{"id":6528,"date":"2016-10-30T10:53:33","date_gmt":"2016-10-30T09:53:33","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/?p=6528"},"modified":"2016-10-23T11:21:02","modified_gmt":"2016-10-23T10:21:02","slug":"la-verdad-esta-en-crisis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/2016\/10\/30\/la-verdad-esta-en-crisis\/","title":{"rendered":"La verdad est\u00e1 en crisis"},"content":{"rendered":"<p>Hace unos d\u00edas, la prensa norteamericana aireaba <strong>la falta de verdad en los discursos<\/strong> de los candidatos a la presidencia del pa\u00eds, aunque esto no es patrimonio exclusivo de la gran naci\u00f3n americana, como podemos comprobar cada d\u00eda en nuestro pa\u00eds, y en otros muchos. Lo que me llam\u00f3 la atenci\u00f3n fue <strong>la falta de reacci\u00f3n de los ciudadanos<\/strong> que, decididos a votar por su candidato, pasan por alto sus mentiras.<\/p>\n<p>Y record\u00e9 un art\u00edculo del profesor <strong>Rafael Alvira<\/strong> en <em>Nueva Revista<\/em>, publicado hace casi un cuarto de siglo. Alvira dec\u00eda que, cuando los ciudadanos no reaccionan ante la mentira, <strong>est\u00e1n siguiendo lo que \u00e9l llamaba una \u00abconciencia vulgar o perezosa\u00bb<\/strong>. Es dif\u00edcil conocer la verdad, ya lo sabemos. Muy dif\u00edcil. Y, <strong>como \u00abhay que vivir\u00bb, lo mejor es renunciar a la verdad<\/strong>. La vida no puede esperar, de modo que qued\u00e9monos con lo que tenemos, aunque sea mentira. Alvira se\u00f1ala los riesgos de esa actitud: por ejemplo, cierra el camino a toda reflexi\u00f3n, a todo di\u00e1logo serio, porque&#8230; yo ya s\u00e9 todo lo que necesito saber, no tengo necesidad de buscar.<\/p>\n<p>Alvira hace notar que hay otra forma de conciencia \u00abperezosa\u00bb, esta amparada en <strong>una fe aceptada sin m\u00e1s,\u00bbsin entrar en mayores dibujos ni profundizaciones\u00bb, una fe religiosa o laica, de izquierdas o de derechas<\/strong>. De nuevo, ya tengo todo lo que necesito, no he de seguir buscando.<\/p>\n<p>Y m\u00e1s adelante se\u00f1ala que el origen \u00faltimo de esa conciencia perezosa es <strong>el sentido negativo de nuestra presunta relaci\u00f3n con la verdad: no puedo alcanzarla, no tengo ninguna posibilidad<\/strong>, o sea que&#8230; dej\u00e9moslo estar. La verdad como cumplimiento, como plenitud, no existe; \u00a1vivan las frases hechas, los slogans, las mentiras de los pol\u00edticos y los medios de comunicaci\u00f3n! Al final, lo que queda es <strong>\u00abla dial\u00e9ctica inevitable del poder -y poder totalitario-<\/strong> que una idea de libertad sin apoyo lleva consigo. Si no hay verdad, no hay criterio para la propia acci\u00f3n. En esas condiciones,<strong> el que no busca imponerse es un tonto<\/strong>\u00ab. O sea, el Estado totalitario (a menudo con la dictadura de la mayor\u00eda).<\/p>\n<p>A m\u00ed me sigue pareciendo que<strong> la verdad tiene algo que nos llama la atenci\u00f3n, y que es capaz de convencer<\/strong> a los que la escuchan con un minimo de sencillez de conciencia. Por ejemplo, frente al argumento de que tal cosa es un derecho (la educaci\u00f3n gratuita, generalizada y de calidad; la sanidad para todos y sin pagar y con los mejores adelantos t\u00e9cnicos; la vivienda amplia y barata para todos; el trabajo para todos con un salario digno, etc.), hay que ayudar a los ciudadanos a hacer une reflexi\u00f3n sobre estos temas, para que se acerquen a la verdad, que no consiste en negar ese derecho, sino en ponerlo en el marco de las posibilidades, los deseos y los conflictos de una sociedad plural.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace unos d\u00edas, la prensa norteamericana aireaba la falta de verdad en los discursos de los candidatos a la presidencia del pa\u00eds, aunque esto no es patrimonio exclusivo de la gran naci\u00f3n americana, como podemos comprobar cada d\u00eda en nuestro pa\u00eds, y en otros muchos. Lo que me llam\u00f3 la atenci\u00f3n fue la falta de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":172,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10775],"tags":[61167,28276,16187],"class_list":["post-6528","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sociedad","tag-conciencia","tag-mentira","tag-verdad"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6528","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/users\/172"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6528"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6528\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6529,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6528\/revisions\/6529"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6528"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6528"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6528"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}