{"id":807,"date":"2012-10-22T17:37:02","date_gmt":"2012-10-22T16:37:02","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.iese.edu\/empresario-mundo\/?p=807"},"modified":"2021-08-31T10:54:25","modified_gmt":"2021-08-31T08:54:25","slug":"del-sindrome-del-adn-al-principe-destronado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.iese.edu\/empresario-mundo\/2012\/del-sindrome-del-adn-al-principe-destronado\/","title":{"rendered":"Del s\u00edndrome del ADN al pr\u00edncipe destronado"},"content":{"rendered":"<p>Un proceso de sucesi\u00f3n dejado al albur de los acontecimientos tiene muchos riesgos. Sin embargo hay padres que no son capaces de ver un riesgo obvio: El primer hijo var\u00f3n no tiene que ser el m\u00e1s capacitado para liderar la empresa y la familia en la segunda generaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Muchos empresarios desde j\u00f3venes padecen el denominado <a href=\"http:\/\/management.iprofesional.com\/notas\/125016-Aseguran-que-el-sndrome-ADN-es-la-principal-traba-para-el-xito-de-las-empresas-familiares\">s\u00edndrome del ADN<\/a> que consiste en pensar que sus hijos van a heredar la capacidad emprendedora y de gesti\u00f3n que tienen los padres.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blog.iese.edu\/empresario-mundo\/files\/2012\/10\/principito.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-817 size-medium\" src=\"https:\/\/blog.iese.edu\/empresario-mundo\/files\/2012\/10\/principito-296x300.jpg\" alt=\"El principito.\" width=\"296\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blog.iese.edu\/empresario-mundo\/files\/2012\/10\/principito-296x300.jpg 296w, https:\/\/blog.iese.edu\/empresario-mundo\/files\/2012\/10\/principito.jpg 452w\" sizes=\"auto, (max-width: 296px) 100vw, 296px\" \/><\/a>Es comprensible que para \u00e9l esto sea as\u00ed. Para un empresario la obra empresarial que ha creado es tan importante como sus hijos. Cuando nace el primog\u00e9nito es f\u00e1cil sucumbir a la tentaci\u00f3n de pensar que puesto que nada hay tan importante para ellos como la empresa que han creado,\u00a0 esto es lo mejor que pueden desear para sus hijos y as\u00ed crean en su mente la ilusi\u00f3n de que su primer v\u00e1stago ser\u00e1 tan buen empresario como ellos.<\/p>\n<p>Se esfuerzan en darle la mejor formaci\u00f3n para ser un buen directivo (a veces contra la voluntad del chico) y si el chico tiene cabeza y voluntad acaba gradu\u00e1ndose en una de las mejores universidades, alcanzando un post grado en una prestigiosa escuela de negocios y adem\u00e1s consigue trabajar en dos o tres multinacionales demostrando lo mucho que vale.<\/p>\n<p>El padre rebosa satisfacci\u00f3n y ve cumplida la obra de su vida. Ahora que el chico ya ha demostrado lo que es capaz de hacer, vamos a aprovechar todo ese talento para la empresa de la familia.<\/p>\n<p>Pero hete aqu\u00ed que la empresa no es una empresa cualquiera. Es una empresa familiar. No basta con saber dirigir. Hay que saber liderar en la empresa y en LA FAMILIA, y es ah\u00ed en la familia, donde esa misma persona puede que no cuente con los apoyos necesarios para ser aceptado como l\u00edder. Pap\u00e1 era pap\u00e1, pero \u00e9l es solo el hermano mayor. Despu\u00e9s de muchos dimes y diretes la realidad acaba por imponerse y el hermano mayor\u00a0 es sustituido por un hermano o una hermana que nadie pens\u00f3 nunca que pudiera ser tan buen directivo como el mayor y mejor aceptado por el equipo de hermano.<\/p>\n<p>El problema est\u00e1 servido.<\/p>\n<p>El resto querido lectores lo dejo a vuestra consideraci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 hay que hacer para evitar que el problema tenga un impacto irreversible en la familia?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un proceso de sucesi\u00f3n dejado al albur de los acontecimientos tiene muchos riesgos. Sin embargo hay padres que no son capaces de ver un riesgo obvio: El primer hijo var\u00f3n no tiene que ser el m\u00e1s capacitado para liderar la empresa y la familia en la segunda generaci\u00f3n. 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