{"id":6260,"date":"2016-05-04T12:16:34","date_gmt":"2016-05-04T11:16:34","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/?p=6260"},"modified":"2016-05-04T12:16:34","modified_gmt":"2016-05-04T11:16:34","slug":"sobre-el-cambio-de-horarios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/2016\/05\/04\/sobre-el-cambio-de-horarios\/","title":{"rendered":"Sobre el cambio de horarios"},"content":{"rendered":"<p>Parece que hay un amplio consenso acerca de <strong>las dificultades de la sociedad espa\u00f1ola para conseguir la coordinaci\u00f3n de los horarios en el hogar y en el puesto de trabajo<\/strong>, algo que, por otro lado, parece bastante conveniente, si no absolutamente necesario. Entiendo que el problema tenga dif\u00edcil soluci\u00f3n, precisamente por tratarse de <strong>un problema complejo, que afecta a todos los espa\u00f1oles.<\/strong> Y, claro, hay <strong>muchas visiones distintas, y muchos intereses distintos<\/strong>. De modo que siempre habr\u00e1 quien ponga palos en las ruedas.<\/p>\n<p>Mi colega del IESE <strong>Nuria Chinchilla<\/strong> public\u00f3 el pasado 3 de mayo en <strong>Expansi\u00f3n<\/strong> un breve art\u00edculo que da un paso adelante, titulado <strong>\u00abTrabajar hasta las seis, en seis pasos\u00bb<\/strong>. Lo que me gusta de su aportaci\u00f3n es la concreci\u00f3n. Al final no ser\u00e1n seis paso, claro, pero esto permite, al menos, identificar las seis \u00e1reas m\u00e1s importantes para llegar a un acuerdo:<\/p>\n<ol>\n<li><strong>Volver al horario de Greenwich<\/strong>, es decir, acomodar nuestros relojes a los de los pa\u00edses de nuestro huso horario. \u00bfPor qu\u00e9? Porque tenemos un \u00abreloj\u00bb interior, que nos lleva, espont\u00e1neamente, a despertarnos a ciertas horas, dormir en otras&#8230; Claro que hemos conseguido, con m\u00e1s o menos \u00e9xito, modificar nuestros h\u00e1bitos, pero la vuelta a lo \u00abnormal\u00bb deber\u00eda ser relativamente f\u00e1cil. Y esta medida tendr\u00eda otro efecto importante: <strong>dar la impresi\u00f3n de que \u00abtodo va a cambiar desde este momento\u00bb, empezando por\u00a0el reloj. \u00a0\u00a0<\/strong><\/li>\n<li>Aprovechar esa adaptaci\u00f3n para <strong>modificar los horarios de trabajo, que no vienen marcados por el trabajo, sino por la comida<\/strong>: levantarnos antes significa desayunar antes (y reconozco que muchos dir\u00e1n que son incapaces de comer algo tan pronto), comer antes (a las 12, por decir algo), para salir del trabajo antes (a las 18) y cenar antes, de modo que, ahora s\u00ed, podremos desayunar antes. <strong>Prepar\u00e9monos para el caos<\/strong>, que se producir\u00e1, sin duda, pero que se podr\u00e1 reconducir. El primer d\u00eda nos enfadaremos por el cambio de horario; al cabo de un mes (o quiz\u00e1s seis meses) nos habremos acostumbrado. Habr\u00e1 algunos que se negar\u00e1n a cambiar: vale, pero si su entorno cambia, al final tendr\u00e1n que hacerlo.<\/li>\n<li><strong>Renunciar a la pausa de la media ma\u00f1ana para desayunar<\/strong>, \u00a1sacrosanto derecho de los trabajadores!, pero ficticio, porque si comemos a las 12 no necesitamos desayunar a las 10, y si renunciamos a la media ma\u00f1ana y comemos en menos tiempo, podremos salir antes. Otra cosa es que a usted le aterre llegar a casa a las seis y media, porque no sabe qu\u00e9 hacer, o porque la presencia de la suegra es una amenaza seria. Pero ya se nos ocurrir\u00e1n cosas que hacer, incluyendo mandar a la suegra al gimnasio o al centro de la tercera edad.<\/li>\n<li><strong>Adaptar los horarios del f\u00fatbol, de la tele, etc<\/strong>. Como ocurre en otros pa\u00edses, las 10 de la noche ser\u00e1n ya una hora tard\u00eda.<\/li>\n<li><strong>Adaptar los horarios de los servicios.<\/strong> Adelantar, claro, las horas punta del transporte, los horarios de los establecimientos comerciales, los de los servicios p\u00fablicos, etc. En el fondo, puede ser un corrimiento general. S\u00ed, ya s\u00e9 que habr\u00e1 grandes resistencias, pero&#8230; vale la pena, \u00bfno?<\/li>\n<li><strong>Adaptar los horarios de las escuelas<\/strong>, que son un obst\u00e1culo important\u00edsimo a los horarios de los padres y madres trabajadores. Los sindicatos de ense\u00f1antes protestar\u00e1n. Pero los ni\u00f1os y las familias lo agradecer\u00e1n.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Todo esto exige, me parece, <strong>una visi\u00f3n hol\u00edstica<\/strong>: usted no puede hacer el horario que quiera, porque interfiere con el de todos los dem\u00e1s, de modo que, lo siento mucho, tendremos que adaptarnos. <strong>Habr\u00e1 que tener amplios debates<\/strong>, recogiendo experiencias de otros pa\u00edses, discutiendo los temas con los grupos de inter\u00e9s, etc. Yo dir\u00eda que todo esto <strong>con un calendario fijo<\/strong>: tal d\u00eda habr\u00e1 que aprobar el nuevo horario&#8230; caiga quien caiga. Y, muy importante, <strong>esto se ha de poner en marcha para todos, de una sola vez.<\/strong>\u00a0Recuerdo que cuando en Suecia cambiaron el sentido de circulaci\u00f3n viaria, del ingl\u00e9s al continental, el cambio se hizo un d\u00eda D a una hora H, sin excusas, aun contando con los accidentes, que se produjeron, y no fueron pocos. Luego, claro, habr\u00e1 que dar <strong>flexibilidad a los distintos colectivos para que hagan sus correcciones posteriores.<\/strong> Complicado, \u00bfno? S\u00ed, pero puede ser un reto interesante.<\/p>\n<p>\u00a1Ah!, y no olvidemos que habr\u00e1 un lobby antifamilia que dir\u00e1 que por qu\u00e9 tenemos que hacer lo que conviene a las familias (al menos a muchas de ellas), y no lo que conviene a otros. Esto tambi\u00e9n tendremos que discutirlo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Parece que hay un amplio consenso acerca de las dificultades de la sociedad espa\u00f1ola para conseguir la coordinaci\u00f3n de los horarios en el hogar y en el puesto de trabajo, algo que, por otro lado, parece bastante conveniente, si no absolutamente necesario. 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