{"id":2541,"date":"2012-06-13T12:04:27","date_gmt":"2012-06-13T11:04:27","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/?p=2541"},"modified":"2012-06-13T12:04:27","modified_gmt":"2012-06-13T11:04:27","slug":"el-estado-y-la-doctrina-social-de-la-iglesia-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/2012\/06\/13\/el-estado-y-la-doctrina-social-de-la-iglesia-2\/","title":{"rendered":"El Estado y la Doctrina Social de la Iglesia"},"content":{"rendered":"<p>He preparado un documento sobre \u00abEl <strong>Estado<\/strong> y la actividad econ\u00f3mica en la <strong>Doctrina Social de la Iglesia<\/strong>\u00ab, que ha sido publicado como <em>Occasional Paper<\/em>\u00a0 del IESE (<a href=\"http:\/\/www.iese.edu\/Aplicaciones\/research\/res_detail.asp?ident=11110&amp;fuente=2&amp;lang=en&amp;langDoc=E\" target=\"_blank\">aqu\u00ed<\/a>). El art\u00edculo est\u00e1 escrito pensando primero en los cat\u00f3licos, pero su intenci\u00f3n va mucho m\u00e1s lejos.<\/p>\n<p>Su origen es una intervenci\u00f3n m\u00eda en una Seminario de AEDOS, hace ya unos meses. Lo que lo motiva es la constataci\u00f3n de que ni los <strong>cient\u00edficos sociales<\/strong> (polit\u00f3logos, economicas, soci\u00f3logos, etc.), ni los <strong>pol\u00edticos<\/strong>, ni los <strong>medios de comunicaci\u00f3n<\/strong> ni, a menudo, los propios <strong>cat\u00f3licos<\/strong>, hacen referencia a la Doctrina Social de la Iglesia sobre el Estado, como si esta fuese un producto de \u00e9pocas pasadas. Y lo es, de alguna manera, porque la teor\u00eda sobre el Estado toma a este desde la clave del <strong>poder<\/strong>, mientras que la Iglesia cat\u00f3lica lo contempla desde el <strong>bien com\u00fan<\/strong>. Y, claro, no se ponen de acuerdo.<\/p>\n<p>Pero\u00a0olvidar lo que dice la Iglesia es un error: entender el Estado solo en clave de poder significa olvidar la necesidad de la sociedad de tener alguna idea de un bien com\u00fan, m\u00e1s o menos compartido por todos (insisto en lo de m\u00e1s o menos), si quiere mantenerse unida. Y si todo es cuesti\u00f3n de poder, entonces la <strong>democracia<\/strong> est\u00e1 en peligro: no inminente, pero s\u00ed en un peligro cierto.<\/p>\n<p>En el art\u00edculo discuto tambi\u00e9n algunas razones por las que los propios cat\u00f3licos no siempre parecen compartir las posiciones de la Iglesia cat\u00f3lica. Unas veces, por la sospecha acerca del <strong>mercado<\/strong> como una instituci\u00f3n \u00e9ticamente dudosa, lo que pone inmediatamente a la alternativa estatalista en primera fila. Otras porque, a la vista de los problemas, graves y urgentes, muchos cat\u00f3licos piensan que s\u00ed, es verdad, el Estado presenta muchos problemas, pero ahora lo importante es <strong>solucionar<\/strong> el desempleo, el hambre o las desigualdades por la v\u00eda de la intervenci\u00f3n p\u00fablica, y ya corregiremos despu\u00e9s los defectos de esta soluci\u00f3n (sin pararse a pensar si esa correcci\u00f3n ser\u00e1 posible). Luego, las dificultades para <strong>aplicar<\/strong> la Doctrina Social de la Iglesia, que no ofrece recomendaciones sobre c\u00f3mo ejecutar un programa, lo que desv\u00eda la atenci\u00f3n hacia otros que s\u00ed ofrecen esos consejos pr\u00e1cticos (aunque el programa no es el adecuado: como el borracho que buscaba al pie de una farola\u00a0la llave que hab\u00eda perdido, porque ah\u00ed el suelo estaba iluminado, aunque \u00e9l hab\u00eda\u00a0perdido la llave en otro sitio). Y, finalmente, por una <strong>visi\u00f3n ut\u00f3pica<\/strong> del Estado: si el Estado es el encargado de solucionar los problemas, organizar la vida econ\u00f3mica, implantar la justicia y todo eso, como dicen los te\u00f3ricos, pues&#8230; encomendemos eso al Estado, aunque luego resulte que el Estado no sea, en la pr\u00e1ctica,\u00a0capaz de conseguir todo eso.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>He preparado un documento sobre \u00abEl Estado y la actividad econ\u00f3mica en la Doctrina Social de la Iglesia\u00ab, que ha sido publicado como Occasional Paper\u00a0 del IESE (aqu\u00ed). El art\u00edculo est\u00e1 escrito pensando primero en los cat\u00f3licos, pero su intenci\u00f3n va mucho m\u00e1s lejos. Su origen es una intervenci\u00f3n m\u00eda en una Seminario de AEDOS, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":172,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11722],"tags":[40511,16427,23559],"class_list":["post-2541","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-economia","tag-doctrina-social-de-la-iglesia","tag-estado","tag-mercado"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2541","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/users\/172"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2541"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2541\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2544,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2541\/revisions\/2544"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2541"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2541"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2541"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}