{"id":6641,"date":"2017-02-14T12:23:15","date_gmt":"2017-02-14T11:23:15","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/?p=6641"},"modified":"2017-02-05T12:24:20","modified_gmt":"2017-02-05T11:24:20","slug":"en-la-empresa-hay-tres-eticas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/2017\/02\/14\/en-la-empresa-hay-tres-eticas\/","title":{"rendered":"En la empresa hay tres \u00e9ticas"},"content":{"rendered":"<p>Bueno, hay tres \u00e9ticas, o quiz\u00e1s m\u00e1s. Ya lo sab\u00edamos, pero me ayud\u00f3 a pensar sobre eso un breve art\u00edculo de un te\u00f3logo, <strong>\u00c1ngel Rodr\u00edguez Lu\u00f1o<\/strong>, que reproduce el \u00faltimo bolet\u00edn de la Capellan\u00eda del IESE, sobre <strong>las diferencias entre la \u00e9tica personal y la \u00e9tica pol\u00edtica<\/strong>. Aquella se centra en lo que es <strong>bueno o malo para la persona<\/strong>, mientras que esta \u00faltima se ocupa de lo que es<strong> bueno o malo para la sociedad<\/strong>; en la primera somos protagonistas todos y cada uno de nosotros, en la segunda lo son los que ocupan posiciones de representaci\u00f3n, poder o decisi\u00f3n en colectivos como los municipios o la sociedad nacional o internacional. Rodr\u00edguez Lu\u00f1o explica que <strong>una decisi\u00f3n puede ser \u00e9ticamente correcta para una persona, pero incorrecta desde el punto de vista de la comunidad<\/strong>.<\/p>\n<p><strong>En la empresa hay, me parece, tres \u00e9ticas.<\/strong> Una es la <strong>\u00e9tica personal<\/strong>: soy yo quien atiende al cliente, quien lleva a cabo las anotaciones contables, quien pone en marcha la m\u00e1quina, quien llega tarde al trabajo&#8230; La \u00e9tica me ayuda a entender si hago bien o mal, en una gama que va desde el desastre moral sin paliativos hasta la excelencia <em>summa cum laude<\/em>. Y aqu\u00ed cuentan los aspectos personales de mi decisi\u00f3n u omisi\u00f3n (mis motivaciones, los bienes que busco, las virtudes que desarrollo), pero tambi\u00e9n lo que pasa a las dem\u00e1s personas (c\u00f3mo les ayudo o les perjudico, si tengo en cuenta sus necesidades, si favorezco o perjudico la moralidad de sus conductas) y, por tanto, a la empresa y a la sociedad.<\/p>\n<p>La segunda \u00e9tica es <strong>la \u00e9tica de la empresa<\/strong>. Aqu\u00ed lo que cuenta, como en la \u00e9tica pol\u00edtica, es la \u00e9tica de la instituci\u00f3n: <strong>los valores que la empresa ejercita o desarrolla, sus objetivos y su misi\u00f3n, las normas que desarrolla o que omite, los incentivos que crea, las conductas que favorece o dificulta<\/strong>. No es independiente de la \u00e9tica personal, por dos razones. Una: <strong>todo eso lo hacen, lo mandan, lo posibilitan o lo dificultan personas<\/strong>; por eso, la \u00e9tica de la empresa la \u00abhacen\u00bb todos, y especialmente <strong>los directivos.<\/strong> Porque su deber como personas, personas que dirigen una empresa, es que la empresa sea \u00e9tica. Y no pueden escudarse en \u00abyo no robo\u00bb, si la empresa que dirigen es la que roba. Y dos, <strong>ese marco empresarial influye poderosamente en las acciones y omisiones de las personas<\/strong>: si me pagan, y mucho, por vender m\u00e1s, sin preguntarme si he actuado de forma moral en mis operaciones, me est\u00e1n empujando a ser un vendedor inmoral. Yo sigo siendo responsable, pero alguien m\u00e1s, la empresa y, en definitiva, sus directivos, participan de esta responsabilidad m\u00eda.<\/p>\n<p>Y la tercera \u00e9tica es <strong>la que las personas y las instituciones deben desempe\u00f1ar respecto de aquella sociedad amplia,<\/strong> de la que hablaba Rodr\u00edguez Lu\u00f1o. Como ciudadano yo debo cumplir mis deberes para con la sociedad: cumplir las leyes justas, pagar los impuestos justos, favorecer el desarrollo de instituciones que contribuyen al bien com\u00fan&#8230; Y, del mismo modo, la empresa debe contribuir al bien com\u00fan, como \u00abbuen ciudadano\u00bb que cumple la ley, paga los impuestos justos, desarrolla las instituciones adecuadas, etc.<\/p>\n<p>Por eso <strong>incluimos en la \u00e9tica de la empresa el deber de considerar los efectos posibles o probables de las acciones de la empresa sobre el conjunto del sistema<\/strong>. Esto es algo que no todos aceptan, pero me parece algo l\u00f3gico. Si mi banco est\u00e1 desarrollando unas actuaciones que, con probabilidad no nula, pueden acabar en una quiebra sonada y probablemente en un p\u00e1nico bancario, que ponga en peligro la estabilidad de todo el sistema financiero, esa acci\u00f3n es moralmente incorrecta, y no puedo esconderme en argumentos como \u00abyo no s\u00e9 qu\u00e9 puede ocurrir en el futuro\u00bb o \u00abprevenir el riesgo sist\u00e9mico es tarea del regulador, no m\u00eda\u00bb.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>Los Comentarios de la C\u00e1tedra son breves art\u00edculos que desarrollan, sin grandes pretensiones acad\u00e9micas, alg\u00fan tema de inter\u00e9s y actualidad sobre Responsabilidad Social de las Empresas.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Bueno, hay tres \u00e9ticas, o quiz\u00e1s m\u00e1s. 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