{"id":7592,"date":"2019-10-12T11:31:51","date_gmt":"2019-10-12T10:31:51","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/?p=7592"},"modified":"2019-10-03T11:37:05","modified_gmt":"2019-10-03T10:37:05","slug":"es-suficiente-la-etica-personal-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/2019\/10\/12\/es-suficiente-la-etica-personal-ii\/","title":{"rendered":"Es suficiente la \u00e9tica personal? (II)"},"content":{"rendered":"<p>En la anterior entrada sobre este tema coment\u00e9 la necesidad de <strong>aplicar criterios de \u00e9tica organizacional o de \u00e9tica social<\/strong> en situaciones complejas, en las que la \u00e9tica personal puede no ser suficiente. Y me preguntaba si eso era todo. Mi conclusi\u00f3n es que&#8230; no es todo.<\/p>\n<p>La <strong>\u00e9tica de los principios es necesaria<\/strong> en esas situaciones complejas. Pero <strong>los principios solos son insuficientes.<\/strong> A menudo, porque hay conflictos entre ellos, y no siempre se encuentra la jerarqu\u00eda adecuada entre esos principios. Luego, porque vivir a fuerza de principios puede llevar a burocratizar las decisiones. Y a olvidar la situaci\u00f3n concreta, es decir, a perder la perspectiva humana.<\/p>\n<p>Cuando <strong>Leonardo Polo<\/strong>, a quien he citado otras veces en este blog, habla de la \u00e9tica, se\u00f1ala que esta tiene tres dimensiones: bienes, normas y virtudes. <strong>Bienes<\/strong>: hay que buscar el bien, lo que es bueno para el decisor, para las otras personas, para la organizaci\u00f3n y para la sociedad. <strong>Normas<\/strong>: hay que seguir las normas establecidas. Y <strong>virtudes<\/strong>: hay que desarrollar la capacidad personal de tomar decisiones \u00e9ticas en cualesquiera circunstancias. Una persona virtuosa entiende que debe cumplir los principios, pero tambi\u00e9n que estos deben tener en cuenta las circunstancias concretas&#8230; lo que le llevar\u00e1, a veces, no cumplir el principio, pero, eso s\u00ed, dando cuenta de las razones para ello. El ejemplo, elemental pero relevante, puede ser el del que lleva a un enfermo grave al hospital y se encuentra ante un sem\u00e1foro en rojo en una calle vac\u00eda: lo razonable es saltarse la ley, siempre que con ello no ponga en peligro la vida de otras personas.<\/p>\n<p>Lo que quiero decir es que la \u00e9tica organizaciones y la \u00e9tica social ser\u00e1n, habitualmente, \u00e9ticas de normas y principios. Pero no bastan. Hacen falta <strong>personas moralmente responsables<\/strong>, que sepan qu\u00e9 principios deben cumplir, cu\u00e1l es, en cada caso, la jerarqu\u00eda de esos principios, cu\u00e1ndo se pueden saltar esos principios, por qu\u00e9 y c\u00f3mo actuar en ese caso&#8230; El dicho de que la democracia es suficiente para una sociedad de personas inmorales no se cumple: decisores inmorales acabar\u00e1n salt\u00e1ndose las normas \u00e9ticas cuando esto les beneficie. Es verdad que es mejor dejar libertad de expresi\u00f3n que tratar de imponer la verdad. Pero tambi\u00e9n lo es que los manipuladores y los tiranos tratan de imponer \u00absu\u00bb verdad, incluso falseando lo que es \u00ablibertad de expresi\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Moraleja: no es bueno reducir la toma de decisiones a la \u00e9tica personal. Pero tampoco es bueno reducir la \u00e9tica a un listado de principios y normas sociales. Porque la gente aprende -y aqu\u00ed aparece la \u00e9tica de las virtudes. Y, al aprender, cambian sus conductas, quiz\u00e1s hasta el punto de dejar sin contenido a los principios.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la anterior entrada sobre este tema coment\u00e9 la necesidad de aplicar criterios de \u00e9tica organizacional o de \u00e9tica social en situaciones complejas, en las que la \u00e9tica personal puede no ser suficiente. Y me preguntaba si eso era todo. Mi conclusi\u00f3n es que&#8230; no es todo. 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