{"id":5227,"date":"2014-03-27T10:20:49","date_gmt":"2014-03-27T09:20:49","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/?p=5227"},"modified":"2014-03-27T10:20:49","modified_gmt":"2014-03-27T09:20:49","slug":"la-espiritualidad-en-la-empresa-y-la-religion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/2014\/03\/27\/la-espiritualidad-en-la-empresa-y-la-religion\/","title":{"rendered":"La espiritualidad en la empresa y la religi\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p style=\"padding-left: 30px\"><i>Los Comentarios de la C\u00e1tedra son breves art\u00edculos que desarrollan, sin grandes pretensiones acad\u00e9micas, alg\u00fan tema de inter\u00e9s y actualidad sobre Responsabilidad Social de las Empresas. Los Comentarios anteriores a enero de 2013 pueden encontrarse en\u00a0<\/i><a href=\"http:\/\/www.iese.edu\/es\/claustro-investigacion\/catedras\/la-caixa\/investigacion\/\"><i>la web de la C\u00e1tedra<\/i><\/a><i>.<\/i><\/p>\n<p>En un par de <em>Comentarios de la C\u00e1tedra<\/em> publicados hace unos meses (<a href=\"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/2013\/12\/19\/hay-un-lugar-para-la-espiritualidad-en-la-empresa\/\" target=\"_blank\">aqu\u00ed <\/a>y <a href=\"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/2014\/01\/13\/que-es-la-espiritualidad-en-el-trabajo\/\" target=\"_blank\">aqu\u00ed<\/a>) trat\u00e9 de <strong>la espiritualidad en la empresa<\/strong>. Aqu\u00ed quiere tratar de un aspecto de este tema que merece atenci\u00f3n: <strong>\u00bfcu\u00e1les son las relaciones entre espiritualidad y religi\u00f3n?<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Los autores que tratan de este tema se pueden clasificar en tres grupos. <strong>Unos defienden que su origen y contenido hay que buscarlo en la religi\u00f3n<\/strong>; rechazan la posibilidad de una espiritualidad puramente secular y, cuando esta se presenta, buscan en las grandes religiones el origen \u00faltimo de esos valores seculares.<\/li>\n<li>El segundo grupo es el de <strong>los que rechazan que la espiritualidad del trabajo pueda tener un origen religioso<\/strong> \u2013una postura que, por lo menos, llama la atenci\u00f3n, si se tiene en cuenta que la espiritualidad ha estado presente en todas las religiones desde sus or\u00edgenes, abarcando todas las facetas, privadas y p\u00fablicas, de la vida humana, incluyendo el trabajo. Para ello, ofrecen varios argumentos.<\/li>\n<\/ul>\n<ol>\n<ol>\n<ol>\n<li>El primero es que<strong> la religi\u00f3n es un asunto privado, subjetivo, no comunicable en los asuntos p\u00fablicos<\/strong> \u2013y que, por tanto, no puede aparecer en la empresa. Esta tesis se remonta, probablemente, al siglo XVII, y formaba parte de la soluci\u00f3n a las guerras de religi\u00f3n, que remit\u00eda la religi\u00f3n a la conciencia y a la subjetividad de la persona y dejaba a la pol\u00edtica, la econom\u00eda y las ciencias sociales fuera del \u00e1mbito de la religi\u00f3n. Desde este punto de vista, puede existir una espiritualidad de origen religioso, pero no tiene lugar en el mundo de la pol\u00edtica, de la econom\u00eda o de los negocios. Esta tesis est\u00e1 hoy muy presente en los debates p\u00fablicos.<\/li>\n<li>Un segundo argumento identifica a <strong>la religi\u00f3n como hostil a la empresa, contraria al libre mercado, al beneficio y a la actividad econ\u00f3mica<\/strong>, de manera que no tendr\u00eda sentido introducir en la empresa una espiritualidad contraria a la misma. Este argumento no parece correcto\u00a0 en una \u00e9poca en que las confesiones protestantes, el catolicismo, el juda\u00edsmo, el budismo, el islamismo, el confucionismo y otras grandes religiones han mostrado su compatibilidad con la empresa capitalista. Otra cosa es que esas religiones sean cr\u00edticas de algunos aspectos de esa empresa: pero eso mismo hacen los que proponen una espiritualidad no religiosa en el trabajo.<\/li>\n<li>El tercer argumento es que <strong>la religi\u00f3n no puede admitirse en la vida p\u00fablica ni en la empresa por su car\u00e1cter dogm\u00e1tico, intolerante y cerrado al di\u00e1logo<\/strong>, y porque fomenta la divisi\u00f3n y el enfrentamiento y la obediencia pasiva a la autoridad. Es un estereotipo muy difundido. Puede ser verdad para alguna de las tendencias de alguna de religi\u00f3n, pero no, desde luego, para las corrientes principales de la mayor\u00eda de ellas. Con este argumento se relaciona la consideraci\u00f3n de que se trata de grandes iglesias organizadas y burocratizadas, caracterizadas por sus pr\u00e1cticas, ceremonias, rituales y rutinas \u2013quiz\u00e1s porque no se ve la espiritualidad, a veces muy profunda, que hay debajo de ellas.<\/li>\n<li>Y un cuarto argumento podr\u00eda ser que<strong> admitir una espiritualidad basada en la religi\u00f3n, al menos en alguna de las grandes religiones, supondr\u00eda admitir que el ser humano es dependiente de Otro, es decir, que no es aut\u00f3nomo<\/strong>; que no se ha dado la vida a s\u00ed mismo ni procede de un mecanismo neutro, sino que, en \u00faltima instancia, la ha recibido de Otro; que no puede definir la verdad por s\u00ed solo o democr\u00e1ticamente, con sus conciudadanos, sino que tiene que buscarla, encontrarla y aceptarla, y que no se da a s\u00ed mismo el fin y el sentido de su vida, sino que tiene que encontrarlo. Y esto puede ser muy dif\u00edcil de aceptar por parte de muchos contempor\u00e1neos nuestros, que no ven con malos ojos una religi\u00f3n volcada en el servicio social, pero que no admiten una religi\u00f3n que niegue, de alguna manera, su antropolog\u00eda secular.<\/li>\n<\/ol>\n<\/ol>\n<\/ol>\n<ul>\n<li>El tercer bloque de autores admite que <strong>hay espiritualidades del trabajo de origen y contenido religioso y otras de origen secular<\/strong>. Me parece la postura m\u00e1s adecuada, aunque podr\u00eda matizarse. Es l\u00f3gico que, siendo la persona humana un ser enormemente rico, admita una variedad de interpretaciones, con varios niveles de espiritualidad y materialidad que pondr\u00e1n \u00e9nfasis en unos u otros aspectos de su realidad y de su acci\u00f3n. Lo que encontraremos, en definitiva, ser\u00e1 <strong>una amplia gama de espiritualidades en general, o aplicadas al trabajo, a la familia, a la pol\u00edtica, etc.<\/strong> Toda espiritualidad se basa en una antropolog\u00eda, en una concepci\u00f3n del hombre; si esta es materialista pura, no deja lugar para la espiritualidad; si, por el contrario, una antropolog\u00eda rechaza la dimensi\u00f3n material del ser humano, lo reducir\u00e1 a una espiritualidad pura y descarnada. Esos ser\u00edan los extremos del arco de posturas sobre la espiritualidad en el trabajo.<\/li>\n<\/ul>\n<p>En todo caso, <strong>habr\u00e1 probablemente muchos elementos de toda esta amplia gama de espiritualidades (aunque no todos) que podr\u00e1n ser participados por las dem\u00e1s, o al menos no excluidos.<\/strong> Por ejemplo, el ser humano puede encontrar el sentido del trabajo en fuentes diversas: la llamada o vocaci\u00f3n de un Dios personal; una experiencia interna, profunda, inmanente, de lo que es el ser humano, de lo que hace y de lo que debe hacer; la evidencia de que ese trabajo debe realizarse en un contexto social determinado, con una proyecci\u00f3n de servicio a otros; la necesidad de que ese trabajo est\u00e1 sujeta a principios, valores o emociones que lo gu\u00eden, etc.<\/p>\n<p>Pero <strong>esto no quiere decir que todas las espiritualidades sean igualmente v\u00e1lidas<\/strong>, porque no lo son las antropolog\u00edas que las sustentan. En cuanto que una espiritualidad acepta algunos principios, valores, intuiciones o experiencias y rechaza otros, llevar\u00e1 a ciertas conductas y no a otras, y tendr\u00e1 unas consecuencias determinadas sobre el agente, la organizaci\u00f3n y los dem\u00e1s. Puede ser adecuado adoptar una actitud de respeto hacia otras espiritualidades en el trabajo, pero esto no quiere decir que no podamos juzgarlas por sus sesgos antropol\u00f3gicos y por sus consecuencias previsibles.<\/p>\n<p>Una espiritualidad del trabajo que se fundamenta en una antropolog\u00eda, expl\u00edcita o no, con fundamento racional, <strong>puede ser entendida y juzgada.<\/strong> Esto vale tambi\u00e9n para las espiritualidades de origen religioso: su contenido racional permite su an\u00e1lisis y valoraci\u00f3n. Por tanto, no tienen por qu\u00e9 constituir categor\u00edas separadas. Los valores que profesa una persona religiosa, las virtudes que vive, su implicaci\u00f3n en las realidades humanas (el trabajo, en nuestro caso) y su manera de relacionarse con los dem\u00e1s no tienen por qu\u00e9 ser diferentes de los de un ateo o agn\u00f3stico.<\/p>\n<p>Pero esto no significa que el origen, religioso o secular, de una espiritualidad sea irrelevante. <strong>La religi\u00f3n puede aportar un fundamento nuevo, m\u00e1s rico, a la espiritualidad:<\/strong> el hecho de que la persona crea que proviene de un Dios que le ha dado su ser y que le ha puesto en el mundo para llevar a cabo una vocaci\u00f3n determinada a trav\u00e9s de toda su vida, incluido el trabajo, puede ofrecer explicaciones m\u00e1s amplias y profundas de lo que es el trabajo, de por qu\u00e9 trabajar, de cu\u00e1les son sus deberes para con los dem\u00e1s\u2026 todo esto sin menoscabar lo que una persona no creyente entienda y acepte sobre esas realidades. Asimismo, <strong>la religi\u00f3n puede aportar un mayor compromiso del agente con sus deberes<\/strong> respecto al trabajo, a la empresa, a los clientes, a los colegas y a la sociedad, motivado por su fe.<\/p>\n<p>En el \u00e1mbito de la persona, la religi\u00f3n es, a menudo, la base de una espiritualidad completa. En este sentido, <strong>la religi\u00f3n puede ofrecer tambi\u00e9n medios adicionales para poner en pr\u00e1ctica la espiritualidad.<\/strong> Por ejemplo, muchas espiritualidades sugieren la meditaci\u00f3n, la oraci\u00f3n o la reflexi\u00f3n personal, el acompa\u00f1amiento espiritual o los retiros, como medios \u00fatiles. El origen o el contenido religioso de esos medios no los hace menos v\u00e1lidos que los que proponen consultores o expertos ateos o agn\u00f3sticos.<\/p>\n<p>En resumen, al considerar la variedad de espiritualidades del trabajo, <strong>no debe trazarse una l\u00ednea de separaci\u00f3n entre las que tienen un origen religioso y las seculares; m\u00e1s bien habr\u00e1 un solape entre unas y otras,<\/strong> en la medida en que sus valores, ideales y motivaciones coincidan. Las grandes religiones acaban creando culturas que adquieren vida propia y se convierten en lugares de acogida para creyentes y no creyentes, que comparten un sentido de la vida, de la sociedad y del mundo con categor\u00edas que, a pesar de su origen religioso, son plenamente seculares.<\/p>\n<p>Esto me parece que es particularmente v\u00e1lido para <strong>las antropolog\u00edas de ra\u00edz cat\u00f3lica<\/strong>. Creer, para un cat\u00f3lico, no significa hacer dejaci\u00f3n de la propia personalidad y de las propias capacidades de conocer, sino encontrar una dimensi\u00f3n nueva, que viene del encuentro con Dios, con un Dios que ama al hombre. Con palabras del papa Francisco, \u201ccreer significa confiarse a un amor misericordioso, que siempre acoge y perdona, que sostiene y orienta la existencia, que se manifiesta poderoso en su capacidad de enderezar lo torcido en nuestra historia\u201d (Enc\u00edclica <i>Lumen fidei<\/i>, 2013, n.13). \u201cEl creyente es transformado por el Amor al que se abre por la fe, y al abrirse a ese Amor que se le ofrece, su existencia se dilata m\u00e1s all\u00e1 de s\u00ed mismo\u201d (n. 21). Una espiritualidad que nazca de esta convicci\u00f3n no parece menos apta para orientar el trabajo y la vida en la empresa (a no ser que se pretenda que esa espiritualidad est\u00e9 al servicio no de la persona, sino de un modelo de empresa orientado a la eficiencia por encima de todo, a la competitividad y a la maximizaci\u00f3n del beneficio).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los Comentarios de la C\u00e1tedra son breves art\u00edculos que desarrollan, sin grandes pretensiones acad\u00e9micas, alg\u00fan tema de inter\u00e9s y actualidad sobre Responsabilidad Social de las Empresas. Los Comentarios anteriores a enero de 2013 pueden encontrarse en\u00a0la web de la C\u00e1tedra. 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