El presidente del consejo, un director de orquesta en busca de armonía

Consejos de administración responsables | Ilustración: Norman Gracia

El presidente del consejo de administración ha de hacer que el consejo sea útil y que funcione, y solo lo logrará si es capaz de crear un entorno abierto y un clima participativo. | Ilustración: Norman Gracia

Uno de los objetivos de todo consejo de administración es asegurar que la empresa va a crear riqueza a largo plazo y obtener resultados suficientes resultados para asegurar la sostenibilidad. Como máximo aportador de valor a la empresa, este órgano de gobierno debería marcar el rumbo de la compañía a largo plazo y asegurar su sostenibilidad.

Para cumplir con esta misión, el consejo ha de tener la estructura y composición adecuadas, y funcionar correctamente. El buen funcionamiento de este órgano de gobierno depende de los consejeros que lo integran, por supuesto, pero en especial del presidente, que es quien lleva la batuta. Nunca mejor dicho, porque el presidente actúa como un director de orquesta que tiene que lograr armonía entre todos los miembros del consejo.

Igual que dirigir una orquesta, dirigir un consejo es un proceso colectivo y dinámico. Es una tarea difícil, porque los resultados dependen de la manera en que personas concretas reaccionan ante las ideas y los temas que se les presentan. De hecho, conducir bien las sesiones del consejo y lograr que todos los consejeros aporten valor puede ser la contribución más importante del presidente para el bien de la compañía.

El rol del presidente es dirigir el consejo y no tan solo ejercer funciones de representación. Ha de hacer que el consejo sea útil y que funcione, y solo lo logrará si es capaz de crear un entorno abierto y un clima participativo. Por eso, su estilo de liderazgo y de decisión determinarán el estilo y el correcto funcionamiento del consejo. “El consejo solo funcionará si su presidente quiere que lo haga”, asegura Josep Tàpies, profesor emérito del Departamento de Dirección Estratégica del IESE.

Para ejercer correctamente sus funciones, el presidente ha de ser una persona ordenada, organizada, con capacidad de liderazgo y de coordinación, capaz de lograr que se alcance el consenso y con un marcado enfoque práctico, que logre llevar a la práctica las decisiones tomadas. A nivel legal, el presidente no tiene mayores poderes que el resto de los consejeros, aparte de dirigir el consejo y presidir la junta de accionistas (si así se decide).

De la relación entre el presidente y el CEO dependerá en gran parte la aportación de valor del consejo. En el normal funcionamiento del consejo es responsabilidad del presidente convocar las reuniones del consejo, fijar la agenda, concretar su funcionamiento y evaluarlo.

El programa «Consejos de administración responsables«, que se celebrará los días 28 y 29 de enero de 2020 en el campus del IESE en Madrid, ahonda en los temas que deben constituir la agenda permanente de un consejo de administración. Con esta formación, te prepararás para desempeñar de manera profesional y responsable la función de consejero de la mano de profesores expertos y consejeros en ejercicio. ¿A qué esperas para apuntarte?


Escrito por Cristina Aced, periodista y editora

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