{"id":5953,"date":"2015-09-18T11:28:38","date_gmt":"2015-09-18T10:28:38","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/?p=5953"},"modified":"2015-09-16T10:34:32","modified_gmt":"2015-09-16T09:34:32","slug":"inmigracion-la-oportunidad-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/2015\/09\/18\/inmigracion-la-oportunidad-ii\/","title":{"rendered":"Inmigraci\u00f3n: la oportunidad (II)"},"content":{"rendered":"<p>Acab\u00e9 una entrada anterior con este mismo t\u00edtulo proponiendo que<strong> la oleada de inmigrantes y refugiados que est\u00e1 inundando Europa en los \u00faltimos meses debe ser vista como una oportunidad<\/strong>. Y para ello me basaba en <strong>lo que esos reci\u00e9n llegados pueden ofrecer a los que les reciben aqu\u00ed: capacidad de trabajo y unas cualificaciones bastante buenas<\/strong>.<\/p>\n<p>Me dir\u00e1 el lector que, <strong>a la vista de las tasas de desempleo vigentes en la vieja Europa, lo que sobra es gente que desea trabajar y que no encuentra empleo.<\/strong> En efecto, el paro es real, pero <strong>su causa no es el exceso de oferta<\/strong>. En 1962, con la independencia de Argelia, llegaron 900.000 repatriados a Francia; la tasa de paro creci\u00f3 al principio, y se redujo pronto. En los a\u00f1os que siguieron a 1989 llegaron a Israel 500.000 rusos; la tasa de paro subi\u00f3, pero volvi\u00f3 a bajar. En tres a\u00f1os, 600.000 \u201critornados\u201d volvieron a Portugal tras la independencia de las colonias, m\u00e1s 200.000 militares sobrantes; la tasa de paro aument\u00f3, pero se ajust\u00f3 en poco tiempo.<\/p>\n<p><strong>El problema no es el exceso de oferta de trabajo, sino las dificultades para crear empleo.<\/strong> Un ocupado <strong>genera producto interior bruto por un valor al menos igual a su salario br<\/strong>uto y, adem\u00e1s, genera un excedente que remunera el capital. Con ese salario vivir\u00e1 \u00e9l y los suyos, pagar\u00e1 la cotizaci\u00f3n a la seguridad social y el impuesto sobre la renta, ahorrar\u00e1 algo, comprometer\u00e1 su futuro para comprar una casa\u2026 Claro que tambi\u00e9n recibir\u00e1 transferencias: seguro de salud gratuito, derecho a pensi\u00f3n futura, escuela subvencionada para sus hijos\u2026 (estamos en Europa). Pero esto tiene dos lecturas. Una: es mejor que no vengan, porque tienen un coste. Otra: <strong>que vengan y trabajen, y que dejen cuanto antes de vivir de las ayudas p\u00fablicas.<\/strong><\/p>\n<p>Me dir\u00e1 el lector que<strong> muchos inmigrantes no tienen cualificaciones. S\u00ed, pero llevan a cabo trabajos que no necesitan mucha formaci\u00f3n<\/strong>: en la construcci\u00f3n, la restauraci\u00f3n, el trabajo dom\u00e9stico&#8230; Y esto vale tambi\u00e9n para los que est\u00e1n en la econom\u00eda sumergida. Hace unas semanas hubo cerca de Barcelona <strong>conflictos con inmigrantes que se dedican al comercio ilegal, el \u201ctop manta\u201d:<\/strong> sobre una manta, en plena calle, venden a bajo precio productos falsificados de buenas marcas; si llega la polic\u00eda, recogen la manta y salen corriendo. No tienen permiso de residencia, no pagan impuestos, perjudican al comercio legal, quiz\u00e1s enga\u00f1an a los turistas\u2026 <strong>Pero prestan un \u201cservicio\u201d. No pretendo defenderlos; simplemente, me pregunto: \u00bfno podr\u00edamos ofrecerles empleos declarados? Refugiados e inmigrantes, tambi\u00e9n los ilegales, tienen deseos de trabajar, y capacidad de producir\u2026 y son muchos, y seguir\u00e1n llegando durante muchos a\u00f1os\u2026 y los europeos estamos envejeciendo r\u00e1pidamente.<\/strong><\/p>\n<p>Pero no es tan sencillo. <strong>Lo primero que habr\u00e1 que hacer es reformar el mercado de trabajo,<\/strong> para que los empresarios aprovechan la oportunidad que la llegada de esa mano de obra les ofrece. <strong>Y toda reforma levanta oposici\u00f3n: pol\u00edtica, ideol\u00f3gica y de intereses creados.<\/strong> Pero la dificultad ya la hemos experimentado en los \u00faltimos a\u00f1os, y sabemos c\u00f3mo hacerle frente \u2013aunque no estoy seguro de que nuestros gobernantes, sindicalistas y empresarios tengan voluntad para hacerlo.<\/p>\n<p>El segundo problema es un reto cultural: <strong>la llegada de tantos inmigrantes puede desestabilizar nuestra sociedad. De acuerdo<\/strong>. Pues que no vengan, \u00bfno? \u00bfY c\u00f3mo los mantendremos fuera? \u00bfRodearemos nuestras fronteras de murallas? No son la respuesta adecuada.<strong> Pero si su llegada es una oportunidad, tendremos que preguntarnos c\u00f3mo convertir esa amenaza cultural en una oportunidad de convivencia y, a la larga, de enriquecimiento mutuo.<\/strong> Hace unas semanas, <em>The Economist<\/em> ofrec\u00eda una soluci\u00f3n:<strong> si trabajan, se integrar\u00e1n. Donde no lo han hecho, como en Par\u00eds o Malm\u00f6, el conflicto es inevitable. <\/strong>Puede que sea una propuesta simplista, pero, \u00bftiene alguien una mejor?<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 tienen que decir los empresarios sobre todo esto? Algo deben tener que decir, porque son ellos los que saben cu\u00e1nto cuesta y cu\u00e1nto rinde un trabajador, c\u00f3mo se crean puestos de trabajo, c\u00f3mo se integran los forasteros en sus f\u00e1bricas, qu\u00e9 obst\u00e1culos se presentan a la hora de aumentar la ocupaci\u00f3n, qu\u00e9 resortes hay que tocar para que los grupos de inter\u00e9s dejen de poner palos en las ruedas y c\u00f3mo se puede conseguir que nuestras sociedades europeas avanzadas descubran aqu\u00ed un reto \u00e9tico y una oportunidad econ\u00f3mica \u2013que es tambi\u00e9n \u00e9tica.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Acab\u00e9 una entrada anterior con este mismo t\u00edtulo proponiendo que la oleada de inmigrantes y refugiados que est\u00e1 inundando Europa en los \u00faltimos meses debe ser vista como una oportunidad. 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