{"id":763,"date":"2011-07-27T10:13:38","date_gmt":"2011-07-27T09:13:38","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/?p=763"},"modified":"2011-07-27T10:13:38","modified_gmt":"2011-07-27T09:13:38","slug":"saber-decir-que-no-a-tiempo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/2011\/07\/27\/saber-decir-que-no-a-tiempo\/","title":{"rendered":"Saber decir que no a tiempo"},"content":{"rendered":"<p>John Kay suele tener interesantes ideas, que vuelca en sus art\u00edculos en el <em>Financial Times<\/em>. Hoy habla de un <strong>juego<\/strong> provocador (ver su comentario \u00abKipling&#8217;s game theory lessons for Greece\u00bb, <a href=\"http:\/\/www.ft.com\/intl\/cms\/s\/0\/94623760-b7af-11e0-8523-00144feabdc0.html#axzz1TIGgnj36\" target=\"_blank\">aqu\u00ed<\/a>, en ingl\u00e9s, claro). Una persona subasta un d\u00f3lar entre dos contrincantes; los que juegan pueden apostar, a\u00f1adiendo un c\u00e9ntimo a la oferta del anterior. El que ofrece el precio m\u00e1s alto se lleva el d\u00f3lar, pero lo interesante aqu\u00ed es que el\u00a0otro paga tambi\u00e9n. Parece claro que el\u00a0precio ir\u00e1 subiendo hasta\u00a099 centavos, pero entonces el que pierde preferir\u00e1 ofrecer un d\u00f3lar porque, aunque no gane nada, no perder\u00e1 98 centavos. De modo que el otro ofrecer\u00e1 1,01 d\u00f3lares, porque preferir\u00e1 perder 1 centavo a perder 99. Y de nuevo el otro ofrecer\u00e1 1,02&#8230; y as\u00ed, sin l\u00edmite.<\/p>\n<p>Kay aplica este juego a fen\u00f3menos bien conocidos por nosotros. Compensa salvar la <strong>deuda griega<\/strong> para evitar los p\u00e9rdidas a que nos someter\u00eda,\u00a0aunque esto nos condene a salvar la econom\u00eda griega por los siglos de los siglos. Compensa salvar a <strong>Lehman Brothers<\/strong>, con tal de evitar la grave crisis econ\u00f3mica. Compensa acceder a las demandas de los <strong>secuestradores<\/strong>,\u00a0para evitar la p\u00e9rdida de vidas inocentes. Compensa gastar un poco m\u00e1s en un proyecto\u00a0cuyo presupuesto se nos ha ido de las manos, con tal de evitar la p\u00e9rdida de los\u00a0recursos ya invertidos. Compensa ceder a un <strong>chantaje<em>,<\/em><\/strong> a ver si por fin el chantajista nos deja en paz.<\/p>\n<p>El problema, como se\u00f1ala Kay, es que el otro competidor siempre\u00a0har\u00e1 una nueva oferta. O sea, que hay juegos en los\u00a0que la decisi\u00f3n racional es <strong>no participar<\/strong>. Y si ya est\u00e1s en \u00e9l, lo m\u00e1s sensato es <strong>abandonarlo<\/strong> en cuanto te das cuenta de que no lleva a nada positivo. Pero para esto hace falta saber asumir una p\u00e9rdida, y explicarlo a los dem\u00e1s.\u00a0Y esto puede ser muy dif\u00edcil. Hace falta una gran fortaleza para decir \u00abme planto\u00bb. Probablemente perder\u00e1s las pr\u00f3ximas elecciones, pero habr\u00e1s hecho un gran servicio a tu pa\u00eds.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>John Kay suele tener interesantes ideas, que vuelca en sus art\u00edculos en el Financial Times. Hoy habla de un juego provocador (ver su comentario \u00abKipling&#8217;s game theory lessons for Greece\u00bb, aqu\u00ed, en ingl\u00e9s, claro). Una persona subasta un d\u00f3lar entre dos contrincantes; los que juegan pueden apostar, a\u00f1adiendo un c\u00e9ntimo a la oferta del anterior. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":172,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11722],"tags":[28189,23517,28188],"class_list":["post-763","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-economia","tag-chantaje","tag-deuda-soberana","tag-juegos"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/763","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/users\/172"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=763"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/763\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":766,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/763\/revisions\/766"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=763"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=763"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=763"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}