{"id":7321,"date":"2018-12-03T11:41:54","date_gmt":"2018-12-03T10:41:54","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/?p=7321"},"modified":"2018-12-02T10:59:02","modified_gmt":"2018-12-02T09:59:02","slug":"otra-manera-de-mirar-a-las-personas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/2018\/12\/03\/otra-manera-de-mirar-a-las-personas\/","title":{"rendered":"Otra manera de mirar a las personas"},"content":{"rendered":"<p>El lector habitual de este blog (\u00a1muchas gracias!) ya sabe que copio mucho. Me tranquiliza pensar que todos los hacemos. Sobre todo, que todos los hicimos. Hay un anuncio publicitario de unos servicios odontol\u00f3gicos en Barcelona, en que se ve a pap\u00e1 limpi\u00e1ndose los dientes delante de un espejo, y su hijo peque\u00f1o, limpi\u00e1ndose tambi\u00e9n los dientes y mirando a su padre en el espejo, claramente para copiar lo que hace. As\u00ed hemos llegado a ser humanos. \u00a1<strong>Y luego decimos que yo no le debo nada a nadie<\/strong>!<\/p>\n<p>Perd\u00f3n por la distracci\u00f3n. Quer\u00eda decir que el t\u00edtulo de esta entrada me ha venido sugerido por otra entrada de otro blog (<a href=\"https:\/\/eu.montgomeryadvertiser.com\/story\/life\/2018\/11\/25\/parenting-end-result-mind\/2111613002\/\">aqu\u00ed<\/a>), a la que he tenido acceso a trav\u00e9s de <strong>The Family Watch<\/strong> (<a href=\"https:\/\/www.thefamilywatch.org\/2018\/11\/30\/parenting-with-the-end-result-in-mind\/?utm_source=Lista%20Subscriptores%20de%20TFW&amp;utm_campaign=ba21faa2ad-EMAIL_CAMPAIGN_2018_06_20_02_35_COPY_01&amp;utm_medium=email&amp;utm_term=0_aa4aceee22-ba21faa2ad-31006613\">aqu\u00ed<\/a>) (esto ya es copiar al que copia&#8230;). Se llama, en ingl\u00e9s, \u00ab<strong>haciendo de padres mirando al resultado<\/strong>\u00bb (traducci\u00f3n libre, claro). Empieza diciendo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 cambiar\u00eda en nuestra crianza si pudi\u00e9ramos <strong>ver a los futuros adultos en estas peque\u00f1as personas que estamos criando<\/strong>? \u00bfC\u00f3mo podr\u00edamos hablar con ellos, y qu\u00e9 tipo de opciones tomar\u00edamos si fu\u00e9semos completamente conscientes de que estamos criando a los futuros padres de nuestros nietos y al futuro empleado o jefe de alguien y al futuro c\u00f3nyuge y al vecino de al lado y al amigo de alguien (con suerte, nuestro propio amigo futuro) y posiblemente incluso la persona que alg\u00fan d\u00eda nos cuidar\u00e1 cuando no podamos cuidarnos a nosotros mismos?\u00bb.<\/p>\n<p>Ya est\u00e1. Esta entrada podr\u00eda acabar aqu\u00ed. Lo que queda es <strong>traducir esto a todas las personas con las que nos encontramos en nuestra vida:<\/strong> el jefe o el subordinado, el conductor de autob\u00fas que nos lleva o la farmac\u00e9utica que nos atiende, el pobre que pide a la puerta de la iglesia o el ni\u00f1o que amenaza con atropellarnos con su patinete (explicaci\u00f3n para otras culturas: los patinetes, sobre todo los el\u00e9ctricos, est\u00e1n inundando Barcelona, para susto de los que ya peinamos canas&#8230;). No te pares: sigue sacando conclusiones: las posibilidades son infinitas.<\/p>\n<p>\u00abPero si los miro as\u00ed, me tomar\u00e1n el pelo, me tendr\u00e9 que dejar enga\u00f1ar&#8230;.\u00bb Vuelve a pensarlo: <strong>si de verdad les quieres,<\/strong> no puedes dejar que se comporten as\u00ed, porque no buscas el bien para ellos. Lo de <strong>\u00abamar al pr\u00f3jimo como a ti mismo\u00bb<\/strong> es un mensaje con muuuuuuchas implicaciones positivas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El lector habitual de este blog (\u00a1muchas gracias!) ya sabe que copio mucho. Me tranquiliza pensar que todos los hacemos. Sobre todo, que todos los hicimos. Hay un anuncio publicitario de unos servicios odontol\u00f3gicos en Barcelona, en que se ve a pap\u00e1 limpi\u00e1ndose los dientes delante de un espejo, y su hijo peque\u00f1o, limpi\u00e1ndose tambi\u00e9n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":172,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12798,10775],"tags":[28270,64898,10750],"class_list":["post-7321","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-etica-y-responsabilidad-social","category-sociedad","tag-amor","tag-comprension","tag-paternidad"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7321","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/users\/172"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7321"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7321\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7323,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7321\/revisions\/7323"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7321"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7321"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7321"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}