{"id":4251,"date":"2013-05-13T12:40:16","date_gmt":"2013-05-13T11:40:16","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/?p=4251"},"modified":"2013-05-17T15:39:45","modified_gmt":"2013-05-17T14:39:45","slug":"demos-las-gracias-al-banco-central-europeo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/2013\/05\/13\/demos-las-gracias-al-banco-central-europeo\/","title":{"rendered":"Demos las gracias al Banco Central Europeo"},"content":{"rendered":"<p>Daba el otro d\u00eda una clase en Valencia, a los participantes en el <strong>Programa de Direcci\u00f3n General (PDG)<\/strong><em>\u00a0<\/em>del IESE en aquella localidad. El tema era el <strong>endeudamiento exterior<\/strong> de la econom\u00eda espa\u00f1ola. Y les recordaba\u00a0algunas cosas que, a menudo, olvidamos.<\/p>\n<ul>\n<li>Lo que alarma a nuestros <strong>acreedores<\/strong> es la <strong>deuda total<\/strong> de la econom\u00eda espa\u00f1ola, deuda acumulada laboriosamente en los a\u00f1os de la burbuja por las <strong>familias<\/strong> y las <strong>empresas<\/strong>, y en los a\u00f1os de la crisis por los <strong>gobiernos<\/strong> (cifra esta \u00faltima justificada, en parte, porque hab\u00eda que sostener el estado del bienestar, y no tan justificada, por la falta de medidas de austeridad serias en el sector p\u00fablico). Esa deuda la intermediaron los <strong>bancos<\/strong>: por eso, como he dicho muchas veces, esta es una <strong>crisis financiera<\/strong>. Y si insist\u00eda en la sesi\u00f3n sobre la vertiente internacional de nuestra deuda es, precisamente, porque eso es lo alarmante. Los japoneses tienen una deuda superior al 200% del PIB, pero la tienen con ellos mismos; nosotros la tenemos con acreedores externos. Y esto nos obliga a pensar en cada momento c\u00f3mo reaccionar\u00e1n nuestros acreedores a todo lo que hagamos.<\/li>\n<li>Nuestra deuda plantea tres problemas. Uno de <strong>solvencia<\/strong>: \u00bfpodr\u00e1 devolver el pa\u00eds toda la deuda? Muchas familias y empresas pueden, pero otras no. Si no pueden devolver la deuda, tendr\u00e1n que vender activos (lo est\u00e1n haciendo nuestras empresas) y, en \u00faltima instancia, decirle al banco que son insolventes. Y cuando el banco se entere, su solvencia se resentir\u00e1, por lo que acudir\u00e1 al gobierno, cuya deuda aumentar\u00e1. Todos los actores econ\u00f3micos traspasan sus patatas calientes de uno a otro. Al final, lo que los acreedores mirar\u00e1n es, primero, si la <strong>deuda de las familias y empresas<\/strong> se modera (que s\u00ed, se modera, pero despacito); segundo, si la <strong>deuda p\u00fablica<\/strong> crece sin l\u00edmite o no (estamos poniendo un freno a ese crecimiento, pero todav\u00eda no lo hemos conseguido del todo) y, tercero, si los <strong>bancos<\/strong> aguantar\u00e1n ante los problemas de familias, empresas y gobierno (toca madera, por si acaso).<\/li>\n<li>El segundo problema es el de <strong>refinanciaci\u00f3n<\/strong>. Ya he dicho otras veces que la deuda del gobierno, y la de los bancos tambi\u00e9n, no hay que devolverla, sino refinanciarla. La falta de confianza causada por la posible insolvencia mencionada antes da lugar a una negativa a refinanciar la deuda, o a\u00a0exigir unos tipos de inter\u00e9s prohibitivos. Y ah\u00ed aparece el Banco Central Europeo, al que me referir\u00e9 luego.<\/li>\n<li>El tercer problema de la deuda externa es que hay que <strong>pagar intereses<\/strong> cada a\u00f1o. Y si la deuda es muy alta, los pagos por intereses lo son tambi\u00e9n. Y si la deuda la tenemos con acreedores externos, el dinero pagado se va del pa\u00eds, a diferencia de lo que ocurre con los japoneses.<\/li>\n<li>Y voy ahora al <strong>Banco Central Europeo<\/strong>. Pero antes, una consideraci\u00f3n previa: si no hubi\u00e9semos entrado en el <strong>euro<\/strong>, no tendr\u00edamos, claro, el nivel de deuda actual y, por tanto, nuestros problemas. Pero hay que decir dos cosas sobre esto. Una: no tendr\u00edamos nuestros problemas, pero tampoco habr\u00edamos tenido los maravillosos a\u00f1os de la <strong>expansi\u00f3n<\/strong>, el dinero barato, las casas para todos, el consumo desbocado&#8230; A la hora de hacer el balance del euro, sumemos todo lo negativo&#8230; y tambi\u00e9n lo positivo. \u00a1Ah!, pero otra cosa: el habernos mantenido fuera del euro no habr\u00eda garantizado que no hubi\u00e9semos tenido ni <em>boom<\/em> ni burbuja: <strong>Islandia<\/strong> estaba fuera del euro, y los tuvo.<\/li>\n<li>Pero, vale, ya estamos en la crisis. Si no estuvi\u00e9semos en la zona euro, los <strong>capitales<\/strong> habr\u00edan salido aprisa y corriendo, como en Argentina en 2001. Y salieron, pero nosotros no nos enteramos (demasiado). Imag\u00ednese un banco en el cual los acreedores quieren retirar todo su dinero y r\u00e1pidamente: el banco quiebra y, con \u00e9l, las finanzas de las familias y las empresas que confiaron en \u00e9l. Fuera del euro, habr\u00edamos tenido lo que los economistas llamamos un <em>\u00absudden stop\u00bb<\/em>, un frenazo brusco, porque los capitales habr\u00edan dejado de entrar y, pero a\u00fan, habr\u00edan salido corriendo. Eso es lo que hundi\u00f3 las econom\u00edas de Argentina, Brasil, M\u00e9xico, Tailandia y la mayor\u00eda de los pa\u00edses que tuvieron, como nosotros, burbujas seguidas de crisis financiera.<\/li>\n<li>Y ah\u00ed viene el Banco Central Europeo y, concretamente, el <strong>mecanismo de pagos internacionales<\/strong> que funciona entre todos los pa\u00edses de la <strong>zona euro<\/strong>. Suponga el lector que un inversor alem\u00e1n decide retirar sus fondos de un banco espa\u00f1ol. Este da orden al Banco de Espa\u00f1a de pagar al inversor alem\u00e1n; el Banco de Espa\u00f1a transmite la orden al Banco Central Europeo, que carga ese importe al Banco de Espa\u00f1a y lo abona al Bundesbank, para que pague al banco alem\u00e1n y este a su cliente. \u00bfHa salido dinero? No: todo ha quedado en anotaciones contables. El banco espa\u00f1ol \u00abdebe\u00bb ese dinero al Banco de Espa\u00f1a, y este lo \u00abdebe\u00bb al Banco Central Europeo. En la cuenta del banco espa\u00f1ol, el acreedor alem\u00e1n ha sido sustituido por el acreedor Banco de Espa\u00f1a. Es un poco complejo, lo reconozco, pero la conclusi\u00f3n final es, me parece, clara: gracias a que Espa\u00f1a es miembro de la zona euro, lo que hubiese sido la quiebra de nuestros bancos (al menos de algunos de ellos) en un pa\u00eds fuera de la moneda \u00fanica y una recesi\u00f3n mucho mayor, se ha quedado en una deuda con el Banco Central Europeo. Deuda que habr\u00e1 que pagar alg\u00fan d\u00eda, pero que nos ha evitado las prisas y la quiebra.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Daba el otro d\u00eda una clase en Valencia, a los participantes en el Programa de Direcci\u00f3n General (PDG)\u00a0del IESE en aquella localidad. El tema era el endeudamiento exterior de la econom\u00eda espa\u00f1ola. Y les recordaba\u00a0algunas cosas que, a menudo, olvidamos. 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