{"id":1675,"date":"2013-10-29T09:18:41","date_gmt":"2013-10-29T08:18:41","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.iese.edu\/eticaempresarial\/?p=1675"},"modified":"2013-10-29T09:18:41","modified_gmt":"2013-10-29T08:18:41","slug":"relevancia-de-las-competencias-morales-de-los-directivos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.iese.edu\/eticaempresarial\/2013\/10\/29\/relevancia-de-las-competencias-morales-de-los-directivos\/","title":{"rendered":"Relevancia de las competencias morales de los directivos"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"line-height: 1.714285714;font-size: 1rem\">Hay un creciente inter\u00e9s en valorar las competencias del directivo que favorecen el \u00e9xito en su trabajo. Hay tambi\u00e9n un tipo de competencias que radican en el <strong>car\u00e1cter moral<\/strong> del directivo: las competencias morales. La relevancia de estas competencias en los directivos queda patente al revisar algunos aspectos claves de la profesi\u00f3n de dirigir.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En la toma de decisiones, por ejemplo, es f\u00e1cil ver la importancia de ser una persona decidida, prudente, objetiva y responsable. Ser <b>decidido<\/b> evita tanto la demora innecesaria de decisiones, como la precipitaci\u00f3n, decidiendo sin la debida ponderaci\u00f3n. La <b>prudencia<\/b> lleva a reflexionar sobre la acci\u00f3n y sus consecuencias, a discernir sobre lo m\u00e1s adecuado a cada caso y a establecer prioridades con recto criterio. La <b>objetividad<\/b> busca datos fiables, sin minusvalorar la intuici\u00f3n. Un directivo con <b>sentido de responsabilidad<\/b> asume como propias sus acciones y las consecuencias derivadas, razonablemente previsibles, sin echar las culpas a los dem\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Fij\u00e9monos en otro \u00e1mbito. Las dificultades son parte del trabajo directivo. De aqu\u00ed que necesite <b>paciencia<\/b> para resistir adversidades y <b>coraje<\/b> para afrontar los obst\u00e1culos que se presenten. Las dificultades, a veces, est\u00e1n en uno mismo, en la falta de voluntad o incluso en la pereza. Aqu\u00ed se ve la importancia de ser<b> diligente<\/b>, <b>constante<\/b> y <b>tenaz<\/b> para llevar a\u00a0 cabo las tareas emprendidas y acabarlas a su debido tiempo. Ser <b>magn\u00e1nimo<\/b> lleva proponerse metas altas y nobles, sin caer en la pusilanimidad y sin temer las dificultades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El <b>autocontrol emocional<\/b> es tambi\u00e9n relevante: impacta en uno mismo y en los dem\u00e1s. Dejarse llevar de un enfado puede llevar a maltratar a otros y crear adversarios. Deprimirse por un fallo o un fracaso impacta en el modo de trabajar y en la moral de los colaboradores. Tener <b>buen car\u00e1cter<\/b> facilita las relaciones. Tambi\u00e9n contribuye a ello la <b>delicadeza<\/b> en el modo de comunicar decisiones poco agradables, sin herir ni humillar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La <b>humildad<\/b> es muy relevante. La falta de humildad ciega al directivo, que no reconoce sus errores. La arrogancia crea a su alrededor un ambiente hostil y minusvalorar a otros erosiona la voluntad de cooperaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En la actuaci\u00f3n corporativa es crucial la <b>voluntad de servicio<\/b> sin anteponer los intereses particulares al bien com\u00fan. La relevancia de las competencia morales aparece en el modo de evaluar y tratar a las personas. Aparecen aqu\u00ed competencias primordiales como la <b>justicia<\/b>, que lleva a respetar a dar a cada uno los suyo, la <b>veracidad<\/b> en las comunicaciones, sin enga\u00f1ar ni crear falsas expectativas. Estas competencias, junto al <b>sentido de compromiso<\/b> y la <b>lealtad<\/b> a la palabra dada hacen fiable al directivo. La <b>solicitud<\/b> y el <b>cuidado<\/b> por las personas, ayud\u00e1ndoles en sus problemas y leg\u00edtimas aspiraciones, facilita una respuesta positiva en justa correspondencia. El desarrollo de los dem\u00e1s se favorece con la <b>benevolencia<\/b>, entendida en su sentido etimol\u00f3gico: querer el bien. En la pr\u00e1ctica empresarial esto significa procurar el desarrollo de competencias morales en los dem\u00e1s. La benevolencia lleva a actuar con reciprocidad, poni\u00e9ndose en el lugar del otro, a facilitar la iniciativa y dar recomendaciones, que no imposiciones; todo ello con disposici\u00f3n <b>generosa<\/b> y actitud de gratuidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Parece claro que las competencias morales son relevantes. Entonces, \u00bfno merecer\u00edan una mayor atenci\u00f3n en la docencia y en la investigaci\u00f3n en direcci\u00f3n de empresas y otras instituciones?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay un creciente inter\u00e9s en valorar las competencias del directivo que favorecen el \u00e9xito en su trabajo. Hay tambi\u00e9n un tipo de competencias que radican en el car\u00e1cter moral del directivo: las competencias morales. La relevancia de estas competencias en los directivos queda patente al revisar algunos aspectos claves de la profesi\u00f3n de dirigir. 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