{"id":3543,"date":"2015-04-09T10:42:22","date_gmt":"2015-04-09T09:42:22","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.iese.edu\/martinezabascal\/?p=3543"},"modified":"2015-04-09T10:42:22","modified_gmt":"2015-04-09T09:42:22","slug":"keynes-y-el-pesimismo-economico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.iese.edu\/martinezabascal\/2015\/04\/09\/keynes-y-el-pesimismo-economico\/","title":{"rendered":"Keynes y el pesimismo econ\u00f3mico"},"content":{"rendered":"<p>En 1930 <strong>John Maynard Keynes escribi\u00f3 un breve ensayo sobre el pesimismo econ\u00f3mico<\/strong> que prevalec\u00eda en su tiempo, dominado por la <strong>Gran Depresi\u00f3n<\/strong>, que dur\u00f3 desde 1928 hasta la Segunda\u00a0Guerra Mundial. Su t\u00edtulo: \u201c<strong><a href=\"http:\/\/www.econ.yale.edu\/smith\/econ116a\/keynes1.pdf\">Las posibilidades econ\u00f3micas de nuestros nietos<\/a><\/strong>\u201d. Incluyo aqu\u00ed algunos p\u00e1rrafos que me han parecido significativos. La traducci\u00f3n es m\u00eda. He procurado respetar el estilo del autor (de frase larga y, en mi opini\u00f3n, algo farragoso).\u00a0Agradezco a <strong>Fran Gil<\/strong> que me lo haya enviado para que diera mi opini\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">\u00a0\u201cEstamos sufriendo ahora un mal ataque de <strong>pesimismo econ\u00f3mico. Es frecuente o\u00edr que la \u00e9poca de enorme desarrollo econ\u00f3mico<\/strong> que caracteriz\u00f3 el siglo XIX<strong> se ha acabado<\/strong>; que el ritmo de mejora en los est\u00e1ndares de vida claramente se ralentizar\u00e1; y que un declive en los niveles de prosperidad es mucho m\u00e1s probable que una mejora, en las d\u00e9cadas pr\u00f3ximas.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Creo que esto es una interpretaci\u00f3n muy err\u00f3nea de lo que nos est\u00e1 pasando. <strong>Estamos sufriendo<\/strong> no por los achaques de la vejez sino <strong>por los dolores crecientes que los cambios r\u00e1pidos producen<\/strong>, por los reajustes de un periodo econ\u00f3mico a otro. <strong>El aumento de eficiencia t\u00e9cnica ha ocurrido tan r\u00e1pido que no podemos gestionar el problema de la absorci\u00f3n del empleo<\/strong>; la mejora de los est\u00e1ndares de vida ha sido quiz\u00e1 demasiado r\u00e1pida; el sistema monetario y bancario ha impedido que los tipos de inter\u00e9s bajen tanto como requiere el equilibrio.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><strong>La presente depresi\u00f3n mundial<\/strong>, la enorme anomal\u00eda del desempleo en un mundo lleno de necesidades, los desastrosos errores que hemos cometido, <strong>nos ciegan para ver lo que realmente est\u00e1 sucediendo bajo la superficie<\/strong>, la verdadera interpretaci\u00f3n de las tendencias que est\u00e1n ocurriendo. Por eso predigo que <strong>los dos errores opuestos consecuencia del pesimismo y que hacen tanto ruido hoy en d\u00eda se probar\u00e1n falsos<\/strong> en nuestro propio tiempo: <strong>el pesimismo de los revolucionarios que piensan que todo est\u00e1 tan mal que nada nos puede salvar salvo el cambio violento; y el pesimismo de los reaccionarios que consideran que el equilibro de nuestra vida econ\u00f3mica y social es tan precario que no podemos arriesgarnos con experimentos<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Mi prop\u00f3sito sin embargo en este ensayo no es examinar el presente o el futuro pr\u00f3ximo, sino liberarme de las visiones a corto plazo y tomar alas para adentrarme en el futuro. \u00bfQu\u00e9 podemos esperar razonablemente sobre nuestro nivel de vida econ\u00f3mico dentro 100 a\u00f1os? <strong>\u00bfCu\u00e1les son las posibilidades econ\u00f3micas de nuestros nietos?<\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><strong>Desde los tiempo m\u00e1s antiguos de los que tenemos testimonios<\/strong>, digamos dos mil a\u00f1os antes de Cristo, hasta el principio del siglo XVIII, <strong>no hubo grandes cambios en los est\u00e1ndares de vida del ciudadano<\/strong> promedio que viv\u00eda en los centros civilizados de la tierra\u2026 Esta lenta tasa de progreso, o falta de progreso, se deb\u00eda a dos razones: a la <strong>llamativa ausencia de importantes avances t\u00e9cnicos y al a la inexistencia de acumulaci\u00f3n de capital<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">La ausencia de importantes inventos t\u00e9cnicos entre la prehistoria y los tiempos modernos es realmente llamativa. Casi todo lo que realmente importa y que el mundo pose\u00eda al inicio de la edad moderna ya era conocido por el hombre en el amanecer de la historia. El lenguaje, el fuego, los mismos animales dom\u00e9sticos que tenemos hoy, el trigo, la cebada, el vino y el aceite, el arado, la rueda, \u2026 las velas, el cuero, los tejidos, los vestidos, ladrillos, mortero, oro y plata, cobre, lat\u00f3n, hierro, se a\u00f1adieron a la historia antes del a\u00f1o 1.000 AC. Adem\u00e1s, banca, matem\u00e1ticas, astronom\u00eda, religi\u00f3n\u2026 No sabemos desde cuando poseemos todas estas cosas.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">La edad moderna comenz\u00f3, creo, con la acumulaci\u00f3n de capital que empez\u00f3 en el siglo XVI\u2026. Pienso que <strong>el origen de las inversiones extranjeras brit\u00e1nicas est\u00e1 en el tesoro que Drake rob\u00f3 [sic] a Espa\u00f1a en 1580. De esto modo, cada libra que Drake trajo en 1580 se ha convertido ahora en 100.000 libras. \u00a1Tal es el poder del inter\u00e9s compuesto!<\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Desde el siglo XVI, y con un <em>crescendo<\/em> acumulativo despu\u00e9s del XVIII, empez\u00f3 <strong>la gran edad de la ciencia y de los inventos t\u00e9cnicos, que desde el inicio del siglo XIX ha sido una riada<\/strong>: carb\u00f3n, m\u00e1quina de vapor, electricidad, petr\u00f3leo, acero, caucho, algod\u00f3n, las industrias qu\u00edmicas, las m\u00e1quinas autom\u00e1ticas y los m\u00e9todos de producci\u00f3n masiva, la telefon\u00eda sin hilos, la imprenta\u2026<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">\u00bfCu\u00e1l es el resultado? <strong>A pesar del enorme crecimiento de la poblaci\u00f3n del mundo<\/strong>, a la que ha sido necesario equipar con casa y m\u00e1quinas, <strong>el est\u00e1ndar de vida promedio en Europa y Estados Unidos se ha multiplicado, creo, por cuatro<\/strong>. El crecimiento del capital ha sido de una escala, m\u00e1s all\u00e1 de las 100 veces lo que hab\u00edamos conocido en previas \u00e9pocas. <strong>Si el capital aumenta, digamos, un 2% anual, habr\u00e1 aumentado un cincuenta por ciento en veinte a\u00f1os y se habr\u00e1 multiplicado por siete veces y media en 100 a\u00f1os<\/strong>. Pensemos en ello en t\u00e9rminos de cosas materiales, casas, transporte y similar.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Al mismo tiempo, los avances t\u00e9cnicos en producci\u00f3n y transporte han progresado a mayor ritmo en los \u00faltimos diez a\u00f1os que nunca antes en la historia\u2026 Hay evidencia de que los revolucionarios avances t\u00e9cnicos que han afectado hasta ahora principalmente a la industria, puedan pronto estar atacando a la agricultura. <strong>Podemos estar en el albor de mejoras en la eficiencia de producci\u00f3n de alimentos tan importantes como las que han ocurrido en miner\u00eda, producci\u00f3n y transporte<\/strong>. En unos a\u00f1os, dentro de nuestro tiempo me refiero, quiz\u00e1 podamos ser capaces de realizar todas las operaciones de agricultura, miner\u00eda y producci\u00f3n con solo una cuarta parte del esfuerzo humano a que hoy estamos acostumbrados.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><strong>De momento, la especial rapidez de esos cambios nos da\u00f1a y nos trae problemas dif\u00edciles de resolver<\/strong>\u2026 Nos aflige una nueva enfermedad de la que algunos lectores no habr\u00e1n o\u00eddo todav\u00eda su nombre, pero de la que oir\u00e1n en abundancia en los a\u00f1os venideros: <strong>el desempleo causado por la tecnolog\u00eda<\/strong>. <strong>Es decir, desempleo debido al descubrimiento de medios para economizar el trabajo y a un ritmo tal que no podemos encontrar nuevos usos para ese trabajo<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Pero esto <strong>es solo una fase temporal de falta de ajuste<\/strong>. Todo esto quiere decir que <strong>en el largo plazo la humanidad est\u00e1 resolviendo su problema econ\u00f3mico. Me atrevo a predecir que el est\u00e1ndar de vida en los pa\u00edses desarrollados, de aqu\u00ed a cien a\u00f1os, ser\u00e1 entre cuatro y ocho veces m\u00e1s alto que el de hoy<\/strong>\u201d.<\/p>\n<p>Hasta aqu\u00ed Sir John Maynard Keynes.\u00a0<a class=\"inline-twitter-link inline-tweet-click\" href=\"#\" onclick=\"inline_tweet_sharer_open_win('https:\\\/\\\/twitter.com\\\/intent\\\/tweet?url=https%3A%2F%2Fblog.iese.edu%2Fmartinezabascal%2Fwp-json%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F3543%2F&text=Keynes+acert%F3+en+todas+sus+previsiones.+No+por+profeta%2C+sino+por+tener+sentido+com%FAn+y+observar+la+realidad+');\" title=\"Tweet This!\">Keynes acert\u00f3 en todas sus previsiones. No por profeta, sino por tener sentido com\u00fan y observar la realidad <span class=\"non-dashicons\"> <\/span><\/a>, alejado de los comentarios sensacionalistas del momento.<strong> Durante la reciente crisis hemos o\u00eddo los mismos comentarios pesimistas y sensacionalistas. Y tambi\u00e9n han surgido tendencias revolucionarias. Pero conviene no perder la perspectiva<\/strong>. Las reflexiones de Keynes ayudan a ello.<\/p>\n<hr \/>\n<p><em><em>Criterios utilizados para la aprobaci\u00f3n de\u00a0<a href=\"https:\/\/blog.iese.edu\/martinezabascal\/moderacion-de-comentarios\/\" target=\"_blank\">comentarios<\/a>.<\/em><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En 1930 John Maynard Keynes escribi\u00f3 un breve ensayo sobre el pesimismo econ\u00f3mico que prevalec\u00eda en su tiempo, dominado por la Gran Depresi\u00f3n, que dur\u00f3 desde 1928 hasta la Segunda\u00a0Guerra Mundial. Su t\u00edtulo: \u201cLas posibilidades econ\u00f3micas de nuestros nietos\u201d. 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