{"id":7670,"date":"2020-01-19T12:56:46","date_gmt":"2020-01-19T11:56:46","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/?p=7670"},"modified":"2020-01-18T12:56:54","modified_gmt":"2020-01-18T11:56:54","slug":"perdonar-y-pedir-perdon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/2020\/01\/19\/perdonar-y-pedir-perdon\/","title":{"rendered":"Perdonar y pedir perd\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Cay\u00f3 en mis manos hace unos d\u00edas un art\u00edculo publicado en la revista <strong>Child Development<\/strong>, escrito por Janine Oostenbroek y Amrisha Vaish, de la Universidad de Virginia, titulado <strong>\u00abLa aparici\u00f3n del perd\u00f3n en los ni\u00f1os\u00bb<\/strong>. Bueno, no cay\u00f3 en mis manos por casualidad, sino que, como el lector ya sabe, me interesan los trabajos sobre virtudes en la empresa. Y, claro, saber algo de la capacidad de perdonar de los ni\u00f1os era una forma de aproximarme al perd\u00f3n en la empresa, y a sus efectos.<\/p>\n<p>Porque <strong>los seres humanos necesitamos cooperar<\/strong> entre nosotros para casi todo lo que hacemos. Y <strong>cooperaci\u00f3n significa confianza<\/strong>. Y confianza exige <strong>que me pueda fiar del otro<\/strong>, lo que se ve dificultado si el otro me ha hecho da\u00f1o, o si yo he hecho da\u00f1o al otro. De modo que ah\u00ed aparecen el <strong>remordimiento por el da\u00f1o causado, la petici\u00f3n de perd\u00f3n y la concesi\u00f3n de ese perd\u00f3n.<\/strong> \u00abUna faceta del ser humano, dice el art\u00edculo, es que cometemos errores y causamos da\u00f1o a otros\u00bb, de modo que hemos de pedir perd\u00f3n y reparar la relaci\u00f3n. Ambos lados, pedir perd\u00f3n y perdonar, son necesarios.<\/p>\n<p>No nos interesa aqu\u00ed saber que los ni\u00f1os empiezan a tener remordimientos cuando hacen da\u00f1o a otros, y empiezan a perdonar a los que les hacen da\u00f1o, a los cuatro a\u00f1os, y que a los cinco esas actitudes est\u00e1n ya bastante consolidadas, de modo que los ni\u00f1os las tienen en cuenta en sus <strong>decisiones de amistad y cooperaci\u00f3n<\/strong>. Pero s\u00ed nos interesa saber que la actitud de perdonar se manifiesta m\u00e1s claramente <strong>cuando el agresor pide perd\u00f3n:<\/strong>\u00a0los ni\u00f1os perdonan m\u00e1s r\u00e1pida y decididamente cuando el agresor ha pedido perd\u00f3n, de modo que est\u00e1n dispuestos a seguir jugando con \u00e9l e incluso hacerle peque\u00f1os regalos.<\/p>\n<p>Leyendo ese art\u00edculo, saqu\u00e9 tres conclusiones para este blog. Una, de uso inmediato: la confianza en las organizaciones humanas implica <strong>la necesidad de pedir perd\u00f3n y de perdonar<\/strong>. O sea, hemos de \u00abcomernos\u00bb nuestro orgullo herido, desde luego si somos los agresores, pero tambi\u00e9n si somos los perjudicados.<\/p>\n<p>Segunda -y esto no aparece en el art\u00edculo, pero se me ocurre a m\u00ed-, que <strong>es m\u00e1s importante tomar la iniciativa<\/strong>, en un caso o en otro, que recibir la respuesta favorable del que nos pide perd\u00f3n o del que acepta nuestra petici\u00f3n de perd\u00f3n. Porque si yo he hecho algo mal y pido perd\u00f3n, mejoro como persona; y si el otro me hizo da\u00f1o y yo le perdono, mejoro como persona. Si el otro no responde adecuadamente, la relaci\u00f3n seguir\u00e1 da\u00f1ada por su parte, pero no por la m\u00eda.<\/p>\n<p>Y tercera, que es importante que los ni\u00f1os aprendan a pedir perd\u00f3n desde edades tempranas, y que <strong>todos lo sigamos haciendo durante toda nuestra vida<\/strong>. Esto forma parte de esos aprendizajes, adquisici\u00f3n de virtudes, que son tan importantes en todas las organizaciones humanas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cay\u00f3 en mis manos hace unos d\u00edas un art\u00edculo publicado en la revista Child Development, escrito por Janine Oostenbroek y Amrisha Vaish, de la Universidad de Virginia, titulado \u00abLa aparici\u00f3n del perd\u00f3n en los ni\u00f1os\u00bb. Bueno, no cay\u00f3 en mis manos por casualidad, sino que, como el lector ya sabe, me interesan los trabajos sobre [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":172,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12798,10775],"tags":[81898,81899,15933],"class_list":["post-7670","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-etica-y-responsabilidad-social","category-sociedad","tag-pedir-perdon","tag-perdonar","tag-virtudes"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7670","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/users\/172"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7670"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7670\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7671,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7670\/revisions\/7671"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7670"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7670"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7670"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}