{"id":3904,"date":"2022-04-05T08:30:56","date_gmt":"2022-04-05T06:30:56","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.iese.edu\/empresario-mundo\/?p=3904"},"modified":"2022-04-01T17:17:53","modified_gmt":"2022-04-01T15:17:53","slug":"encumbramiento-o-adentramiento-en-la-organizacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.iese.edu\/empresario-mundo\/2022\/encumbramiento-o-adentramiento-en-la-organizacion\/","title":{"rendered":"Encumbramiento o adentramiento en la organizaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Quien tiene la responsabilidad de la direcci\u00f3n general de una organizaci\u00f3n o la presidencia de su consejo (el CEO o el presidente) ha de adoptar desde el principio una actitud definitiva: adentrarse en la organizaci\u00f3n o encumbrarse en ella. Son palabras casi textuales tomadas de la publicaci\u00f3n del profesor Carlos Llano titulada Decadencia y auge de la direcci\u00f3n general que ya cit\u00e9 en el <a href=\"https:\/\/blog.iese.edu\/empresario-mundo\/2022\/en-el-centro-de-la-nada\/\">post anterior<\/a>.<\/p>\n<p>Llano llega a calificar el encumbramiento como una patolog\u00eda. Una situaci\u00f3n que tiene consecuencias para la persona y para la organizaci\u00f3n. Va en la l\u00ednea de lo que dec\u00edamos en el anterior post de hallarse en el centro de la nada. Ello no es gratuito. Tiene consecuencias para el individuo y para la organizaci\u00f3n. Las organizaciones tal y como hoy se conciben -con honrosas y escasas excepciones- colaboran en el encumbramiento de aquellos que tienen la m\u00e1xima responsabilidad.<\/p>\n<p>Ese encumbramiento seg\u00fan el profesor Llano es dif\u00edcil de identificar, pero hay m\u00e9todos de diagn\u00f3stico basados en los s\u00edntomas. Seg\u00fan \u00e9l, algunos s\u00edntomas claros son: distancia entre el puesto que ocupa la persona de m\u00e1xima responsabilidad y el resto de la organizaci\u00f3n. A medida que se asciende por la organizaci\u00f3n a uno se le puede subir la posici\u00f3n a la cabeza y pasar a considerase un l\u00edder elevado y omnipotente. El segundo s\u00edntoma, estrechamente relacionado con el anterior, es negarse a reconocer ning\u00fan error y rodearse para ello de aduladores y as\u00ed hasta ocho s\u00edntomas que se pueden encontrar en la publicaci\u00f3n <a href=\"https:\/\/www.carlosllanocatedra.org\/decadencia-auge-direccion-general\">Decadencia y auge de la direcci\u00f3n general<\/a>.<\/p>\n<p>Cuando por el contrario la persona de m\u00e1xima responsabilidad opta por el adentramiento en lugar de hacerlo por el encumbramiento, vemos una figura opuesta a la de aquel personaje tocado por el narcisismo que todos conocemos. El buen director general es una persona que tiene por oficio saber hacer bien estas tres cosas: Fijar la direcci\u00f3n por la que debe discurrir el futuro de la empresa (siempre en contacto con el consejo de administraci\u00f3n); ayudar a sus subordinados a entender esa estrategia y conseguir que la sigan. \u00a1Ah! y no olvidar que alg\u00fan d\u00eda alguien le tendr\u00e1 que sustituir en esos cometidos. Por lo que se refiere a la organizaci\u00f3n, es suya y de nadie m\u00e1s la tarea de mantener el entusiasmo en la organizaci\u00f3n. Para eso necesitar\u00e1 tener ciertas dotes como comunicador (que no necesariamente tiene por qu\u00e9 significar personaje medi\u00e1tico). Una estrategia brillante mal comunicada no servir\u00e1 para nada, mientras que una estrategia normal -que quiz\u00e1s algunos calificar\u00edan de mediocre- bien comunicada a un equipo capaz de entusiasmarse es caballo ganador.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, a lo de siempre: actuar con sencillez y respetar a todas y cada una de las personas, aunque algunas veces nos lleven la contraria. Es bueno, cr\u00e9anme.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Quien tiene la responsabilidad de la direcci\u00f3n general de una organizaci\u00f3n o la presidencia de su consejo (el CEO o el presidente) ha de adoptar desde el principio una actitud definitiva: adentrarse en la organizaci\u00f3n o encumbrarse en ella. 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