{"id":6601,"date":"2017-01-06T18:35:16","date_gmt":"2017-01-06T17:35:16","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/?p=6601"},"modified":"2017-01-02T18:57:09","modified_gmt":"2017-01-02T17:57:09","slug":"libranos-de-los-puros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/2017\/01\/06\/libranos-de-los-puros\/","title":{"rendered":"L\u00edbranos de los puros"},"content":{"rendered":"<p><strong>L\u00edbranos<\/strong>, no de los puros habanos, claro, sino <strong>de las personas puras<\/strong>. Me gust\u00f3 una entrada de <strong>Miguel Pasquau<\/strong> en CTXT, hace ya unos meses, con el t\u00edtulo de <strong>\u00abLas prisas de la pureza\u00bb.<\/strong> Se refer\u00eda a la actitud de mucha gente que, amantes de la pureza, no admiten nada que tenga un defecto, por m\u00ednimo que sea. Bueno, supongo que se tendr\u00e1n que soportar a ellos mismos, pero lo que es a los dem\u00e1s, no los soportan. Bueno, tambi\u00e9n a su marido o a su mujer, y a sus hijos, y a su cu\u00f1ado, y a sus compa\u00f1eros de trabajo&#8230; Pero, eso s\u00ed, a los pol\u00edticos impuros, no en pintura. Porque&#8230; <strong>todo est\u00e1 corrupto, y no tiene remedio. Hay que acabar con todo eso. Ya, sin tardanza; de ah\u00ed las prisas<\/strong> del t\u00edtulo de aquella entrada.<\/p>\n<p>\u00abHay que saber distinguir\u00bb, dice Pasquau. Y, cuando alguien cae en la corrupci\u00f3n, o en el defecto que sea, en lugar de lanzarlo ya a las tinieblas exteriores, <strong>\u00abhablar con el concernido, pedirle explicaciones<\/strong> y valorar si existen sospechas serias de corrupci\u00f3n (y, si es as\u00ed, cesarlo aunque no haya imputaci\u00f3n judicial) o si, por el contrario, es un asunto defendible e incluso disculpable\u00bb.<\/p>\n<p>Estoy de acuerdo, quiz\u00e1s porque me pasa lo que a aquellos viejos del Evangelio que, <strong>dispuestos a apedrear a una mujer ad\u00faltera<\/strong> (ahora le dedicar\u00edan un par de p\u00e1ginas en el peri\u00f3dico, para que contase sus experiencias), la llevaron a Jes\u00fas para que \u00e9l la condenase. Pero \u00e9l les dijo: El que est\u00e9 libre de pecado, que tire la primera piedra. Y, claro, no estaban ninguno libre de pecado. Y se fueron marchando, dice el Evangelio que empezando por los m\u00e1s viejos. O sea que, quiz\u00e1s por mi edad, me siento m\u00e1s inclinado a perdonar.<\/p>\n<p>\u00bfY dejar que los corruptos sigan campando por ah\u00ed? Jes\u00fas le dice a la mujer ad\u00faltera: Anda y no peques m\u00e1s.<strong> Le preocupa m\u00e1s el futuro que el pasado<\/strong>. Nuestra sociedad es demasiado puritana, y tiene <strong>mucha prisa en castigar, castigar al culpable&#8230;<\/strong> siempre que no sea yo, o no sea de los m\u00edos. <strong>Y aunque esto no garantice que en el futuro vamos a tratar de hacerlo mejor.\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Es curioso, que <strong>nuestra sociedad tan dada al relativismo<\/strong> (\u00abtoo er mundo e g\u00fceno\u00bb, que cada uno piense como quiera, qui\u00e9n soy yo para ponerme a dar consejos a los dem\u00e1s) <strong>tenga tambi\u00e9n la prisa de la pureza<\/strong>. Sospecho que no nos interesa tanto la pureza. Quiz\u00e1s sea la envidia, no lo s\u00e9. O es una nube de humo: como todo el mundo es corrupto, no pasa nada si yo lo soy, pero, eso s\u00ed, solo un poco. En todo caso, la prisa de la pureza no nos hace mejores personas, aunque, eso s\u00ed, nos vamos a casa m\u00e1s tranquilos: yo ya he hecho lo que ten\u00eda que hacer. Bueno, no he hecho lo que ten\u00eda que hacer, pero, eso s\u00ed, he dicho que esto no me gusta. Esta es nuestra excusa: nadie puede echarme en cara que yo no haya protestado. Y ya est\u00e1.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>L\u00edbranos, no de los puros habanos, claro, sino de las personas puras. Me gust\u00f3 una entrada de Miguel Pasquau en CTXT, hace ya unos meses, con el t\u00edtulo de \u00abLas prisas de la pureza\u00bb. Se refer\u00eda a la actitud de mucha gente que, amantes de la pureza, no admiten nada que tenga un defecto, por [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":172,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12798,10775],"tags":[96040,49479,84753],"class_list":["post-6601","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-etica-y-responsabilidad-social","category-sociedad","tag-pureza","tag-relativismo","tag-sociedad"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6601","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/users\/172"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6601"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6601\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6602,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6601\/revisions\/6602"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6601"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6601"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6601"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}