{"id":3805,"date":"2013-02-26T13:01:00","date_gmt":"2013-02-26T12:01:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/?p=3805"},"modified":"2013-02-26T13:01:00","modified_gmt":"2013-02-26T12:01:00","slug":"hacia-donde-va-nuestra-sociedad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/2013\/02\/26\/hacia-donde-va-nuestra-sociedad\/","title":{"rendered":"\u00bfHacia d\u00f3nde va nuestra sociedad?"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/files\/2013\/02\/9102781c-7c9f-11e2-99f0-00144feabdc0.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-3806\" alt=\"9102781c-7c9f-11e2-99f0-00144feabdc0\" src=\"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/files\/2013\/02\/9102781c-7c9f-11e2-99f0-00144feabdc0-290x300.jpg\" width=\"290\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/files\/2013\/02\/9102781c-7c9f-11e2-99f0-00144feabdc0-290x300.jpg 290w, https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/files\/2013\/02\/9102781c-7c9f-11e2-99f0-00144feabdc0.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><\/a>El <em>Financial Times<\/em> del 23 de febrero tiene, en su suplemento semanal, un interesante art\u00edculo de John Lloyd (<a href=\"http:\/\/www.ft.com\/intl\/cms\/s\/2\/ad1ad7f0-7a7a-11e2-9c88-00144feabdc0.html#axzz2LipkIF1E\" target=\"_blank\">aqu\u00ed<\/a>, en ingl\u00e9s), comentando dos libros recientes, de esos que nos gusta dedicar de vez en cuando, a criticar nuestra <strong>sociedad<\/strong> y a proponer modos de mejorarla.<\/p>\n<p>Un libro es el de Geoff Mulgan, <em>The locust and the bee: Predators and creators in capitalism&#8217;s future<\/em> (no lo he le\u00eddo, aunque el autor del art\u00edculo lo elogia mucho). Vuelve sobre la vieja idea de\u00a0que el <strong>capitalismo<\/strong> se ha ido deformando, hasta convertirse en un peligro y, por tanto, que habr\u00eda que lograr que su poder\u00a0se viese sujeto a \u00ab<strong>fines sociales<\/strong>\u00ab. El problema, seg\u00fan Mulgan, es que las c\u00fapulas de\u00a0las <strong>grandes empresas<\/strong> se han ido divorciando\u00a0de la econom\u00eda real. Las propuestas de\u00a0Mulgan, seg\u00fan Lloyd, van hacia el reconocimiento de que el <strong>valor monetario<\/strong> no es el fin, sino un medio para llevar\u00a0\u00abuna vida de cooperaci\u00f3n, felicidad, amistad y amor\u00bb, frente a una econom\u00eda que se orienta a los bienes, no a las\u00a0relaciones; a hacer, m\u00e1s que a tener, y a producir, m\u00e1s que a mantener.<\/p>\n<p>El\u00a0otro libro es <em>Firm commitment: Why the corporation is failing us and how to restore trust in it<\/em>, de Colin Mayer, y se enfoca m\u00e1s directamente en la <strong>empresa<\/strong>: un formidable instrumento que, sin embargo, se ha ido transformando de servidor en monstruo. \u00abNo es una exageraci\u00f3n, dice Mayer, que por negligencia, incompetencia, codicia o fraude, las empresas son una amenaza para nuestra supervivencia y la del mundo en que vivimos\u00bb. Mayer pone \u00e9nfasis en el <strong>cortoplacismo<\/strong> de la decisiones empresariales,\u00a0gobernadas, en buena medida, por <strong>inversores<\/strong> que no est\u00e1n ni de lejos en la\u00a0longitud de onda de quien se considera propietario de una empresa y, por\u00a0tanto, responsable de sus actuaciones y omisiones. Lloyd menciona los efectos delet\u00e9reos de las <strong>fusiones<\/strong> de empresas sobre su cultura,\u00a0su \u00e9tica y el bienestar de sus empleados y consumidores, poniendo el ejemplo de la compra de Cadbury (la foto adjunta es de una planta de esta empresa en 1954) por Kraft.<\/p>\n<p>No cabe duda de que este tema nos seguir\u00e1 ocupando en el futuro. Mayer hace propuestas que pasan, sin duda, por un cierto papel de control del <strong>Estado<\/strong>, v\u00eda cambios en el estatuto de las empresas grandes.\u00a0Tengo mis dudas de que el\u00a0aparato estatal (parlamento, gobierno, qu\u00e9 s\u00e9 yo) sea capaz de tener la claridad de\u00a0mente y la seguridad de pulso que esto\u00a0exige -aunque me gusta la idea de Mayer de que \u00abno\u00a0hay un modo \u00fanico de organizar la econom\u00eda\u00bb:\u00a0\u00a1viva la libertad! Me parece que ya he manifestado otras veces mi perplejidad, que presentar\u00eda as\u00ed:\u00a0en una sociedad moralmente equilibrada, \u00bfhan sido las grandes empresas las que han introducido las distorsiones que ahora sufrimos? \u00bfO ha sido una sociedad ya distorsionada -individualismo, emotivismo, relativismo&#8230;- el caldo de cultivo en que han florecido aquellas conductas perversas? Dicho de otra manera:\u00a0si arreglamos las empresas, \u00bfdesaparecer\u00e1n los males de la sociedad? \u00bfO hay que empezar por arreglar a la sociedad?\u00a0\u00bfO quiz\u00e1s habr\u00e1 que atacar por ambos frentes?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Financial Times del 23 de febrero tiene, en su suplemento semanal, un interesante art\u00edculo de John Lloyd (aqu\u00ed, en ingl\u00e9s), comentando dos libros recientes, de esos que nos gusta dedicar de vez en cuando, a criticar nuestra sociedad y a proponer modos de mejorarla. Un libro es el de Geoff Mulgan, The locust and [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":172,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11722,10775],"tags":[16381,1582,84753],"class_list":["post-3805","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-economia","category-sociedad","tag-capitalismo","tag-empresa","tag-sociedad"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3805","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/users\/172"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3805"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3805\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3836,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3805\/revisions\/3836"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3805"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3805"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3805"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}