Compromiso y resultados

¿Tiene alguna importancia el compromiso? Es lo mismo decir voy a ver qué pasa, porque no sé qué voy a pensar o hacer mañana que pensar “para siempre” e ir construyendo ese futuro? ¿Tiene algún valor añadido en el desempeño de alguna tarea, en las relaciones personales o en el trabajo?

Pues la ciencia dice que sí. Dan Coyle en su libro Las claves del talento explica un estudio hecho en el Conservatorio de Música de Melbourne por su director el profesor Gary Macpherson, con una muestra de alumnos durante varios años, cuya conclusión es que los niños que pensaban que iban a tocar un instrumento toda su vida o a largo plazo aprendían más y mejor que los otros.

McPherson comprobó que con la misma cantidad de práctica, sensibilidad auditiva, coeficiente intelectual, sentido del ritmo, habilidad para las matemáticas e ingresos familiares,  el grupo comprometido a largo plazo superaba en rendimiento al grupo comprometido a corto plazo en un 400 por ciento.

Este resultado es extrapolable a las relaciones personales de trabajo y de matrimonio, según Pilar Guembe y Carlos Goñi en el artículo que me llegó de Familia actual.

El que se compromete tiene muchas más posibilidades de que su matrimonio funcione que el que no y las estadísticas familiares y de separaciones corroboran esta relación causal (estadísticas de cohabitación y separación).

Por supuesto a este compromiso se le debe añadir  la “practica” que es estar por el otro, tener detalles con él, esforzarse porque la relación funcione, quererse cada día un poco más, pedir perdón y perdonar, mantener la comunicación…

En conclusión, las parejas felices no lo son porque tengan unas aptitudes especiales, sino porque se han elegido para toda la vida y toda la vida la dedican a renovar esa elección. El compromiso, por tanto, no es sólo un papel o una celebración costosa, tal y como se piensa mayoritariamente hoy en día, sino uno de los pilares de la felicidad y del éxito en el matrimonio.

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8 Comentarios

  1. Ricardo Gallegos Candia

    Nuria:
    Te felicito por escribir estos artículos, y porque en lo aquí escrito hay “algo” que es permanente, pero además hay una nueva manera de presentarlo o una manera distinta de decirlo o evidenciarlo… gracias!!

  2. Julio Martínez Garay

    Nuria:

    Como siempre poniendo los puntos sobre las íes
    Mil gracias!!!

  3. Núria como siempre una fuente de inspiración!! Felicidades
    Por cierto, hablando de COMPROMISO EN ACCIÓN mirate esta web: http://www.compromuevete.org porqué el compromiso sin acción es estéril y la acción sin compromiso es intranscendente!

  4. Daniel Altimiras i Viladrich

    Gracias Nuria…. en los momentos más necesarios, tratas el tema que uno requiere para seguir afrontando nuevos riesgos y adquirir nuevos “compromisos” en los diferentes ámbitos que nos rodean…. como bien dice Mn. J. Costa, el compromiso es el instrumento que nos permite ser libres y tomar las riendas de nuestras decisiones.
    Un fuerte abrazo

  5. Comprometidamente inspiradora!

  6. A contracorriente, pero certera reflexión. Un abrazo

  7. Excelente post, me gusta, y que de cierto tiene, el que no se compromete no consigue nada, navega sin rumbo y deja su destino al azar. El compromiso en lo laboral tanto en lo familiar es fundamental, si quieres que algo sea para largo plazo necesitas comprometerte, pues a lo largo del camino te encontraras con obstáculos que no seras capaz de evitar si no estas realmente comprometida.

  8. Una muestra interesante de la fuerza del compromiso, aunque posiblemente políticamente incorrecta, es la constatación de que según estudios recientes, los matrimonios de conveniencia duran más que los matrimonios con amor.
    ¿Por qué?
    Quizá porque en esos matrimonios existe una convicción de que durará y no se hace depender la relación de los sentimientos.
    Un saludo.

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