A una sola hora de Greenwich

Los investigadores estadounidenses Jeffrey C. Hall, Michael Rosbash y Michael W. Young (más información aquí), que han descifrado la mecánica molecular de los ritmos circadianos de todos los organismos vivos, son los ganadores del premio Nobel de medicina de 2017. Sus investigaciones tienen un precedente de más de 300 años en el hoy olvidado científico francés Jean-Jacques d’Ortous de Mairan, que inició la decodificación de los códigos que genéticamente se encuentran en plantas, animales y seres humanos. Patrones internos como el sueño o el metabolismo se adaptan a la rotación del planeta. De ahí que vivamos directamente influidos por el ritmo interno de los movimientos de la tierra y de su relación con el sol. Es lo que se conoce como ritmo circadiano: cada una de nuestras células se adapta a las fluctuaciones del día.

Se ha demostrado que, si dormimos menos de lo necesario o a deshora (forzamos el despertar sin que aún haya amanecido y/o nos acostamos cuando todavía no se ha puesto el sol), alteramos el ritmo circadiano, lo que se refleja en conocidos trastornos como el jet lag, y entramos en un grupo de riesgo que puede sufrir enfermedades cardiacas, cáncer, obesidad, demencias…. Algunas soluciones son evitar trasnochar -tanto en la oficina como en actividades de ocio nocturno-; las organizaciones pueden reconsiderar sus horarios y animar a sus empleados a dormir más; los médicos deberían evitar que se prescriban somníferos tan fácilmente. Alterar el ritmo circadiano también afecta a la liberación de hormonas, al comportamiento alimentario e incluso a la presión sanguínea y la temperatura corporal. Algunos de los impactos más reseñables son: el síndrome de retraso de la fase del sueño, el síndrome del adelanto de la fase del sueño,  el trastorno por ritmo de sueño-vigilia irregular, el síndrome del cambio rápido de zona horaria, y otros que podéis consultar aquí (sobre la falta de sueño, tenéis más información aquí).

La asociación francesa Le Méridienne para el restablecimiento del horario que nos corresponde por el meridiano donde nos encontramos, recuerda que Francia, España, Bélgica, Holanda y Luxemburgo son los únicos estados miembro de Europa que no respetan la decisión de adelantarse una hora al horario solar. Se adelantan dos. Por esa razón, en ningún momento del año estamos en la hora solar real que nos corresponde por el meridiano de Greenwich. Aquí podéis leer el comunicado que Le Mèridienne ha publicado recientemente.

Un grupo de más de 70 eurodiputados de todos los grupos parlamentarios ha abogado recientemente por introducir una moción en el Parlamento Europeo para acabar con el cambio de hora bianual (verano e invierno) que, según defienden, genera desajustes en la salud de los ciudadanos y en varios sectores económicos. El grupo de eurodiputados llevará la propuesta al presidente del PE, Antonio Tajani, para que se pueda debatir en la comisión de Transportes de la Eurocámara y, posteriormente, en el pleno. “Puesto que tenemos una directiva vigente que regula la cuestión horaria, la mejor manera de resolverlo es modificar la directiva comunitaria, no con una decisión unilateral de un Estado miembro”, explicó el eurodiputado checo Pavel Svoboda, del grupo del Partido Popular Europeo (PPE). Esta moción sería introducida en el Parlamento Europeo en este mes de noviembre.

La propuesta se apoya desde España con asociaciones como ARHOE  o, en Cataluña, a través de la iniciativa para la Reforma Horària . En la rueda de prensa que tuvo lugar la semana pasada en Estrasburgo, se presentó el análisis que hizo el Servicio de investigación del Parlamento Europeo (EPRS), en el que se destaca que los beneficios del cambio de hora son marginales (lo que se ahorra en luz se gasta en consumo de energía) y que supone inconvenientes como accidentes laborales, de tráfico, problemas de salud, etc.

Si queréis recordar la historia de cuándo nos fuimos de nuestro huso horario y las consecuencias, podéis leer este post del año 2013.

El fin de semana pasado atrasamos el reloj una hora. ¿Habrá sido el último mes de octubre que ocurre esto? Si en el próximo mes de marzo no tocamos nada, estaremos en línea con nuestro meridiano. Tal como decíamos en ese post del año 2013:

“El próximo marzo -si no adelantamos a horario de verano-  tendremos la oportunidad de “volver a casa”. Eso será lo mejor para nuestra salud y nuestro ritmo circadiano, además de lo mejor para nuestra productividad y competitividad, tal y como explico en este documento.”

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2 Comentarios

  1. Cristina Domenech

    Super interesante, totalmente a favor! Ojalá consigamos la reforma horaria!!
    un abrazo Núria

  2. Roberto Marugán Giró

    Estimada amiga. Sabes que desde hace años comparto y defiendo la normalización con el horario solar, pero hoy y dadas las circunstancias en que nos movemos, creo que nos deberíamos preguntar SI SÓLO ESTAMOS A UNA HORA DE DIFERENCIA.
    Perdona mi comentario y espero que en marzo se normalicen los horarios, pero ya sabes que estamos en ello desde hace casi 20 años. Cordialmente, RMG.

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