{"id":6594,"date":"2016-12-28T12:34:16","date_gmt":"2016-12-28T11:34:16","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/?p=6594"},"modified":"2016-12-27T12:34:25","modified_gmt":"2016-12-27T11:34:25","slug":"excelencia-y-perfeccionismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/2016\/12\/28\/excelencia-y-perfeccionismo\/","title":{"rendered":"Excelencia y perfeccionismo"},"content":{"rendered":"<p><strong>\u00bfEs conveniente tratar de ser excelente?<\/strong> Depende de lo que el lector llame \u00abexcelente\u00bb. Si quiere decir que <strong>trata de hacer las cosas bien<\/strong>, de superarse cada d\u00eda, de esforzarse&#8230; entonces est\u00e1 bien \u00bfno? Pero si excelente quiere decir <strong>que lo hace TODO bien, que NUNCA COMETE UN ERROR, o mejor, que nunca se perdona un error,<\/strong> entonces, claramente esto no funciona.<\/p>\n<p>Depende, claro, del punto de partida, o sea, de la concepci\u00f3n que tengamos de nosotros mismos. Es bueno ponerse metas ambiciosas, pero teniendo en cuenta dos cosas, que me parecen importantes. Una:<strong> tenemos limitaciones<\/strong>. De muchos tipos: f\u00edsicas, mentales, psicol\u00f3gicas, incluso algo tan inmediato como que no tenemos tiempo para hacer todo. Reconocer esto no es menospreciarse, ni convertirse en un ser mediocre. Es, simplemente,<strong> reconocer que somos humanos, y que esto es sin\u00f3nimo de limitados<\/strong>. S\u00ed, ya s\u00e9 que esto no nos gusta, pero la verdad es la que es, \u00abla diga Agamen\u00f3n o su porquero\u00bb. En el terreno moral, a esto se llama <strong>ser humilde<\/strong>, que no consiste en tener una autoestima baja, sino en conocernos como somos, no como nos gustar\u00eda ser.<\/p>\n<p>Otra cosa importante; <strong>no vivimos solos<\/strong>, sino con otros. Y <strong>un error sobre nosotros mismos les hace da\u00f1o a ellos<\/strong>. O sea, la excelencia mal entendida nos lleva a equivocarnos tambi\u00e9n sobre los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>El problema no es que busquemos la excelencia, sino que nos hagamos <strong>perfeccionistas<\/strong>, personas que se ponen el list\u00f3n demasiado alto, lo que lleva a ser <strong>demasiado cr\u00edtico -injusto- con uno mismo y con los dem\u00e1s<\/strong>; que <strong>no sabemos delegar<\/strong>, porque nosotros lo hacemos todo bien y los dem\u00e1s no; que <strong>nos obsesionamos con los detalles<\/strong>, porque ah\u00ed es donde se nota nuestra excelencia, aunque esto suponga olvidar el marco en que nos movemos; o que <strong>nos lancemos por caminos equivocados,<\/strong> porque nosotros ya sabemos lo que tenemos que hacer y los dem\u00e1s no; o que seamos lentos en la toma de decisiones, porque <strong>siempre tenemos miedo a equivocarnos<\/strong> (\u00a1ah, el qu\u00e9 dir\u00e1n!); que <strong>nos enfocamos en los resultados y no nos damos cuenta del proceso<\/strong>, que es donde hacemos da\u00f1o a otros, y donde aprendemos nosotros a portarnos bien o, en este caso, mal.<\/p>\n<p>El perfeccionista corre el riesgo de <strong>menospreciar a otros,<\/strong> aunque solo sea interiormente; <strong>trata de controlar el mundo a su alrededor<\/strong>, quiz\u00e1s porque tiene miedo, o por su sentido de superioridad. Y, <strong>si tiene poder, crea a su alrededor un clima de miedo,<\/strong> que hace que los dem\u00e1s no conf\u00eden en \u00e9l, lo que acent\u00faa su sensaci\u00f3n de superioridad. Y <strong>lleva a ocultar los errores, a mentir para justificarse, echando la culpa a otros<\/strong>. Aplicado a la educaci\u00f3n de los ni\u00f1os, produce unos tristes efectos en esas criaturas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfEs conveniente tratar de ser excelente? Depende de lo que el lector llame \u00abexcelente\u00bb. Si quiere decir que trata de hacer las cosas bien, de superarse cada d\u00eda, de esforzarse&#8230; entonces est\u00e1 bien \u00bfno? Pero si excelente quiere decir que lo hace TODO bien, que NUNCA COMETE UN ERROR, o mejor, que nunca se perdona [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":172,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12798],"tags":[40523,42631,87687],"class_list":["post-6594","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-etica-y-responsabilidad-social","tag-excelencia","tag-humildad","tag-perfeccionismo"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6594","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/users\/172"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6594"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6594\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6595,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6594\/revisions\/6595"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6594"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6594"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6594"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}