{"id":8371,"date":"2022-09-01T17:44:12","date_gmt":"2022-09-01T16:44:12","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/?p=8371"},"modified":"2022-09-01T17:44:12","modified_gmt":"2022-09-01T16:44:12","slug":"el-dilema-del-samaritano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/2022\/09\/01\/el-dilema-del-samaritano\/","title":{"rendered":"El dilema del samaritano"},"content":{"rendered":"<p>Este es un interesante problema que han tratado muchos expertos; el t\u00edtulo <strong>\u00abel dilema del samaritano\u00bb<\/strong> se lo dio <strong>James Buchanan<\/strong> en un conocido art\u00edculo de 1975. El tema se retrotrae a la par\u00e1bola del buen samaritano recogida en el Evangelio seg\u00fan San Lucas: un samaritano baja por un camino desierto y se encuentra a un hombre desnudo y malherido por los ladrones que le hab\u00edan robado y dejado medio muerto. El samaritano se compadece de \u00e9l, le lava las heridas, lo monta en su cabalgadura y lo lleva la hostal de la poblaci\u00f3n m\u00e1s pr\u00f3xima, donde lo atiende y paga los gastos que pueda necesitar durante su recuperaci\u00f3n. Este caso no presenta dilema econ\u00f3mico alguno.<\/p>\n<p>Pero s\u00ed lo tiene el caso que propone Buchanan: el de la persona caritativa que ve a alguien con una necesidad importante, por ejemplo, una situaci\u00f3n de hambre y pobreza, y le ayuda con su dinero. Pero la reacci\u00f3n del ayudado es no hacer nada para superar su situaci\u00f3n, de modo que sigue necesitando nuevas cantidades de dinero. El dilema del samaritano est\u00e1 entre <strong>seguir ayudando indefinidamente<\/strong> al pobre, con la conciencia de estar tirando el dinero, porque el necesitado no hace nada para hacerse cargo de su problema, y <strong>dejar de ayudarle para que esto le mueva a poner los medios necesarios, <\/strong>por ejemplo, buscar un trabajo.<\/p>\n<p>En t\u00e9rminos econ\u00f3micos, cortoplacistas, esto se presenta como una comparaci\u00f3n de <strong>utilidades<\/strong> y desutilidades. La primera soluci\u00f3n, seguir ayudando el pobre, compara la satisfacci\u00f3n de ayudarle (\u00ab\u00a1qu\u00e9 buena persona soy!\u00bb) con la insatisfacci\u00f3n de que su ayuda no sirve para nada, a largo plazo. La segunda soluci\u00f3n compara la insatisfacci\u00f3n de dejar de ayudarle con la esperanza de que esto mueva al necesitado a poner remedio a su situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En t\u00e9rminos <strong>morales<\/strong> el dilema no es tal, cuando lo que pretende el samaritano generoso no es buscar la satisfacci\u00f3n de ayudar, sino <strong>la soluci\u00f3n del problema<\/strong> del necesitado. O sea, actuar pensando en la necesidad concreta de la otra persona: tiene una necesidad inmediata (hoy tiene hambre), que he de remediar (le dar\u00e9 dinero) y una necesidad a largo plazo (debe aprender a hacerse cargo de su necesidad, siempre dentro de sus posibilidades), que tendr\u00e1 un remedio probablemente m\u00e1s complicado (hablar con el interesado, moverle a hacerse cargo de su problema, darle ideas de c\u00f3mo resolverlo, ayudarle a poner los medios, incluso suspendiendo la ayuda para que reacciones&#8230;) pero m\u00e1s efectivo.<\/p>\n<p>En el mundo de la empresa esto se da tambi\u00e9n con frecuencia, y quiz\u00e1s de modo especial en las empresas que asumen actitudes de ayuda a sus empleados, clientes, proveedores, vecinos, etc. Deben entender la naturaleza del problema de la persona necesitada y pensar en la soluci\u00f3n, o en la cadena de soluciones, para resolver los problemas a corto y a largo plazo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este es un interesante problema que han tratado muchos expertos; el t\u00edtulo \u00abel dilema del samaritano\u00bb se lo dio James Buchanan en un conocido art\u00edculo de 1975. El tema se retrotrae a la par\u00e1bola del buen samaritano recogida en el Evangelio seg\u00fan San Lucas: un samaritano baja por un camino desierto y se encuentra a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":172,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12798],"tags":[112961,40521],"class_list":["post-8371","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-etica-y-responsabilidad-social","tag-ayudar","tag-buen-samaritano"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8371","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/users\/172"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8371"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8371\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8372,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8371\/revisions\/8372"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8371"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8371"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/antonioargandona\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8371"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}