{"id":390,"date":"2011-03-30T10:43:34","date_gmt":"2011-03-30T09:43:34","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/?p=390"},"modified":"2011-03-30T10:43:34","modified_gmt":"2011-03-30T09:43:34","slug":"la-religion-y-el-presupuesto-publico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/2011\/03\/30\/la-religion-y-el-presupuesto-publico\/","title":{"rendered":"La religi\u00f3n y el presupuesto p\u00fablico"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/files\/2011\/03\/bandow.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-391\" src=\"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/files\/2011\/03\/bandow-193x300.jpg\" alt=\"\" width=\"193\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/files\/2011\/03\/bandow-193x300.jpg 193w, https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/files\/2011\/03\/bandow.jpg 235w\" sizes=\"auto, (max-width: 193px) 100vw, 193px\" \/><\/a>Aviso al lector: lo que sigue puede herir susceptibilidades. Porque <strong>la confluencia entre religi\u00f3n y pol\u00edtica no suele ser pac\u00edfica<\/strong>.<\/p>\n<p>Doug Bandow (ver foto) escribe en <em>Forbes<\/em> el 29 de marzo un art\u00edculo sobre \u00abEl equilibrio en el presupuesto federal: \u00bfQu\u00e9 partidas recortar\u00eda Jes\u00fas?\u00bb (ver <a href=\"http:\/\/www.cato.org\/pub_display.php?pub_id=12923\" target=\"_blank\">aqu\u00ed <\/a>art\u00edculo en ingl\u00e9s). Bandow es lo que en Europa llamar\u00edamos un liberal (en Estados Unidos\u00a0un liberal es lo que un socialista o un socialdemocr\u00e1ta a este lado del Atl\u00e1ntico). Su art\u00edculo es sobre pol\u00edtica: una cr\u00edtica a las propuestas socialistas, centrada, en este caso, en los \u00abevang\u00e9licos de izquierdas\u00bb. Hay que recortar el presupuesto, en Estados Unidos como en Espa\u00f1a, y las izquierdas de inspiraci\u00f3n religiosa dicen que muy bien, pero \u00abno en los programas sociales\u00bb. Y dan, para ello, argumentos religiosos.<\/p>\n<p>Por supuesto, <strong>en los planteamientos pol\u00edticos puede y debe estar presente la religi\u00f3n<\/strong>, que afecta a toda la vida de las personas, no s\u00f3lo a lo que pasa en el templo, en la sinagoga o en la mezquita. Pero una cosa es la pol\u00edtica y otra la religi\u00f3n. <strong>La pol\u00edtica trata de la gesti\u00f3n de los asuntos p\u00fablicos,<\/strong> y en ella deben tener cabida argumentos religiosos, pero no s\u00f3lo esos argumentos, porque estamos hablando del \u00abarte de lo posible\u00bb.<\/p>\n<p>Un ejemplo puede servirnos para entender esto.\u00a0La religi\u00f3n (cristiana, por ejemplo) nos invita a <strong>preocuparnos activamente por los pobres<\/strong>: no es compatible con su dignidad, ni con la nuestra, dejar que sufran privaciones intolerables. Toda sociedad justa deber\u00eda preocuparse por la situaci\u00f3n de las personas marginadas y sin recursos. En esto coinciden, l\u00f3gicamente, la religi\u00f3n y la pol\u00edtica social. \u00bfCu\u00e1l es la mejor manera de\u00a0poner esto en pr\u00e1ctica? Aqu\u00ed las soluciones pueden ser muy distintas.<\/p>\n<p><strong>Una pol\u00edtica de promoci\u00f3n del empleo y el crecimiento econ\u00f3mico <\/strong>servir\u00eda para cumplir aquel objetivo. \u00c9sta ser\u00eda la receta liberal (en el sentido europeo). Pero presentar\u00eda problemas. Es probable, por ejemplo,\u00a0que deje a algunos descolgados de esa prosperidad, y no soluciona los problemas transitorios de personas que se quedan en el paro o sufren desgracias no cubiertas por los seguros ordinarios.<\/p>\n<p>Pensemos, pues, en otras alternativas o complementos a esa pol\u00edtica. Por ejemplo,\u00a0<strong>una pol\u00edtica de rentas m\u00ednimas<\/strong>: a todo ciudadano se le proporciona un m\u00ednimo de ingresos que garantice que nunca pase hambre. \u00c9sta ser\u00eda una receta, digamos, socialdem\u00f3crata. Pero aqu\u00ed tambi\u00e9n aparecer\u00e1n problemas. Esa renta se ha de cubrir con impuestos, que\u00a0gravan las actividades productivas, lo que reducir\u00eda el nivel de vida de todos y, quiz\u00e1s tambi\u00e9n las mismas\u00a0posibilidades de atender las necesidades m\u00ednimas de todos. Si a todo el mundo se le ofrece una renta m\u00ednima, es posible que m\u00e1s de uno decida dejar de trabajar y, por tanto, dejar de contribuir a la posperidad\u00a0general, lo que ser\u00eda injusto, adem\u00e1s de ineficiente. Y es probable que la gente\u00a0se aficione a la renta m\u00ednima, y pida que la eleven, de modo que se traicionar\u00eda la motivaci\u00f3n misma del programa.<\/p>\n<p>Moraleja: <strong>la religi\u00f3n llama la atenci\u00f3n sobre aspectos de nuestra vida que merecen ser considerados<\/strong>, sea cual sea nuestra organizaci\u00f3n pol\u00edtica, nuestra historia y\u00a0nuestra cultura. Pero <strong>la religi\u00f3n no dicta soluciones concretas a esos problemas<\/strong>: no hay soluciones \u00abcristianas\u00bb al hambre, a la pobreza o al paro.\u00a0Por eso, a la hora de reducir el gasto p\u00fablico, debemos reclamar dos cosas: <strong>no nos olvidemos de los que hoy sufren necesidad<\/strong>, y <strong>no dejemos de pensar en c\u00f3mo solucionar esa necesidad en el futuro, de manera m\u00e1s humana y eficiente<\/strong>. Pero esto no quiere decir que debamos mantener las pol\u00edticas hoy vigentes, ni mucho menos las partidas presupuestarias vigentes hasta el a\u00f1o pasado. Y, finalmente, como dice Bandow, \u00abno debemos suponer que Dios est\u00e1 de nuestro lado en las dividiones pol\u00edticas\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aviso al lector: lo que sigue puede herir susceptibilidades. Porque la confluencia entre religi\u00f3n y pol\u00edtica no suele ser pac\u00edfica. 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