{"id":3224,"date":"2012-11-13T17:46:51","date_gmt":"2012-11-13T16:46:51","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/?p=3224"},"modified":"2012-11-13T17:46:51","modified_gmt":"2012-11-13T16:46:51","slug":"el-despilfarro-alimentario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/2012\/11\/13\/el-despilfarro-alimentario\/","title":{"rendered":"El despilfarro alimentario"},"content":{"rendered":"<p>Vamos avanzando en <strong>responsabilidad social<\/strong>, de la mano de la crisis. CompromisoRSE publica la noticia de que \u00ab100 empresas se unen contra el desperdicio alimentario\u00bb (<a href=\"http:\/\/www.compromisorse.com\/acciones-rse\/2012\/11\/09\/100-empresas-se-unen-contra-el-desperdicio-alimentario\/\" target=\"_blank\">aqu\u00ed<\/a>), en una iniciativa pilotada por <strong>AECOC<\/strong> y secundada por empresas y asociaciones del sector de la alimentaci\u00f3n y distribuci\u00f3n de <strong>alimentos<\/strong>. La noticia informa de que el <strong>desperdicio<\/strong> per capita de los consumidores de los pa\u00edses avanzados de Europa y Norteam\u00e9rica, incluida Espa\u00f1a, es de 95-115 kilos al a\u00f1o, frente a los 6-11 kilos por persona de \u00c1frica y el Sudeste asi\u00e1tico.<\/p>\n<p>Es el resultado de varias causas. Una es la mejora del <strong>nivel de vida<\/strong>: los consumidores no queremos productos \u00abdefectuosos\u00bb, incluyendo ah\u00ed no solo un melocot\u00f3n echado a perder, sino uno que no tenga la forma bonita que esperamos encontrar en la fruter\u00eda (a lo mejor los consumidores s\u00ed lo comprar\u00edamos, pero los distribuidores nos \u00abahorran\u00bb esa decisi\u00f3n, retir\u00e1ndolo del mercado). Otra es el resultado de los procesos de <strong>producci\u00f3n<\/strong> y distribuci\u00f3n, desde peque\u00f1as cantidades que no caben en la caja que se env\u00eda al supermercado hasta lo que se estropea en el proceso de fabricaci\u00f3n de mermeladas o yogurs, etc. Luego est\u00e1 lo que las <strong>tiendas<\/strong> no consiguen colocar a tiempo. Y los productos caducados. Y lo que sobra en el <strong>restaurante<\/strong> o en el bar, que no vuelve a la cocina, como es l\u00f3gico, ni siquera cuando el cliente ni lo ha tocado. Y lo que sobra en la <strong>familia<\/strong>, que no tenemos tiempo de reciclar, o no sabemos c\u00f3mo hacerlo o, simplemente, no nos gusta que reaparezca en la mesa en forma de croquetas caseras, o de empanada o de tantos otros productos que las generaciones anteriores nos habituamos a saborear, porque, como dec\u00eda mi madre,\u00a0la vida no estaba para ir tirando la comida.<\/p>\n<p>Digo todo esto porque, me parece, necesitamos una <strong>reflexi\u00f3n<\/strong> colectiva, social, sobre este problema. Que tiene muchas dimensiones. Una, claramente, de <strong>seguridad e higiene <\/strong>alimentaria. Otra, de <strong>costes<\/strong> de distribuci\u00f3n (recogida de alimentos sobrantes, almacenamiento, redistribuci\u00f3n, etc.), como conocen muy bien los <strong>bancos de alimentos<\/strong>. Otra, de formaci\u00f3n e informaci\u00f3n en la familia.<\/p>\n<p>Y hay tambi\u00e9n problemas econ\u00f3micos\u00a0de cierta envergadura, que pueden ser obst\u00e1culos importantes. Supongamos que un porcentaje relevante de los alimentos que salen de la f\u00e1brica o del agricultor regresa al circuito comercial. \u00bfQu\u00e9 pasar\u00eda a corto plazo? Indudablemente, una p\u00e9rdida para ellos, porque bajar\u00edan los precios (de calidades peores) y la demanda no aumentar\u00eda proporcionalmente. Claro que podr\u00edamos enviar esos productos a las familias necesitadas o a pa\u00edses que sufren <strong>hambrunas<\/strong>, pero esto podr\u00eda tambi\u00e9n desincentivar la producci\u00f3n y distribuci\u00f3n de los canales pr\u00f3ximos a esas personas o pa\u00edses: lo mejor para los agricultores\u00a0de las zonas pr\u00f3ximas a un pa\u00eds con\u00a0una crisis\u00a0alimentaria es que demos dinero a los necesitados para que les compren a ellos, no que inundemos el mercado con nuestros alimentos sobrantes, en perjuicio de aquelllos agricultores.<\/p>\n<p>Bueno, ya est\u00e1 bien de poner pegas. La noticia que he mencionado al principio nos habla de una variedad de problemas: unos, <strong>morales<\/strong> (\u00bftenemos derecho a destruir m\u00e1s de 1.300 millones de toneladas de alimento al a\u00f1o, como dice\u00a0CompromisoRSE?); otros, <strong>sociales<\/strong> (\u00bfno deber\u00edamos tener\u00a0en cuenta a las personas que est\u00e1n ahora en situaciones de pobreza, en pa\u00edses en v\u00edas de desarrollo o en nuestras mismas ciudades industrializadas?); otros <strong>econ\u00f3micos<\/strong> (\u00bfqui\u00e9n deber\u00eda hacer frente a los costes de recogida y redistribuci\u00f3n de esos alimentos? \u00bfC\u00f3mo deber\u00edamos tratar las consecuencias para\u00a0los agricultores y distribuidores mencionados antes, si es que es un problema importante, que me parece que lo es, pero no estoy seguro de ello?), y otros\u00a0<strong>pol\u00edticos<\/strong> (porque\u00a0habr\u00eda conflictos con las importaciones o exportaciones de otros pa\u00edses, con los lobbies correspondientes, etc.).<\/p>\n<p>Ante todo esto,\u00a0no recurrir\u00e9 a la soluci\u00f3n t\u00edpica de encargar un estudio, sino\u00a0otra m\u00e1s humanitaria y social. A corto plazo, multipliquemos los medios para que los alimentos que ahora se desperdician lleguen a los que los necesitan (implicando no solo a los bancos de alimentos y ONGs y a los restaurantes y supermercados, sino tambi\u00e9n a voluntarios,\u00a0transportistas, almacenistas, etc.). A\u00a0largo plazo, que los economistas nos ofrezcan soluciones para\u00a0las conclusiones desagradables del aumento de la oferta de alimentos que aqu\u00ed proponemos. Y a medio plazo, quiz\u00e1s deber\u00edamos ayudar a todos a ser m\u00e1s <strong>conscientes<\/strong> de que el problema del hambre existe, es importante,\u00a0nos afecta a todos, y que todos\u00a0podemos hacer algo para solucionarlo (con ejemplos de qu\u00e9 puede hacer cada uno). Con <strong>imaginaci\u00f3n<\/strong> que, como dec\u00eda un profesor que vino a dar una conferencia a la Universidad de Barcelona cuando yo a duras penas llevaba\u00a0unas semanas en la Facultad de Econ\u00f3micas, es la \u00abvirtud\u00bb m\u00e1s importante\u00a0para un economista -y para un soci\u00f3logo, y un psic\u00f3logo, y un fil\u00f3sofo, y un pol\u00edtico, y&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Vamos avanzando en responsabilidad social, de la mano de la crisis. CompromisoRSE publica la noticia de que \u00ab100 empresas se unen contra el desperdicio alimentario\u00bb (aqu\u00ed), en una iniciativa pilotada por AECOC y secundada por empresas y asociaciones del sector de la alimentaci\u00f3n y distribuci\u00f3n de alimentos. 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