{"id":5867,"date":"2015-07-16T11:29:11","date_gmt":"2015-07-16T10:29:11","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/?p=5867"},"modified":"2015-07-01T16:52:33","modified_gmt":"2015-07-01T15:52:33","slug":"debe-ser-aburrida-la-banca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/2015\/07\/16\/debe-ser-aburrida-la-banca\/","title":{"rendered":"\u00bfDebe ser aburrida la banca?"},"content":{"rendered":"<p>A lo largo de la reciente crisis financiera se ha vuelto a oir a menudo la tesis de que<strong> la banca debe ser aburrida<\/strong>: recibir dep\u00f3sitos de los clientes, prestarlos con prudencia a demandantes de cr\u00e9dito que han sido\u00a0objeto de cuidadoso escrutinio, para comprobar que podr\u00e1n cumplir con sus obligaciones con una razonable certeza, ser honestos y parecerlo, como la mujer del C\u00e9sar&#8230;<\/p>\n<p>La propuesta tiene que ver con <strong>la evoluci\u00f3n del sector en las \u00faltimas d\u00e9cadas<\/strong>. La <strong>desregulaci\u00f3n<\/strong> abri\u00f3 la puerta a la<strong> competencia de otras instituciones<\/strong> -la llamada<strong> banca en la sombra<\/strong>. Las operaciones que esta protagonizaba eran parecidas: recibir dinero de los ahorradores (pero no mediante dep\u00f3sitos, protegidos por una garant\u00eda p\u00fablica, sino por otras v\u00edas, como la <strong>titularizaci\u00f3n<\/strong>, ofreciendo una rentabilidad m\u00e1s elevada que la que se puede permitir un banco), prestarlo (pero no mediante cr\u00e9ditos ordinarios, hipotecas por ejemplo, sino mediante la <strong>compra de t\u00edtulos<\/strong>), evitar el trato directo con el cliente (recurriendo, por ejemplo, a <strong>programas inform\u00e1ticos para determinar el riesgo del cliente<\/strong>), no meterse en la gesti\u00f3n de cobros y pagos de los clientes (demasiado cara, porque es intensiva en personas), llevar a cabo <strong>operaciones propias<\/strong>, no por cuenta de los clientes, con una libertad que la banca tradicional no ten\u00eda; <strong>endeudarse mucho<\/strong>, <strong>correr riesgos altos y tener elevadas rentabilidades<\/strong> (y, a veces, p\u00e9rdidas multimillonarias).<\/p>\n<p><strong>La banca ten\u00eda dificultades para competir en ese mundo<\/strong>, porque sus dep\u00f3sitos exig\u00edan unos niveles de liquidez altos y poco rentables; porque las garant\u00edas p\u00fablicas estaban ligadas a restricciones sobre el capital que deb\u00edan mantener, el tipo de operaciones, la transparencia en la informaci\u00f3n, etc. Y, claro,<strong> los incentivos de sus directivos no pod\u00edan ser tan atractivos<\/strong> como los de un gerente de hedge fund o un alto directivo de un banco de inversi\u00f3n.<\/p>\n<p>En consecuencia,<strong> la banca copi\u00f3 a sus competidores, entrando en operaciones de m\u00e1s riesgo y perdiendo algunos de los caracteres originales<\/strong>: la <strong>prudencia<\/strong> en la gesti\u00f3n, el manejo de la <strong>liquidez<\/strong>, el conocimiento y el trato particular con el <strong>cliente<\/strong>&#8230; A\u00fan recuerdo que, cuando yo era un profesional joven, recib\u00eda a veces la llamada del director de la oficina bancaria donde ten\u00eda mi cuenta corriente: \u00abSr. Argando\u00f1a\u00bb, me dec\u00eda, \u00abhan salido rojos\u00bb, o sea, ha llegado un recibo por una cuant\u00eda superior a su saldo, de modo que tiene descubierto. Yo corr\u00eda a tapar el agujero, y \u00e9l descansaba tranquilo. Pero esto es historia en la banca actual.<\/p>\n<p>Los cambios fueron importantes. <strong>Lo relevante no era tener buenos empleados, competentes y honestos, sino traders agresivos y buscadores de rendimiento<\/strong>. Algunos dir\u00e1n que al banquero aburrido, rutinizado, le sucedi\u00f3 el agresivo, a veces muy poco considerado; pero no quiero juzgar a nadie. Al final, los nuevos banqueros tuvieron p\u00e9rdidas enormes, que tuvieron que cubrir los ciudadanos con sus impuestos -y no pocos de los bancos en la sombra tambi\u00e9n.<\/p>\n<p><strong>\u00bfVolver a la banca aburrida? No me parece posible<\/strong>, porque los ahorradores buscan ahora rentabilidad, no solo seguridad, y los bancos tradicionales no se pueden limitar a tener peque\u00f1os clientes que les conf\u00edan sus ahorros, sino que tienen que entrar en operaciones como la titulizaci\u00f3n y el recurso a los mercados, en condiciones de paridad con las dem\u00e1s entidades. Me parece que tendremos que<strong> revisar el concepto de banco comercial, tradicional,<\/strong> que tenemos ahora, y defenderlo de la agresividad de los inversores que esperan de los bancos comerciales las elevadas rentabilidad que les ofrece la banca en la sombra.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A lo largo de la reciente crisis financiera se ha vuelto a oir a menudo la tesis de que la banca debe ser aburrida: recibir dep\u00f3sitos de los clientes, prestarlos con prudencia a demandantes de cr\u00e9dito que han sido\u00a0objeto de cuidadoso escrutinio, para comprobar que podr\u00e1n cumplir con sus obligaciones con una razonable certeza, ser [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":172,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11722],"tags":[16336,84717,12859],"class_list":["post-5867","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-economia","tag-banca","tag-banca-en-la-sombra","tag-competencia"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5867","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/users\/172"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5867"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5867\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5868,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5867\/revisions\/5868"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5867"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5867"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5867"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}