{"id":4693,"date":"2013-07-29T12:00:29","date_gmt":"2013-07-29T11:00:29","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/?p=4693"},"modified":"2013-08-16T10:48:58","modified_gmt":"2013-08-16T09:48:58","slug":"matar-es-peligroso-para-la-salud","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/2013\/07\/29\/matar-es-peligroso-para-la-salud\/","title":{"rendered":"Matar es peligroso para la salud"},"content":{"rendered":"<p>Para la salud del que mata. Un corto art\u00edculo de Gideon Rachman en el <em>Financial Times<\/em> del 11 de julio (<a href=\"http:\/\/blogs.ft.com\/the-world\/2013\/07\/military-veterans-and-suicide\/\" target=\"_blank\">aqu\u00ed<\/a>, en ingl\u00e9s) lo recuerda. En Estados Unidos, en 2012, c\u00e1da d\u00eda se suicidaron, en promedio, 22 veteranos de <strong>guerra<\/strong>. El autor recuerda el mensaje dejado por uno de los suicidas, Daniel Somers: hab\u00eda intentado volver a la <strong>vida normal<\/strong> y no lo consigui\u00f3. \u00abEl hecho es que cualquier tipo de vida normal es un insulto para los que murieron en mis manos\u00bb.<\/p>\n<p>Unas veces es el sentido de <strong>culpabilidad<\/strong> por haber matado a militares o a civiles. Otras, por haber sobrevivido a los compa\u00f1eros que murieron, o quiz\u00e1s por haber matado a compa\u00f1eros bajo \u00abfuego amigo\u00bb.<\/p>\n<p>Llama la atenci\u00f3n tambi\u00e9n, dice Rachman, \u00abel contraste entre esos hombres echados a perder por la guerra y las <strong>conciencias<\/strong> no perturbadas de los que les mandaron en la <strong>batalla<\/strong>\u00ab. \u00abParece surprendente que a\u00fan actuemos bajo el supuesto de que podemos mandar a hombres y mujeres a la guerra, y esperemos que vuelvan y puedan reanudar su vida normal\u00bb.<\/p>\n<p>La conclusi\u00f3n\u00a0a la que llego al leer esto es que los seres humanos aprendemos, de nuestras propias acciones y de las de los dem\u00e1s, de\u00a0nuestras <strong>motivaciones<\/strong>, y\u00a0de los <strong>resultados<\/strong>, esperados\u00a0y deseados\u00a0o no esperados y no deseados, de nuestras acciones. La <strong>\u00e9tica<\/strong> no puede ser ajena a esos <strong>aprendizajes<\/strong>. Ni consiste en una simple comparaci\u00f3n entre <strong>costes y beneficios<\/strong>. Ni en la consideraci\u00f3n de una acci\u00f3n concreta, independiente de todas las dem\u00e1s. Incluso nuestras neuronas se rebelan, cuando hacemos algo \u00abmuy gordo\u00bb. Afortunadamente, dir\u00eda yo. Si no tuvi\u00e9semos estos mecanismos, acabar\u00edamos como unos perfectos canallas, como las personas que pierden la sensibilidad en su piel acaban quem\u00e1ndose, porque\u00a0su cuerpo no detecta el peligro.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para la salud del que mata. Un corto art\u00edculo de Gideon Rachman en el Financial Times del 11 de julio (aqu\u00ed, en ingl\u00e9s) lo recuerda. En Estados Unidos, en 2012, c\u00e1da d\u00eda se suicidaron, en promedio, 22 veteranos de guerra. El autor recuerda el mensaje dejado por uno de los suicidas, Daniel Somers: hab\u00eda intentado [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":172,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12798,10775],"tags":[12054,39045,49487],"class_list":["post-4693","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-etica-y-responsabilidad-social","category-sociedad","tag-etica","tag-guerra","tag-suicidio"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4693","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/users\/172"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4693"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4693\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4779,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4693\/revisions\/4779"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4693"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4693"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4693"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}