{"id":2394,"date":"2012-05-17T09:37:12","date_gmt":"2012-05-17T08:37:12","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/?p=2394"},"modified":"2012-05-17T09:37:12","modified_gmt":"2012-05-17T08:37:12","slug":"la-hora-del-realismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/2012\/05\/17\/la-hora-del-realismo\/","title":{"rendered":"La hora del realismo"},"content":{"rendered":"<p>Publico\u00a0hoy en\u00a0<em>El Peri\u00f3dico<\/em> un art\u00edculo con el t\u00edtulo anterior (lo siento, es para suscriptores). Preocupados con Grecia, el euro, la crisis de la deuda soberana, el futuro de la banca, la credibilidad del gobierno, las quejas de los indignados y mil cosas m\u00e1s, olvidamos algunas cosas que, me parece, son importantes.<\/p>\n<ul>\n<li>Hemos gastado y seguimos gastando <strong>por encima de nuestras posibilidades<\/strong>. Nos falta realismo. Por eso afirmo que lo que llamamos nuestros \u00ab<strong>derechos adquiridos<\/strong>\u00bb (sanidad buena y gratuita para todos, educaci\u00f3n subvencionada para todos, pensiones suficientes para todos, etc.) no son tales, porque no podemos pagarlos. En el art\u00edculo digo que esto tiene tres soluciones: <strong>trabajar m\u00e1s<\/strong> y m\u00e1s duro, <strong>renunciar<\/strong> a\u00a0algunas de esas cosas a las que decimos que tenemos derecho, o <strong>dejar de pagar<\/strong> (y perderlo todo). En el fondo, nos ocurre lo que a muchos enfermos graves. La primera reacci\u00f3n es de <strong>incredulidad<\/strong> (esto no me puede pasar a m\u00ed), sigue luego la <strong>rebeld\u00eda<\/strong> (\u00bfpor qu\u00e9 a m\u00ed? \u00a1No hay derecho!), luego el <strong>reconocimiento<\/strong> deprimido (\u00a1estoy perdido!) y solo al final la <strong>reacci\u00f3n<\/strong> (venga, vamos a poner los medios para salir de esta situaci\u00f3n). Ahora, en Espa\u00f1a, estamos entre la tercera (los mejor informados) y la segunda (la mayor\u00eda). Cuanto antes pasemos a la cuarta fase, mejor.<\/li>\n<li><strong>No nos ayudar\u00e1n<\/strong> a salir de esta situaci\u00f3n ni el Estado, ni la se\u00f1ora Merkel, ni\u00a0el Banco Central Europeo, ni los bancos,&#8230; Lleguemos cuanto antes a la cuarta fase. Nosotros: usted y yo. Los dem\u00e1s, que hagan lo que quieran: usted y yo, ahora.<\/li>\n<li>El problema es <strong>social, pol\u00edtico, econ\u00f3mico y \u00e9tico<\/strong>. Ahora muchos lo plantean en t\u00e9rminos morales: no es justo lo que me ha pasado,&#8230; Bien, pero prestemos atenci\u00f3n a las otras dimensiones: la social (hemos de salir todos juntos de esto), la pol\u00edtica (hemos de forzar a nuestros pol\u00edticos a buscar la soluci\u00f3n, en la medida en que depende de ellos) y la econ\u00f3mica. Esto \u00faltimo significa, digo en mi art\u00edculo, que hemos de reconocer que nuestro problema es, sobre todo,\u00a0de <strong>producci\u00f3n<\/strong>,\u00a0no de <strong>reparto<\/strong>; de eficiencia, no solo de justicia. El debate en la calle se centra ahora m\u00e1s en la justicia que en el trabajo y la colaboraci\u00f3n, y esta es la estrategia de la segunda o la tercera fase.<\/li>\n<li>Necesitamos recuperar la <strong>confianza en nosotros mismos<\/strong>, porque somos nosotros los que nos hemos de sacar de este agujero en que hemos ca\u00eddo. Dejemos de criticar al vecino, de buscar culpables, de se\u00f1alar con el dedo, de desconfiar en los dem\u00e1s, y empecemos a comportarnos como una sociedad cohesionada (bueno, yo supongo que lo somos, pero eso est\u00e1 por demostrar, a estas alturas).<\/li>\n<li>Acabo el art\u00edculo con dos citas de <strong>Dominique Mo\u00efsi<\/strong>, un polit\u00f3logo franc\u00e9s al que me refiero varias veces en el texto. Necesitamos <strong>reformas<\/strong> valientes, que hay que llevar hasta el final. Y necesitamos un <strong>pedagogo<\/strong> modesto y valiente, que devuelve la confianza al pa\u00eds.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publico\u00a0hoy en\u00a0El Peri\u00f3dico un art\u00edculo con el t\u00edtulo anterior (lo siento, es para suscriptores). Preocupados con Grecia, el euro, la crisis de la deuda soberana, el futuro de la banca, la credibilidad del gobierno, las quejas de los indignados y mil cosas m\u00e1s, olvidamos algunas cosas que, me parece, son importantes. 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