{"id":8003,"date":"2020-11-19T20:52:40","date_gmt":"2020-11-19T19:52:40","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/?p=8003"},"modified":"2020-11-19T20:52:40","modified_gmt":"2020-11-19T19:52:40","slug":"la-etica-del-cuidado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/2020\/11\/19\/la-etica-del-cuidado\/","title":{"rendered":"La \u00e9tica del cuidado"},"content":{"rendered":"<p>El Diccionario de la Real Academia de la Lengua castellana dice de la palabra <strong>cuidado<\/strong> que es \u00abponer diligencia, atenci\u00f3n y solicitud en la ejecuci\u00f3n de algo\u00bb y tambi\u00e9n \u00abasistir, guardar, conservar\u00bb. Ya se ve que debe tener una \u00edntima relaci\u00f3n con la <strong>\u00e9tica<\/strong>. La <strong>\u00e9tica del cuidado<\/strong> fue introducida por <strong>Carol Gilligan<\/strong> en 1982 en su libro \u00abIn a different voice\u00bb (Con una voz diferente). Desde entonces ha sido ampliamente desarrollada por escritoras feministas, y no cabe duda de que es un claro detalle femenino el de fijarse en las <strong>relaciones<\/strong> personales y tener en cuenta al otro <strong>en particular<\/strong>, frente a las teor\u00edas \u00e9ticas de signo deontologista o consecuencialista, que se fijan m\u00e1s en los elementos <strong>abstractos<\/strong> y <strong>universales<\/strong> como imparcialidad, derechos individuales o justicia.<\/p>\n<p>Pero hay muchos autores que consideran que <strong>no hay contradicci\u00f3n entre justicia y cuidado<\/strong>. La justicia se debe a todos, tanto los pr\u00f3ximos como los remotos: a cada uno he de darle \u00ablo suyo\u00bb, porque tiene derecho a ello. El cuidado se inicia con una <strong>relaci\u00f3n personal<\/strong>, pr\u00f3xima: la de la madre con el hijo, la del cuidador con la persona a la que atiende&#8230; A ellos hay que darles tambi\u00e9n lo que es suyo, lo que es justo, pero con <strong>sensibilidad<\/strong>, cuidando los gestos, los detalles, las cosas peque\u00f1as que hacen amable la vida. Y esto se debe a todos, cuando tenemos en cuenta que son personas, que merecen toda la <strong>dignidad<\/strong> propia de su condici\u00f3n personal.<\/p>\n<p>Me gust\u00f3 leer hace tiempo un art\u00edculo en el que la autora dec\u00eda que <strong>el cuidado es una virtud<\/strong>. Bueno, en el fondo es una forma del <strong>amor<\/strong> o de la caridad. La deliberaci\u00f3n moral que lleva al cuidado incluye la <strong>empat\u00eda<\/strong> que sentimos por la persona vulnerable y dependiente, la <strong>raz\u00f3n<\/strong>, que me lleva a pensar c\u00f3mo puedo ayudarle mejor, y la <strong>respuesta emocional<\/strong>, la decisi\u00f3n de poner en pr\u00e1ctica lo que mi cabeza y mi coraz\u00f3n me dictan. Y eso es lo que hace una <strong>virtud<\/strong>: permite percibir la necesidad del otro, me lleva a sentir esa necesidad, me motiva a actuar y me hace actuar, efectivamente.<\/p>\n<p>Puede que el cuidado sea una virtud femenina, pero me parece que todos debemos vivirla, cada uno seg\u00fan nuestra manera de ser.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Diccionario de la Real Academia de la Lengua castellana dice de la palabra cuidado que es \u00abponer diligencia, atenci\u00f3n y solicitud en la ejecuci\u00f3n de algo\u00bb y tambi\u00e9n \u00abasistir, guardar, conservar\u00bb. 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