{"id":3589,"date":"2013-01-24T10:13:55","date_gmt":"2013-01-24T09:13:55","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/?p=3589"},"modified":"2013-01-24T16:08:58","modified_gmt":"2013-01-24T15:08:58","slug":"y-como-podemos-resolver-el-problema-de-la-corrupcion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/2013\/01\/24\/y-como-podemos-resolver-el-problema-de-la-corrupcion\/","title":{"rendered":"&#8230; y c\u00f3mo podemos resolver el problema de la corrupci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>En una entrada anterior (<a href=\"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/2013\/01\/23\/por-que-tenemos-tanta-corrupcion\/\" target=\"_blank\">aqu\u00ed<\/a>) daba mi opini\u00f3n sobre por qu\u00e9 tenemos un problema tan grande de <strong>corrupci\u00f3n pol\u00edtica<\/strong> en Espa\u00f1a (aqu\u00ed). La simple lectura de aquellos p\u00e1rrafos ya nos lleva a pensar que no hay soluciones f\u00e1ciles. Lo primero que se nos ocurre, claro, es la pol\u00edtica del palo y de la zanahoria y como la corrupci\u00f3n es un mal, m\u00e1s palo que zanahoria. O sea, intensificar los <strong>controles<\/strong>, los informes, la denuncia&#8230; y las investigaciones, la fiscalizaci\u00f3n, las penas&#8230; Bien, no dir\u00e9 que esto sea superfluo, pero dif\u00edcilmente ser\u00e1 una soluci\u00f3n no ya definitiva, sino suficiente.<\/p>\n<p>Tomemos un ejemplo particular (inventado, pero, probablemente, posible). En un pueblo aparecieron en los a\u00f1os de la burbuja inmobiliaria unos promotores, interesados en lanzar un proyecto tur\u00edstico de envergadura. Los terrenos se revalorizaron fuertemente, con altos beneficios para una parte de la poblaci\u00f3n, gracias a una oportuna recalificaci\u00f3n. Detr\u00e1s de esa recalificaci\u00f3n hubo unos pagos al ayuntamiento, que permitieron aumentar el gasto, edificar una nueva escuela, una cancha polideportiva, la contrataci\u00f3n de nuevos empleados municipales&#8230; adem\u00e1s, claro, de beneficios personales para los concejales y el alcalde, que luego se tradujeron en nuevos negocios&#8230; Al final de este supuesto cuento, gran parte del pueblo se identific\u00f3 con la excelente (y corrupta) gesti\u00f3n del ayuntamiento, que continu\u00f3 despu\u00e9s de las siguientes elecciones con los miembros del otro partido&#8230; Bien: ahora nosotros\u00a0vamos a luchar contra la corrupci\u00f3n en ese entorno. \u00bfVan a ayudarnos los vecinos?<\/p>\n<p>Si, como dec\u00eda en\u00a0la otra entrada, la corrupci\u00f3n enlaza con otros \u00e1mbitos, desde la estructura de las <strong>administraciones p\u00fablicas<\/strong> o el <strong>sistema de partidos<\/strong>,\u00a0hasta la concepci\u00f3n de la <strong>funci\u00f3n p\u00fablica<\/strong> o los intereses\u00a0de <strong>empresas<\/strong> privadas, luchar contra la corrupci\u00f3n ser\u00e1 siempre una tarea dif\u00edcil, que exigir\u00e1 que algunos <strong>l\u00edderes<\/strong>, p\u00fablicos o privados, se comprometan a fondo en ese tema, y que recaben la <strong>cooperaci\u00f3n<\/strong> de otros, que quiz\u00e1s\u00a0no est\u00e9n muy dispuestos a luchar contra la corrupci\u00f3n, pero que s\u00ed podr\u00e1n echar una mano en la revisi\u00f3n de los incentivos de los funcionarios o en el dise\u00f1o de pol\u00edticas para el fomento de la competencia en determinados sectores.<\/p>\n<p>Bien, pero, \u00bfqu\u00e9 hacemos con el palo y la zanahoria?\u00a0Porque lo que estamos haciendo, al menos ahora, es el fomento de la denuncia p\u00fablica, que, como dec\u00eda en\u00a0otro lugar, a menudo acaba en un <strong>linchamiento<\/strong> medi\u00e1tico de los presuntos culpables.<\/p>\n<p>Perm\u00edtame el lector que traiga aqu\u00ed a colaci\u00f3n una idea de una mujer excepcional: <strong>Edith Stein<\/strong>, una fil\u00f3sofa alemana de gran prestigio,\u00a0con dotes intelectuales y valores humanos excepcionales, jud\u00eda, que se convirti\u00f3 al catolicismo, se hizo carmelita y muri\u00f3 en un campo de concentraci\u00f3n nazi. Edith, que hab\u00eda sido siempre muy\u00a0cr\u00edtica a la hora de denunciar los fallos morales de sus allegados, confes\u00f3 al cabo de los a\u00f1os, antes de su conversi\u00f3n, que muy rara vez se consigue mejorar a los dem\u00e1s<strong> \u00abdiciendo la verdad\u00bb:<\/strong> esto se logra, dec\u00eda, \u00abcuando ellos mismos sienten la exigencia aut\u00e9ntica de <strong>ser mejores<\/strong> y conceden a cualquier otro el <strong>derecho de cr\u00edtica<\/strong>\u00ab.<\/p>\n<p>Bueno, no s\u00e9 si el comentario de Edith Stein,\u00a0ahora Santa Teresa Benedicta de la Cruz, canonizada por Juan Pablo II hace unos a\u00f1os, puede sernos de gran ayuda. Pero, al menos, me permite sacar dos o tres conclusiones. Una: lo que ella intentaba era, ante todo, <strong>comprender<\/strong> a los dem\u00e1s. S\u00ed, ya s\u00e9 que lo que nosotros queremos ahora es fustigar a los corruptos, pero quiz\u00e1s no lo conseguiremos\u00a0si primero no les entendemos\u00a0(no\u00a0absolverlos), porque, si queremos resolver \u00absu\u00bb problema, primero hay que\u00a0entenderlo desde \u00absu\u00bb punto de vista.<\/p>\n<p>Otra: para corregirles, ellos tienen que dejarse corregir y concedernos a nosotros el derecho de cr\u00edtica, como dec\u00eda Edith Stein. Y esto se consigue, seg\u00fan ella, cuando ellos sienten la exigencia de ser mejores. Lo que me parece que exige una terapia, digamos, de \u00abproximidad\u00bb. Alguien tiene que acercarse a ellos para provocar en ellos esa disposici\u00f3n a ser mejores.<\/p>\n<div>\n<p>S\u00ed, ya s\u00e9 que lo que nos preocupa ahora es poner fin a la lacra de la corrupci\u00f3n, no convertir\u00a0a los corruptos, de uno en uno. Pero, como dije\u00a0antes, el problema de la corrupci\u00f3n de los corruptos no est\u00e1 desconectado del problema de \u00abnuestra\u00bb propia corrupci\u00f3n. O sea que\u00a0no basta echarles la caballer\u00eda encima, si nosotros no asumimos nuestra parte de culpa en el problema (culpa nuestra que, por supuesto, no\u00a0puede servirles a ellos de excusa, como, lamentablemente, vemos ahora con tanta frecuencia en los medios de comunicaci\u00f3n).<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En una entrada anterior (aqu\u00ed) daba mi opini\u00f3n sobre por qu\u00e9 tenemos un problema tan grande de corrupci\u00f3n pol\u00edtica en Espa\u00f1a (aqu\u00ed). La simple lectura de aquellos p\u00e1rrafos ya nos lleva a pensar que no hay soluciones f\u00e1ciles. 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