{"id":8275,"date":"2022-03-17T10:59:21","date_gmt":"2022-03-17T09:59:21","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/?p=8275"},"modified":"2022-03-10T19:00:05","modified_gmt":"2022-03-10T18:00:05","slug":"la-necesidad-de-la-confianza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/2022\/03\/17\/la-necesidad-de-la-confianza\/","title":{"rendered":"La necesidad de la confianza"},"content":{"rendered":"<p>He hablado con frecuencia de <strong>confianza<\/strong> en este blog, de manera que me voy a repetir. Bueno, no demasiado, porque voy a acudir a un magn\u00edfico art\u00edculo de <strong>Juan Narbona<\/strong> que apareci\u00f3 en la revista <strong>Nuestro Tiempo<\/strong> de la Universidad de Navarra, en su n\u00famero de oto\u00f1o de 2021. El t\u00edtulo del art\u00edculo es \u00abLa confianza, el ingrediente m\u00e1gico de las relaciones\u00bb.<\/p>\n<p>Empieza con una cita de las Analectas de <strong>Confucio<\/strong>: \u00abLos Reyes necesitan tres cosas para gobernar: armas, comida y confianza. Si un gobernante no puede poseer las tres, en primer lugar debe prescindir de las armas; luego, si es necesario, de la comida; pero nunca debe perder la confianza\u00bb. \u00abSi falta confianza, a\u00f1ade, empe\u00f1arse en construir algo juntos deja de tener sentido\u00bb: por eso el tema es clave en una <strong>sociedad<\/strong>.<\/p>\n<p>\u00abCuando conf\u00edan en nosotros nos sentimos m\u00e1s valorados y aumentan nuestras ganas de colaborar, somos m\u00e1s creativos y capaces de aceptar <strong>riesgos<\/strong>, porque nos implicamos plenamente en aquello que nos encomiendan&#8230; Quien desconf\u00eda sistem\u00e1ticamente lo hace por debilidad, ya que se demuestra incapaz de depositar la propia <strong>fragilidad<\/strong> en manos de los dem\u00e1s&#8230; Por \u00faltimo, la confianza es <strong>performativa<\/strong>: quien conf\u00eda transforma y se transforma\u00bb.<\/p>\n<p>Vivimos en una sociedad en que la <strong>\u00abcultura de la sospecha\u00bb<\/strong> est\u00e1 ampliamente difundida, tanto respecto de las personas como, sobre todo, de las <strong>instituciones<\/strong>, que sospechamos que no act\u00faan buscando el bien com\u00fan, sino alg\u00fan bien particular. Tenemos tambi\u00e9n una <strong>informaci\u00f3n<\/strong> deficiente o de baja calidad. Y el resultado es que desconfiamos del que dice la <strong>verdad<\/strong>, y acabamos fi\u00e1ndonos solo de los que piensan como nosotros, lo que nos mete en un c\u00edrculo vicioso. \u00abA la era de la <strong>posverdad<\/strong> (post-truth) ha seguido, de modo l\u00f3gico y coherente, la era de la <strong>posconfianza<\/strong> (post-trust)\u00bb.<\/p>\n<p>Narbona explica que inicialmente la confianza fue <strong>local<\/strong>: nos fi\u00e1bamos de nuestra peque\u00f1a sociedad. Luego pas\u00f3 a ser <strong>institucional<\/strong>, mediada por \u00abcontratos, acuerdos, protocolos, p\u00f3lizas, ceremonias, etc.\u00bb. Ahora tenemos una confianza <strong>distribuida<\/strong>, digitalizada: \u00ablos individuos se f\u00edan porque otros muchos -tambi\u00e9n ellos individuos an\u00f3nimos- se f\u00edan\u00bb.<\/p>\n<p>\u00bfEs posible inspirar confianza? S\u00ed, concluye el autor. Para ello hace falta algo que ya hemos tratado en este blog: <strong>competencia<\/strong> o capacidad para hacer lo que se espera que hagamos; <strong>benevolencia<\/strong>, desear sinceramente el bien de la otra parte y manifestarlo, e <strong>integridad o coherencia<\/strong>, \u00abla fidelidad a las ideas en las que se cree y que se asumen como gu\u00eda y limite de la propia actividad\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>He hablado con frecuencia de confianza en este blog, de manera que me voy a repetir. Bueno, no demasiado, porque voy a acudir a un magn\u00edfico art\u00edculo de Juan Narbona que apareci\u00f3 en la revista Nuestro Tiempo de la Universidad de Navarra, en su n\u00famero de oto\u00f1o de 2021. El t\u00edtulo del art\u00edculo es \u00abLa [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":172,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12798,10775],"tags":[23515,112940,28216],"class_list":["post-8275","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-etica-y-responsabilidad-social","category-sociedad","tag-confianza","tag-cultura-de-la-sospecha","tag-instituciones"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8275","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/users\/172"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8275"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8275\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8276,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8275\/revisions\/8276"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8275"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8275"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8275"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}