Elige ser amable

 

Bondad en estado puro

“Bondad” significa, según el diccionario, “cualidad de bueno; inclinación a hacer el bien, comportamiento virtuoso”. Como vemos, no tiene nada que ver con ser blando, dejarse avasallar, ni tiene por qué ir en contra de la necesaria asertividad. Últimamente se leen muchos artículos sobre la bondad, la amabilidad, la empatía… El profesor de la Universidad de Wisconsin, Richard Davidson, doctor en neuropsicología e investigador en neurociencia afectiva, y considerado por Times una de las 100 personas más influyentes del mundo,  apareció hace poco en La Contra de La Vanguardia afirmando:

“La base de un cerebro sano es la bondad y se puede entrenar”

En 1992, el profesor Davidson había conocido al Dalái Lama, que le dijo:

“Admiro vuestro trabajo, me dijo, pero considero que estáis muy centrados en el estrés, la ansiedad y la depresión; ¿no te has planteado enfocar tus estudios neurocientíficos en la amabilidad, la ternura y la compasión?”.

Victor Küppers en el Aula Magna del IESE

Me ha parecido muy interesante la diferenciación que hace entre empatía y compasión, que incluye ternura, y que mueve verdaderamente a la acción buena. Podéis leer el artículo aquí.

¿Cómo entrenarnos en la bondad? En nuestro Centro I-WIL ya habíamos pensado en ello hace tiemp

o, y por eso contábamos con Victor Küppers,  que  desde finales del curso pasado se ofreció amablemente a hablarnos de ello. Este martes nos ofreció una magnifica

sesión en nuestro I-WIL LUNCH mensual, titulada “Vivir y trabajar con entusiasmo”.

 

Victor parte de la premisa de que todos deseamos ser felices. Enseguida nos damos cuenta de que el mundo lo pone muy, muy difícil. No solo las circunstancias y los hechos de cada día, sino también los muchos “cenizos” o personas negativas que nos rodean (puede que incluso seamos una de ellas…) Creo que ahí es donde Küppers toca la clave: se trata de cambiarme a mí mismo, no de vivir tratando de cambiar el mundo. ¿Y cómo cambio, cómo mejoro? Eligiéndolo. Eligiendo hacerlo. Yo decido:

“Somos como elegimos ser. La genética influye, pero el resto depende de nosotros. Elegimos, decidimos nuestra manera de ser y esa es nuestra gran libertad, nuestro gran reto. Luchar cada día para ser la mejor persona que podamos llegar a ser, como padres, parejas, amigos, profesionales, eligiendo nuestras mejores actitudes en cada instante. Ahí está el sentido de nuestras vidas.”

Para Küppers, la amabilidad tiene 4 ventajas: además de ser gratis, hace que te sientas mejor tú, que se sientan mejor los demás y te hace mejor persona.

 

Con Victor Küppers, en la posterior comida de networking

 

Con otra de las mesas de asistentes al I-WIL LUNCH de abril

Entrenarnos en la bondad está en la línea de uno de los famosos 7 hábitos de Stephen Covey: Afilar la sierra. Porque habitualmente no nos damos cuenta de que dedicar unos pocos minutos a afilar la sierra puede ayudarnos a cortar los árboles en mucho menos tiempo y ganar en eficiencia. Hay muchas competencias y habilidades que podemos aprender, re-aprender, recuperar, asimilar… Ser amable es, sin duda, una actitud revolucionaria en nuestro mundo. Os recomiendo el libro “El poder oculto de la amabilidad”, de Lawrence G. Lovasik, que enseña que ser amable no esconde secretos mágicos ni complicados. Solo exige prestar una mayor atención a las cosas que se hacen y a cómo se hacen.

Elige ser amable y estarás eligiendo ser feliz. Y, mucho más importante: harás felices a los que tienes alrededor. Os dejo un vídeo muy ilustrativo. Y…  ¡¡muy feliz Pascua de Resurrección a todos!!

Imagen de previsualización de YouTube

 

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7 Comentarios

  1. Coincido plenamente en tu post. A los cenizos en mi conferencia “Optitud en la vida” les llamo feldespatos emocionales o cangrejos, pero debemos ser compasivos con ellos, tendrán sus causas más que justificadas para ser así, juzgamos en ocasiones con demasiada ligereza.
    En cuanto a la Bondad, es una Vitamina de mi Modelo Optitud de 15 Vitaminas, y que dará lugar a mi segundo libro el cual estoy acabando.
    Disculpa esta pequeña “cuña” pero me he sentido muy identificado con mi “Para qué ” de mi Proyecto.
    Y ¿qué decir de Victor? tuve la enorme fortuna de ser alumno suyo en un Máster de la UNAV en 1998, y ha evolucionado, ha mejorado, es un fenómeno, y casi me convierto en compañero suyo en el profesorado en un Máster, pero no pudo ser. Es uno de los más admirados por mí junto con Carlos Andreu.
    Y tu post me ha encantado como siempre, los vídeos siempre muy buenos y con mucho mensaje.
    Gracias!

  2. Gracias a ti, Iosu, por tu comentario.
    Victor, Carlos, tú, yo…
    Todos estamos remando en la misma dirección!
    Seguimos!!
    Nuria

  3. Gracias por agruparme dentro de este pocker de fenómenos!
    En mi segundo libro me he fijado en Cossimo Chiesa, si conoces alguna causa humanitaria de calado te agredeceria me escribieses. Gracias!

  4. He tenido la oportunidad de asistir a varias charlas de Victor y es de esas personas que transmiten fuerza y entusiasmo, estoy muy de acuerdo en que hay que afilar la sierra , dedicando unos minutos al día los beneficios son casi infinitos.

    Saludos

  5. totalmente de acuerdo gracias por compartir con nosotros esto, no se necesita ser feminista para saber que estas en lo correcto.

    “La base de un cerebro sano es la bondad y se puede entrenar”

    muy bien dicho

  6. Nuria

    Como alumno tuyo sigo tu blog y muchas de tus conferencias. Suelo aprender mucho de tí. Siempre dando en el clavo.
    Solo tengo una sugerencia. Quizás ni tu misma seas la destinataria, pero si tu entorno que es parecido al mío…
    A veces tengo la impresión de que la amabilidad y la ternura son ensalzadas por muchos profesionales del discurso, de la motivación,…por sus indiscutibles beneficios en la persona que las vive y en el colectivo donde se expanden. Si, lo comparto. Pero ese posible efecto benefactor es erróneo. La ternura se convierte en un instrumento para alcanzar una meta, para superar un obstáculo. A veces, muchas veces, en el mundo de la empresa. Para mí ese es el grado menor de la ternura, digamos, podemos llamarla amabilidad social…aunque el que la vive trate de auconfirmarse a si mismo como caminante hacia una bondad. No faltarán “palmeros” que le aplaudirán.
    Muchos de los profesionales de la política, de la empresa, incluso en renombradas Escuelas de Negocio tratan de destilar esa “ternura”, amabilidad…..a mi juicio, falsa e hipócrita. Una pieza más de confusión en la cultura del deshecho….
    Bienvenida la verdadera ternura, la que nace por amor y la que nace del auténtico rechazo a conformarnos en la aceptación del sufrimiento de nuestro semejante, el enfermo físico ó psiquico, ó de aquel que vive en una residencia de ancianos abandonado, ó del superviviente que espera su turno en un campo de refugiados de Lesbos sabiendo que él y su familia, en este preciso instante, no cuentan para nada ni para nadie, ó quien escarba en las ruinas de Alepo buscando a sus familiares enterrados mientras los “sabios” hablan y hablan…, ó quien muere ahogado en el Mediterráneo donde nos bañaremos muchos este verano, ó de quien lucha por sobrevivir ó por no morir ante las enfermedades por falta de los medios todavía en la inmensa Africa y en la mayor parte del mundo… Podrías ser tu Nuria, podría ser yo, o quien está leyendo estas líneas ahora…quien se ahogase esta noche junto a nuestros hijos….de hecho nadie estamos a salvo de sufrir….pero lo peor es nuestra pasividad….Tengo muy claro que esto a muchos les parece un sentimiento Naif. Y así vivirán su justificación ante un mundo que no han creado, que nos hemos encontrado hecho así… y en el que tenemos que “ganarnos el pan”. Todo lo dicho nos queda tan lejos…para otros, para las ONG´s, para los religiosos, los misioneros, los idealistas de izquierda…. Esta justificación es, en mi opinión, un error, que conduce a la infelicidad bastante generalizada en el mundo “desarrollado”.
    Faltan líderes que con su ejemplo vivan la ternura así entendida… y, a la vez, sobran palabras que yo definiría como anestesia temporal de muchos corazones. Estas siempre serán útiles para quienes vean la ternura como otro instrumento para mejorar en una armonía que ayude a conseguir un objetivo, la mejora de un ratio, pero no moverán ni un ápice ni reconfortarán nunca el corazón de quien sufre la violencia, la injusticia, la pobreza,… que nos rodean, cada día más…
    Si a la ternura, si al amor, si a empezar a desvivirse ó destinar parte de nuestro día a romper esas situaciones y tratar de llenar el corazón del que sufre…ya es hora.¿No te parece?
    Nada de lo que digo creo que esté en colisión con la existencia del mundo de la empresa.. Sobran Rankings para destacar la “excelencia” bajo un manto de “humanismo Cristiano”(¿de verdad?)… ¿Por que no dedicar energía y Amor por poner un ejemplo, en crear corredores humanitarios. No vale el decir que no es mi objetivo, ni mi “core business”….Gracias y perdón por la contundencia de estas palabras en un blog tan estupendo como el tuyo.

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  7. Nuria, buen articulo, aconsejo la lectura pausada y meditada del libro que recomiendas!

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