{"id":7138,"date":"2018-05-31T11:11:23","date_gmt":"2018-05-31T10:11:23","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/?p=7138"},"modified":"2018-05-30T10:26:40","modified_gmt":"2018-05-30T09:26:40","slug":"viva-la-competitividad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/2018\/05\/31\/viva-la-competitividad\/","title":{"rendered":"Que otros no te impongan los objetivos de tu vida"},"content":{"rendered":"<p>La gente que va al mercado de trabajo, sobre todo si son j\u00f3venes y llenos de proyectos, es decir, <strong>si no quieren convertirse en \u00abv\u00edctimas del sistema\u00bb<\/strong>, se va a enfrentar con <strong>un reto\u00a0que parece muy atractivo<\/strong>, pero que, en el fondo, es peligroso, porque puede hacer que, en vez de v\u00edctimas, sean c\u00f3mplices. Todos somos propietarios de varias formas de eso que llamamos<strong> \u201ccapital humano\u201d<\/strong>, que es fruto de la educaci\u00f3n, la experiencia, las capacidades propias y las relaciones con los dem\u00e1s. Los financieros nos dicen que <strong>el valor de un capital se calcula a partir del rendimiento futuro esperado del mismo.<\/strong> Por ello, a todos nos interesa <strong>invertir en la formaci\u00f3n de ese capital<\/strong>, lo cual es muy bueno, claro. Para sacar rendimiento a ese capital hay que <strong>competir con otros profesionales,<\/strong> que hasta ayer quiz\u00e1s eran nuestros colegas, pero que ahora se convertir\u00e1n en nuestros rivales. Y tendremos que invertir con esfuerzo en nosotros mismos para no reducir nuestra capacidad competitiva: m\u00e1s horas, m\u00e1s posgrados, m\u00e1s dedicaci\u00f3n&#8230; O sea,<strong> corremos el riesgo de autoexplotarnos<\/strong>.<\/p>\n<p>Esto supone tambi\u00e9n tener que<strong> competir con la organizaci\u00f3n<\/strong> que nos contrata, porque nosotros intentaremos crear rentas para apropi\u00e1rnoslas, en tanto que la organizaci\u00f3n intentar\u00e1 <strong>apropiarse esas rentas<\/strong>; nosotros intentaremos ganar libertad para saltar a otro trabajo en las mejores condiciones posibles, y las organizaciones intentar\u00e1n <strong>hacernos dependientes, para retenernos<\/strong>, si de verdad somos valiosos. En este conflicto de estrategias, quiz\u00e1s nosotros ganemos algunas veces, pero la organizaci\u00f3n tiene ventaja porque, si entramos en su juego,<strong> estaremos renunciando a fijar con libertad los objetivos de nuestra vida profesional.<\/strong> Ser\u00e1n otros, que pueden ser los propietario de la organizaci\u00f3n en la que trabajamos, o los expertos, los asesores o los creadores de opini\u00f3n, los que nos dir\u00e1n siempre <strong>d\u00f3nde est\u00e1 la meta hacia la que hemos de correr<\/strong>. Al final, habremos asumido <strong>una definici\u00f3n equivocada de lo que es el \u00e9xito profesional<\/strong>. Quiz\u00e1s pensamos que esto puede ser necesario en los primeros a\u00f1os de nuestra vida profesional, y que luego tendremos oportunidades de rectificar el rumbo. El riesgo de esta actitud es muy alto, porque los seres humanos aprendemos, y despu\u00e9s de unos cuantos a\u00f1os danzando al son de la m\u00fasica que nos tocan, es muy dif\u00edcil que seamos capaces de montar nuestra propia orquesta, o cambiar el ritmo de nuestro baile.<\/p>\n<p>Y esto tiene otra lectura, que nos puede servir cuando ya estemos bien colocados en nuestra vida profesional: podemos convertirnos en <strong>esclavos del poder o del que paga<\/strong>; podemos <strong>dejar de pensar por nuestra cuenta;<\/strong> podemos convertirnos a la tesis de la neutralidad ideol\u00f3gica, la ambig\u00fcedad, el conformismo, la cobard\u00eda. Podemos <strong>perder el esp\u00edritu cr\u00edtico<\/strong>, si es que alg\u00fan d\u00eda lo tuvimos, gracias al modelo de nuestros padres o a la educaci\u00f3n de la escuela o de la Universidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La gente que va al mercado de trabajo, sobre todo si son j\u00f3venes y llenos de proyectos, es decir, si no quieren convertirse en \u00abv\u00edctimas del sistema\u00bb, se va a enfrentar con un reto\u00a0que parece muy atractivo, pero que, en el fondo, es peligroso, porque puede hacer que, en vez de v\u00edctimas, sean c\u00f3mplices. 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