{"id":6890,"date":"2017-10-09T10:50:01","date_gmt":"2017-10-09T09:50:01","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/?p=6890"},"modified":"2017-09-29T10:58:45","modified_gmt":"2017-09-29T09:58:45","slug":"la-desgracia-de-ser-rico-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/2017\/10\/09\/la-desgracia-de-ser-rico-ii\/","title":{"rendered":"La desgracia de ser rico (II)"},"content":{"rendered":"<p>En una entrada anterior me refer\u00eda a un libro de <strong>Rachel Sherman,<\/strong> comentado por Simon Kuper en el Financial Times, sobre <strong>lo que los ricos piensan de ellos mismos y de su riqueza.<\/strong> Y, como es habitual en m\u00ed, me puse a filosofar sobre <strong>la \u00e9tica de ser rico<\/strong>. Primero empec\u00e9 comentando <strong>el origen de la riqueza<\/strong>. No di respuestas claras porque, dije, la valoraci\u00f3n depender\u00e1 de muchos factores: si fue una acci\u00f3n m\u00eda intencionada y directa que caus\u00f3 un da\u00f1o a otro y a m\u00ed me hizo rico; si fue un golpe de suerte; si el origen presuntamente inmoral est\u00e1 en mis antepasados&#8230; Ya s\u00e9 que los medios de comunicaci\u00f3n no se contentan con estas divagaciones, pero me parece que <strong>la \u00e9tica no se puede reducir a principios<\/strong>, sobre todo cuando hay varios principios en juego y tienen signos opuestos. Y tambi\u00e9n hice notar que <strong>el esfuerzo no justifica el resultado<\/strong>: la teor\u00eda del valor trabajo (que lo \u00fanico que da valor a las cosas es el trabajo que ha costado producirlas) no tiene muchos adeptos hoy (aunque est\u00e1 muy viva, por ejemplo, en las reivindicaciones sobre igual salario para el mismo trabajo; pero de esto hablar\u00e9 otro d\u00eda).<\/p>\n<p>En todo caso, me parece que lo que hoy en d\u00eda es m\u00e1s relevante es <strong>\u00bfqu\u00e9 uso hacemos de la riqueza?<\/strong> Esto se ve muy claro -me parece- en, por ejemplo, los ingresos de una estrella del rock o de un jugador de f\u00fatbol de primer nivel. \u00bfEs justo que gane tanto? Mi respuesta es: probablemente, s\u00ed, si hay miles de personas que est\u00e1n dispuestas a pagar grandes cantidades por verles cantar o jugar, y por comprar las camisetas que ellos patrocinan. Una prueba a la inversa: si el jugador exitoso renuncia a la mitad de su sueldo, \u00bfqui\u00e9n recibe ese dinero? \u00bfLos espectadores, las cadenas de televisi\u00f3n, el club? \u00bfEs esto m\u00e1s justo? Probablemente nos gustar\u00eda que hubiese <strong>otro reparto de ese dinero<\/strong>, quiz\u00e1s entre jugadores no tan afortunados, o entre personas de bajos ingresos&#8230; Pero esto quiere decir que el problema no es la cuant\u00eda del sueldo del jugador, sino qu\u00e9 se hace con ese dinero. Y este es, me parece, el punto principal de la \u00abmaldici\u00f3n\u00bb del rico, que mencionaba en la primera entrada.<\/p>\n<p>La \u00e9tica, al menos la \u00e9tica que me convence a m\u00ed, dir\u00e1, probablemente: te has ganado limpiamente tu riqueza, es tuya. Pero&#8230; no olvides que <strong>no vives solo, sino en una sociedad, con unos fines sociales<\/strong> que se nutren de las aportaciones (econ\u00f3micas, de trabajo, de ideas, de virtudes&#8230;) de todos, y <strong>con otras personas, que tienen necesidades<\/strong> que ellos solos no pueden atender. Esto es lo que en la filosof\u00eda moral social de hace unos siglos se llamaba <strong>la funci\u00f3n social de la propiedad.<\/strong> Toda propiedad, desde la de un par de euros hasta unos cuantos miles de millones, tiene una funci\u00f3n social, no est\u00e1 solo para las necesidades (o los caprichos) del propietario. Y la legitimidad de esa riqueza depende, como ya dije, de su origen, pero tambi\u00e9n de su uso.<\/p>\n<p>Este uso tiene dos vertientes: <strong>sacar provecho de esa riqueza para generar riqueza y empleo<\/strong> para los que no la tienen, y <strong>usar esa riqueza de manera apropiada, sin despilfarro ni ostentaci\u00f3n<\/strong>. El libro que mencionaba al principio reconoce que, para muchos ricos, el problema es <strong>\u00abc\u00f3mo ser un buen rico\u00bb<\/strong>. Las claves las he dado m\u00e1s arriba. \u00bfHay que dar? S\u00ed, claro, un rico tiene que dar y, como dec\u00eda aquel, <strong>\u00abdar, hasta que duela\u00bb.<\/strong> Teniendo en cuenta, claro, las necesidades propias y de la familia. Por cierto, que el art\u00edculo del FT habla tambi\u00e9n de<strong> la preocupaci\u00f3n de los ricos por la formaci\u00f3n de sus hijos como \u00abricos buenos\u00bb<\/strong>. Pero las recomendaciones que hacen dan algo de pena: <strong>\u00abhay que ense\u00f1ar a los ni\u00f1os ricos a ser agradecidos por los lujos que tienen, y animarles a practicar la caridad con los pobres\u00bb<\/strong>. A veces pienso que la pr\u00e1ctica de la \u00e9tica necesita un poco m\u00e1s de imaginaci\u00f3n. Al final, parece que los ricos que contestaron a las preguntas de Rachel Sherman estaban interesados, sobre todo, en <strong>tranquilizar su conciencia<\/strong> -lo que no los diferencia mucho de unos cuantos millones de conciudadanos, quiz\u00e1s tambi\u00e9n de nosotros mismos. De modo que, al final, probablemente delegar\u00e1n esa funci\u00f3n en el Estado redistribuidor, como si los pol\u00edticos y los funcionarios fuesen ejemplares en el manejo del dinero ajeno&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En una entrada anterior me refer\u00eda a un libro de Rachel Sherman, comentado por Simon Kuper en el Financial Times, sobre lo que los ricos piensan de ellos mismos y de su riqueza. Y, como es habitual en m\u00ed, me puse a filosofar sobre la \u00e9tica de ser rico. Primero empec\u00e9 comentando el origen de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":172,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12798,10775],"tags":[12054,61159,15956],"class_list":["post-6890","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-etica-y-responsabilidad-social","category-sociedad","tag-etica","tag-propiedad","tag-riqueza"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6890","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/users\/172"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6890"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6890\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6895,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6890\/revisions\/6895"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6890"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6890"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6890"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}