{"id":6245,"date":"2016-04-23T12:05:33","date_gmt":"2016-04-23T11:05:33","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/?p=6245"},"modified":"2016-04-21T19:16:00","modified_gmt":"2016-04-21T18:16:00","slug":"la-lucha-contra-la-corrupcion-ya-no-es-lo-que-era-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/2016\/04\/23\/la-lucha-contra-la-corrupcion-ya-no-es-lo-que-era-i\/","title":{"rendered":"La lucha contra la corrupci\u00f3n ya no es lo que era (I)"},"content":{"rendered":"<p>No, <strong>la lucha contra la corrupci\u00f3n\u00a0ya no se lleva a cabo\u00a0como hace tiempo<\/strong>. Tradicionalmente se planteaba <strong>con argumentos morales, a nivel nacional, a golpe de denuncias, investigaciones y castigos y persiguiendo el funcionario o al pol\u00edtico corrupto<\/strong>. Pero los resultados no han sido\u00a0satisfactorios. Por eso hace ya unos cuantos a\u00f1os que esta estrategia ha cambiado.<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Los argumentos ya no son solo morales, sino, sobre todo, econ\u00f3micos.<\/strong> Algunos \u00abexpertos\u00bb dec\u00edan que imponer los argumentos de justicia que rodean a la lucha contra la corrupci\u00f3n era \u00abimperialismo \u00e9tico\u00bb. Por eso, desde los a\u00f1os setenta del siglo pasado, se invocan, cada vez m\u00e1s, <strong>razones econ\u00f3micas<\/strong>: la corrupci\u00f3n\u00a0perjudica al crecimiento econ\u00f3mico, aumenta las desigualdades sociales, reduce la confianza y -muy importante para las empresas- <strong>crea un terreno de juego desequilibrado, en el que el corrupto tiene todas las de ganar.<\/strong> Adem\u00e1s, con argumentos econ\u00f3micos, las instituciones financieras internacionales (Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional, Uni\u00f3n Europea, bancos regionales de desarrollo) pueden\u00a0intervenir, paralizando, por ejemplo, las operaciones de ayuda al crecimiento.<\/li>\n<li>Las mayores operaciones econ\u00f3micas tienen lugar entre pa\u00edses, de modo que <strong>una estrategia anticorrupci\u00f3n de alcance nacional no es suficiente<\/strong>. Desde la <strong>Foreign Corrupt Practices Act<\/strong> norteamericana de 1977, es normal criminalizar el soborno de funcionarios extranjeros. Por tanto, <strong>la lucha ha de ser global.<\/strong><\/li>\n<li>La persecuci\u00f3n acabar\u00e1 en el funcionario o pol\u00edtico, pero <strong>empieza en el que paga<\/strong>: si se seca la fuente de dinero, se acabar\u00e1 la corrupci\u00f3n; si las empresas multinacionales deciden no pagar nunca, ser\u00e1 m\u00e1s f\u00e1cil matar la hidra de siete cabezas.<\/li>\n<li><strong>Las amenazas de persecuci\u00f3n y castigo no son suficientes<\/strong>. Hay que <strong>involucrar a todos, tambi\u00e9n a los competidores, a los empleados, a las oneg\u00e9s, a los medios de comunicaci\u00f3n&#8230;<\/strong> Por ejemplo, hay que favorecer la <strong>denuncia<\/strong>, protegiendo debidamente al denunciante, al que \u00abtoca el pito\u00bb (<em>whistleblower<\/em>).<\/li>\n<li>Pero <strong>no todos los pa\u00edses quieren o pueden actuar de la misma manera.<\/strong> Se recurre, pues, a la <strong>soft law<\/strong>, a la ley blanda. Por ejemplo, se firman convenios internacionales que invlucran a\u00a0muchos pa\u00edses, en condiciones pol\u00edticas, econ\u00f3micas y sociales muy distintas; pero lo importante es que se suben al barco: unos actuar\u00e1n con rapidez, otros no se decidir\u00e1n, pero todos negocian, discuten, aprenden unos de otros. Ya cambiar\u00e1n el paso. <strong>No hay que ser maximalista<\/strong>.<\/li>\n<li><strong>El concepto de corrupci\u00f3n se ampl\u00eda<\/strong> a conductas\u00a0que no son corrupci\u00f3n, pero que la alimentan: blanqueo de capitales, fraude fiscal, fraude interno en la empresa&#8230; <strong>Se trata de no dejar resquicios<\/strong>, porque si en una empresa hay malas pr\u00e1cticas, es probable que estas se extiendan.<\/li>\n<li>Y <strong>se extiende a la corrupci\u00f3n privada<\/strong> (por ejemplo, pagar al jefe de compras de una\u00a0empresa, para aumentar mis ventas). <strong>La diferencia entre corrupci\u00f3n privada y p\u00fablica se est\u00e1 desdibujando<\/strong>; las empresas no aplican criterios distintos para una y otra, y cada vez m\u00e1s la legislaci\u00f3n mete a ambas figuras en el mismo saco.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Por hoy ya hay suficiente; seguir\u00e9 otro d\u00eda.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>Los Comentarios de la C\u00e1tedra son breves art\u00edculos que desarrollan, sin grandes pretensiones acad\u00e9micas, alg\u00fan tema de inter\u00e9s y actualidad sobre Responsabilidad Social de las Empresas.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No, la lucha contra la corrupci\u00f3n\u00a0ya no se lleva a cabo\u00a0como hace tiempo. 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