{"id":6888,"date":"2017-10-06T10:43:06","date_gmt":"2017-10-06T09:43:06","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/?p=6888"},"modified":"2017-09-29T10:58:26","modified_gmt":"2017-09-29T09:58:26","slug":"la-desgracia-de-ser-rico-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/2017\/10\/06\/la-desgracia-de-ser-rico-i\/","title":{"rendered":"La desgracia de ser rico (I)"},"content":{"rendered":"<p>Una noticia que recog\u00eda hace unos d\u00edas la agencia Reuters dec\u00eda que <strong>el n\u00famero de millonarios hab\u00eda aumentado un 8% el a\u00f1o pasado<\/strong>, que eran ya unos 16,5 millones de personas (no s\u00e9 si solo el titular o si incluye a su familia) y que hab\u00edan alcanzado los 63,5 billones (espa\u00f1oles, trillones anglosajones) de d\u00f3lares. Pero no quiero tratar aqu\u00ed de esta noticia, sino de un art\u00edculo de Simon Kuper en el Financial Times del 6 de septiembre, que era una recensi\u00f3n del<strong> libro de Rachel Sherman\u00a0<em>Uneasy Street<\/em>,<\/strong> en el que la autora hace entrevistas a muchos ricos de todo el mundo (no he le\u00eddo el libro, solo la rese\u00f1a).\u00a0Hay cosas que me llaman la atenci\u00f3n, sobre todo la opini\u00f3n de un rico que se recoge al comienzo del art\u00edculo del FT: <strong>\u00abNadie se la merece [la riqueza]. No. \u00a1Oh, Dios m\u00edo! \u00bfMe est\u00e1s tomando el pelo?\u00bb.<\/strong> De ah\u00ed el t\u00edtulo que he dado a esta entrada: <strong>ser rico debe ser una desgracia<\/strong>.<\/p>\n<ul>\n<li>A muchos ricos <strong>les molesta ser reconocidos como ricos<\/strong> (no debe molestarles serlo, porque debe ser bastante f\u00e1cil \u00abperder\u00bb unos cuantos millones de d\u00f3lares, aunque, la verdad, mi experiencia no pasa del extrav\u00edo de alguna moneda de un euro).<\/li>\n<li>Por tanto, <strong>algunos lo ocultan<\/strong>; por ejemplo, procuran que sus casas no parezcan algo suntuoso. A menudo, les averg\u00fcenza aparecer como ricos ante sus parientes o amigos no tan ricos.<\/li>\n<li><strong>Otros tratan de aparentar lo que son, es decir, vivir como sus pares<\/strong>, y consideran leg\u00edtimo hacer lo que hacen los dem\u00e1s, aunque sea objetivamente extravagante.<\/li>\n<li><strong>Suelen dar dinero<\/strong>, a veces mucho, pero siempre menos del que podr\u00eda poner en peligro su nivel de vida.<\/li>\n<li><strong>Algunos se sienten culpables, pero es una culpabilidad m\u00e1s sociol\u00f3gica que moral<\/strong>, porque consideran que ser rico en general es inmoral, o quiz\u00e1s que su riqueza es inmoral. Otros muchos, no. En parte, depende del barrio en que viven: si est\u00e1n rodeados de ricos, les parece m\u00e1s natural que si ellos son la excepci\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n<p>El argumento moral no es el n\u00facleo del libro, ni de la rese\u00f1a, pero es el que me interes\u00f3 m\u00e1s. El tratamiento \u00e9tico de la riqueza, al menos en la rese\u00f1a, se limita a <strong>lo que los ricos piensan<\/strong>: \u00bfEs \u00e9tico ser rico? \u00bfMe he ganado honradamente mi patrimonio? \u00bfEs \u00e9tico el sistema econ\u00f3mico que me ha permitido tener esa riqueza?\u00a0 \u00bfEs \u00e9tico el uso que hago de mi riqueza? En el art\u00edculo no hay argumentos te\u00f3ricos o doctrinales.<\/p>\n<p>El tema moral tiene, me parece, varias vertientes. La primera es <strong>el origen de la riqueza<\/strong>: \u00bfes fruto de negocios limpios? Y si es heredada, \u00bffueron limpios los negocios de tus antepasados? Le pido al lector que no me haga ir mucho m\u00e1s lejos, porque el an\u00e1lisis de estas cuestiones no puede quedarse en los principios generales. Una cosa es que t\u00fa falsificaste el testamento de tu t\u00eda rica para quedarte con todo y desheredar a tu hermano, que se ha quedado en la miseria, y otra es que sospechas que tu tatarabuelo debi\u00f3 vender alg\u00fan barco de esclavos hace siglo y medio&#8230; Pero en todo caso, aqu\u00ed hay un<strong> deber de reparar<\/strong>, primero a los perjudicados, si los conoces, y luego a la sociedad en general (pero esto pertenece m\u00e1s al apartado del uso que haces ahora de tu riqueza que al de su origen).<\/p>\n<p>Algunos de los encuestados reducen la moralidad del origen <strong>al esfuerzo<\/strong>: si me ha costado esfuerzo, si me la he trabajado, tengo derecho a ella, es m\u00eda. Lo del esfuerzo debe tener algo que ver con la <strong>\u00e9tica protestante<\/strong>, pero deja fuera otras muchas cuestiones importantes: si montar un negocio de prostituci\u00f3n y trata de mujeres me ha costado mucho esfuerzo, si gestionarlo me lleva muchas horas y llego a la noche cansado&#8230; \u00bfquiere decir que esa riqueza me la he ganado limpiamente? \u00a1Anda ya!<\/p>\n<p>Una variante de esto es <strong>la inmoralidad del sistema econ\u00f3mico:<\/strong> si, como dicen los marxistas, la propiedad privada es un robo, tu riqueza es un robo. De todos modos, hay argumentos bastante s\u00f3lidos que muestran que lo del robo de la propiedad privada es un argumento ideol\u00f3gico o pol\u00edtico, m\u00e1s que moral.<\/p>\n<p>En todo caso, lo m\u00e1s jugoso del argumento moral est\u00e1 en el uso de la riqueza. Pero de esto me ocupar\u00e9 otro d\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una noticia que recog\u00eda hace unos d\u00edas la agencia Reuters dec\u00eda que el n\u00famero de millonarios hab\u00eda aumentado un 8% el a\u00f1o pasado, que eran ya unos 16,5 millones de personas (no s\u00e9 si solo el titular o si incluye a su familia) y que hab\u00edan alcanzado los 63,5 billones (espa\u00f1oles, trillones anglosajones) de d\u00f3lares. 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