{"id":1262,"date":"2009-02-18T10:37:49","date_gmt":"2009-02-18T09:37:49","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.iese.edu\/martinezabascal\/?p=1262"},"modified":"2011-09-16T12:52:35","modified_gmt":"2011-09-16T11:52:35","slug":"mano-de-obra-y-cerebro-de-obra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.iese.edu\/martinezabascal\/2009\/02\/18\/mano-de-obra-y-cerebro-de-obra\/","title":{"rendered":"Mano de obra y cerebro de obra"},"content":{"rendered":"<p>Publicado en <em><a href=\"http:\/\/www.expansion.com\/\" target=\"_blank\">Expansi\u00f3n<\/a><\/em> el 18 de febrero de 2009.<\/p>\n<p>He asistido a una conferencia del Prof. Riverola en la que resum\u00eda las tesis de su libro <em>Opera y Operaciones<\/em> (autores Profs. Mu\u00f1oz-Seca y Riverola). Resumo aqu\u00ed algunas (s\u00f3lo algunas) de sus tesis.<\/p>\n<p>Hasta la d\u00e9cada de los 40-50 y mientras predominaba la econom\u00eda industrial, el trabajo era b\u00e1sicamente mano de obra. Se contrataban \u201clas manos del empleado\u201d, su fuerza f\u00edsica o su destreza, para hacer una tarea m\u00e1s bien mec\u00e1nica y en la que no se requer\u00eda pensar mucho. Su trabajo pod\u00eda ser sustituido f\u00e1cilmente por una m\u00e1quina. A partir de los 50-60 se empiezan a introducir las teor\u00edas de la motivaci\u00f3n. Se intentaba mover el coraz\u00f3n del empleado para que su trabajo fuera m\u00e1s productivo. Se contrataban no s\u00f3lo las manos del empleado, sino tambi\u00e9n se pretend\u00eda \u201cganar su coraz\u00f3n\u201d para que se adhiriera a la causa de la empresa.<\/p>\n<p>Pues bien, hoy en el siglo XXI, y con predominio de la econom\u00eda de servicios y con m\u00e1quinas que ya hacen las tareas mec\u00e1nicas, lo que se contrata es el \u201ccerebro del empleado\u201d. Por eso los Profs. Mu\u00f1oz-Seca y Riverola hablan de \u201ccerebro de obra\u201d.<\/p>\n<p>El problema surge cuando uno quiere dirigir \u201cel cerebro de obra\u201d como si fuera \u201cmano de obra\u201d. El resultado es que no funciona. En esta conferencia el Prof. Riverola plante\u00f3 a un grupo de directivos esta pregunta \u201c\u00bfpens\u00e1is que vuestros colaboradores os obedecen?\u201d La respuesta mayoritaria fue: \u201cm\u00e1s bien no\u201d, \u201cme cuesta mucho convencerles, hay que explicarlo todo\u201d, etc. Esto genera una cierta frustraci\u00f3n en el directivo, sobre todo si ya tiene una cierta edad (digamos los 50) y se ha educado en otra \u201ccultura de gesti\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>\u00bfY qu\u00e9 hay que hacer para dirigir al \u201ccerebro de obra\u201d? Pues, hacerle trabajar. Algunas directrices pueden ser estas. En primer lugar hay que darle \u201cretos\u201d que le estimulen a pensar y no tareas \u201crutinarias\u201d que aburren porque no le obligan a pensar. Luego, hay que darle \u201clibertad de acci\u00f3n\u201d, fijar el objetivo y que \u00e9l espabile \u00a0y piense cu\u00e1l es el mejor modo para conseguirlo. No darle todo hecho, porque entonces el cerebro no trabaja y el \u201ccerebro de obra\u201d pierde inter\u00e9s en la tarea. No es conveniente controlar mucho, pero s\u00ed ser firme en el cumplimiento de los objetivos.<\/p>\n<p>Al cerebro de obra se le aplica bien lo de \u201cvenc\u00e9is pero no convenc\u00e9is\u201d. Hay que convencerle del proyecto a realizar. Con la simple orden \u201cesto es as\u00ed y punto\u201d, el \u201ccerebro de obra\u201d se limitar\u00e1 al mero cumplimiento, que podr\u00eda traducirse por \u201ccumplo y miento\u201d y habremos perdido todo su potencial.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blog.iese.edu\/martinezabascal\/files\/2010\/06\/22.Mano-de-obra-y-cerebro-de-obra.pdf\">Art\u00edculo en pdf<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado en Expansi\u00f3n el 18 de febrero de 2009. He asistido a una conferencia del Prof. Riverola en la que resum\u00eda las tesis de su libro Opera y Operaciones (autores Profs. Mu\u00f1oz-Seca y Riverola). Resumo aqu\u00ed algunas (s\u00f3lo algunas) de sus tesis. 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