- Nuria Chinchilla: valores y ecología humana - https://blog.iese.edu/nuriachinchilla -

¿Generación Baby-boom, X, Y, Z…?

¿Podemos ignorar la compartimentación de la población en grupos con apellido, tales como millennials, baby-boomers, etc.? Hay quien afirma que categorizar así «revela nuestros prejuicios sobre las personas que estudiamos» (Adam Conover, guionista de la web College Humor en una charla sobre generaciones [1]). ¿En qué ayuda usar este sistema? El doctor en sociología por la Universidad de Salamanca David Doncel Abad afirma que «el estudio sobre generaciones sociales se ha desarrollado, especialmente, en el ámbito anglosajón», y añade que en nuestro país «no se observan transiciones bruscas entre generaciones, más bien son cambios laborales o de formación que se ven entre jóvenes y adultos.»

Con el uso de estas categorizaciones corremos el riesgo de perder de vista el hecho irrefutable de que cada persona es única e irrepetible, dependiendo de su biología y de su cultura (cultivo), del entorno en que ha vivido y de las decisiones que ha tomado. Pero sí es verdad, sin embargo, que en cada generación hay unas características que son las que van conformando una manera de ver la realidad.

El término millennial, quizá el que más éxito ha obtenido en las últimas décadas“no se utiliza en las investigaciones académicas”, explica Almudena Moreno, socióloga de la Universidad de Valladolid y coautora del Informe de la Juventud en España 2012 [2], publicado por el Instituto de la Juventud (Injuve). Sólo hay  una mención, la de Neil Howe y William Strauss, autores del término, en un libro publicado en el año 2000 con el título Millennials Rising: The Next Great Generation. Pero hoy los miembros de esa supuesta generación (nacidos entre 1984 y 2004) rechazan esa etiqueta, o la miran con escepticismo, y no es de extrañar: son mayoritariamente considerados vagos, ególatras, individualistas, impulsivos, inconstantes…). Ya aparece en los medios hace tiempo la llamada Generación Z, los que nacieron con el nuevo siglo. «Básicamente, son nativos digitales y nacieron, en vez de con un pan, con un iAlgo debajo del brazo (iPod, iPad, diez iPhones)«, se explica en este artículo de El País [3].

Ángel Sanz, empresario, periodista y antiguo jugador de baloncesto, afirma en su blog [4] de Expansión que «tenemos una generación de jóvenes que viene de crecer en años de abundancia, que no ha pasado por momentos difíciles, que consumen, que tiene un criterio propio, que está muy formada académicamente, que se cree con derechos adquiridos simplemente por existir, que son nativos tecnológicos, que consideran que tienen mucho que enseñar a generaciones anteriores. A esta generación, que se ha denominado Generación Y, hoy le llaman los Millennials, como dice Leslie Kwoh en su artículo del Wall Street Journal [5], es una generación «…malcriada, impaciente y legitimada» que viene pisando fuerte y que el sistema tiene que incorporar.» Y continúa explicando que se tienen que ganar lo que exigen.

Un término muy interesante, dada la mayor longevidad de que gozamos actualmente, es el de intergeneracionalidad. Si comparamos a los baby boomers, nacidos entre 1948 y 1964, con los millennials, y según leemos en este artículo [6] de The Wall Street Journal, un estudio de Pew Reasearch Center constató que los primeros se definían en el trabajo por la ética, el respeto y la moral, mientras que los segundos lo hacían con carácterísticas basadas en la tecnología, la música y la cultura pop, inclinaciones liberales, así como una inteligencia superior y una vestimenta concreta; priorizan el estilo de vida al salario y no se asustan de los cambios de orientación en su trayectoria profesional.

Se ha llevado a cabo el Primer Estudio en España sobre el talento generacional, elaborado por el Observatorio Generación & Talento y la Universidad Pontificia de Comillas ICAI-ICADE (podéis leer más aquí [7]):

«No resulta raro encontrar entre tres y cinco generaciones conviviendo en el mismo entorno laboral: Veteranos, Millennials, Baby Boomers, Generación X, Generación Y, Generación Z.  Ninguna de ellas tiene el mismo modo de trabajo, formas de proceder, conocimientos y circunstancias laborales y vitales. Aunque seamos conscientes de estas diferencias, no se ha profundizado en qué experiencias, valores, habilidades, inquietudes y motivaciones marcan su esencia vital y profesional. A día de hoy, no sabemos realmente quiénes son estas generaciones, sobre todo las más jóvenes, y cuál es la aportación de su valor en el ámbito laboral”.

Una de las figuras más interesantes, aunque discutidas, para afrontar la convivencia intergeneracional en la empresa es el mentoring inverso y directo, basado en la ayuda del experto al inexperto, independientemente de la edad.  Y no solo en el trabajo: cuánto pueden enseñarnos activamente nuestros hijos, si como padres nos dejamos y ellos quieren… En el vídeo que os dejo, por último, vemos entre otras cosas que intergeneracionalidad sí, pero con los mismos derechos y en una relación de igualdad. ¿Es esto posible e, incluso, conveniente? Espero vuestros comentarios.