{"id":10648,"date":"2018-01-18T18:21:27","date_gmt":"2018-01-18T16:21:27","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.iese.edu\/nuriachinchilla\/?p=10648"},"modified":"2018-01-18T18:21:27","modified_gmt":"2018-01-18T16:21:27","slug":"reivindiquemos-el-corazon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.iese.edu\/nuriachinchilla\/2018\/01\/reivindiquemos-el-corazon\/","title":{"rendered":"\u00a1Reivindiquemos el coraz\u00f3n!"},"content":{"rendered":"<blockquote><p>\u00abEsconder el coraz\u00f3n en el s\u00f3tano del edificio -como en d\u00e9cadas anteriores- no es apropiado, porque entonces el coraz\u00f3n acaba explotando&#8230;\u00a0y los sentimientos inundan todas las plantas del edificio\u00bb.<\/p><\/blockquote>\n<p>Esta semana hemos comenzado los I-WiL Lunch del 2018 con una interesant\u00edsima sesi\u00f3n del fil\u00f3sofo, te\u00f3logo, profesor de la Universidad Ram\u00f3n Llull y sacerdote <strong>Ignasi Fuster<\/strong>, sobre\u00a0\u00ab<strong><em>El valor de los afectos y la redenci\u00f3n del coraz\u00f3n<\/em><\/strong>\u00ab. Como digno sobrino de Valent\u00edn Fuster, habl\u00f3 del coraz\u00f3n, si bien no como m\u00fasculo, sino como centro de la existencia humana. Os resumo algunas de las ideas y aportaciones m\u00e1s relevantes.<\/p>\n<div id=\"attachment_10652\" style=\"width: 248px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/blog.iese.edu\/nuriachinchilla\/files\/2018\/01\/ignasi-fuster-4.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-10652\" class=\"size-medium wp-image-10652\" src=\"https:\/\/blog.iese.edu\/nuriachinchilla\/files\/2018\/01\/ignasi-fuster-4-238x300.jpg\" alt=\"\" width=\"238\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blog.iese.edu\/nuriachinchilla\/files\/2018\/01\/ignasi-fuster-4-238x300.jpg 238w, https:\/\/blog.iese.edu\/nuriachinchilla\/files\/2018\/01\/ignasi-fuster-4-768x969.jpg 768w, https:\/\/blog.iese.edu\/nuriachinchilla\/files\/2018\/01\/ignasi-fuster-4-812x1024.jpg 812w, https:\/\/blog.iese.edu\/nuriachinchilla\/files\/2018\/01\/ignasi-fuster-4.jpg 951w\" sizes=\"auto, (max-width: 238px) 100vw, 238px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-10652\" class=\"wp-caption-text\"><strong><span style=\"color: #ff0000\">El profesor Ignasi Fuster, durante la sesi\u00f3n en IESE<\/span><\/strong><\/p><\/div>\n<p>1. \u00bfQu\u00e9 es el <strong>coraz\u00f3n<\/strong>? No estamos hablando del coraz\u00f3n como \u00f3rgano o m\u00fasculo, aunque los movimientos que este desarrolla tienen que ver con nuestro tema de hoy: s\u00edstole o recibir; di\u00e1stole o dar. Hay <strong><a href=\"https:\/\/www.tendencias21.net\/La-sistole-del-corazon-nos-ayuda-a-comprender-las-emociones-ajenas_a16870.html\">estudios<\/a><\/strong> que identifican la s\u00edstole como el momento en que percibimos, por ejemplo, las emociones ajenas de manera m\u00e1s intensa que durante la di\u00e1stole, o momento de relajaci\u00f3n del coraz\u00f3n-m\u00fasculo. El coraz\u00f3n es la sede de las pasiones o sentimientos. Representa la <strong>dimensi\u00f3n emocional del ser humano<\/strong>, criatura sensible a quien todo le afecta. No vamos a entrar en el \u00e1mbito moral, porque el coraz\u00f3n se compone de registros existenciales que nos permiten integrar lo bueno y lo malo. Por ejemplo, tener sentimientos de odio, ira, deseos de venganza&#8230;es totalmente normal. Lo que hay que trabajar es no dejar que esos impulsos negativos aniden en nuestro coraz\u00f3n. Las emociones son espont\u00e1neas pero luego se deben gestionar.<\/p>\n<p>2.\u00a0\u00a0<strong>Los tiempos actuales<\/strong>: Hoy tenemos una <strong>hipertrofia del coraz\u00f3n<\/strong>, nos movemos por los sentimientos. Desde luego, esconder el coraz\u00f3n en el s\u00f3tano del edificio -como en d\u00e9cadas anteriores- no es apropiado, porque entonces el coraz\u00f3n acaba explotando en el s\u00f3tano donde est\u00e1 aprisionado y oculto, y los sentimientos inundan todas las plantas del edificio, y me induce a moverme \u00fanicamente por lo que siento, por lo que me emociona&#8230; Kant intentaba aparcar la sensibilidad humana, instando a aplicar \u00abla norma por la norma y el deber por el deber\u00bb&#8230; pero hoy sabemos que no se puede desvalorizar el coraz\u00f3n en ning\u00fan \u00e1mbito de la vida humana.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blog.iese.edu\/nuriachinchilla\/files\/2018\/01\/DTqoawsW4AAbE9J.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-10661\" src=\"https:\/\/blog.iese.edu\/nuriachinchilla\/files\/2018\/01\/DTqoawsW4AAbE9J-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/blog.iese.edu\/nuriachinchilla\/files\/2018\/01\/DTqoawsW4AAbE9J-300x200.jpg 300w, https:\/\/blog.iese.edu\/nuriachinchilla\/files\/2018\/01\/DTqoawsW4AAbE9J-768x512.jpg 768w, https:\/\/blog.iese.edu\/nuriachinchilla\/files\/2018\/01\/DTqoawsW4AAbE9J-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/blog.iese.edu\/nuriachinchilla\/files\/2018\/01\/DTqoawsW4AAbE9J.jpg 1199w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>3. El coraz\u00f3n es el <strong>centro neur\u00e1lgico de la existencia humana<\/strong>. No es el cerebro, que est\u00e1 en un extremo del cuerpo, sino el coraz\u00f3n, que est\u00e1 en el centro,\u00a0<strong>es el pasillo de la casa<\/strong>, el corredor vital por donde todo pasa, incluso aquello que hacemos involuntariamente. Ignasi Fuster propone aplicar el modelo antropol\u00f3gico jud\u00edo, donde el coraz\u00f3n est\u00e1 en el vientre, en las entra\u00f1as, donde se purifican los alimentos y se origina la vida. El coraz\u00f3n o pasillo est\u00e1 entonces en una posici\u00f3n central del ser humano, entre la zona rectora o racional (la cabeza) y la parte genital, que representa lo instintivo.<\/p>\n<p>4.<strong> Cuidar el coraz\u00f3n en profundidad<\/strong> es la gran tarea del ser humano. El Antiguo Testamento ya advierte de que \u00ab<em>nada hay m\u00e1s tortuoso que el coraz\u00f3n (&#8230;) \u00bfQui\u00e9n podr\u00e1 conocerlo?<\/em>\u00bb (Jerem\u00edas 17:9). Con frecuencia nos quedamos perplejos cuando experimentamos sentimientos contradictorios, pasamos del amor al odio, o tenemos reacciones desmesuradas. Grandes obras de la literatura universal han reflejado esto, como Don Quijote que habla de \u00ab<em>este laberinto de los deseos<\/em>\u00bb (Parte Segunda de la novela).\u00a0 Por eso, se trata de forjar el coraz\u00f3n con <strong>la paz<\/strong>, que es <strong>el orden del<\/strong> <strong>coraz\u00f3n.\u00a0<\/strong>Hoy se recuperan las ideas del fil\u00f3sofo racionalista del siglo XVII <strong>Spinoza<\/strong>\u00a0porque propone una \u00e9tica de las emociones, que tenemos actualmente a flor de piel. Spinoza habla de servidumbre, la\u00a0<strong>esclavitud del hombre con respecto a las emociones.<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blog.iese.edu\/nuriachinchilla\/files\/2018\/01\/DTqnmOvXkAARPdQ.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-10665\" src=\"https:\/\/blog.iese.edu\/nuriachinchilla\/files\/2018\/01\/DTqnmOvXkAARPdQ-300x146.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"146\" srcset=\"https:\/\/blog.iese.edu\/nuriachinchilla\/files\/2018\/01\/DTqnmOvXkAARPdQ-300x146.jpg 300w, https:\/\/blog.iese.edu\/nuriachinchilla\/files\/2018\/01\/DTqnmOvXkAARPdQ-768x374.jpg 768w, https:\/\/blog.iese.edu\/nuriachinchilla\/files\/2018\/01\/DTqnmOvXkAARPdQ-1024x498.jpg 1024w, https:\/\/blog.iese.edu\/nuriachinchilla\/files\/2018\/01\/DTqnmOvXkAARPdQ.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>5.<strong> \u00bfC\u00f3mo educar el coraz\u00f3n?<\/strong> \u00bfC\u00f3mo educar esas emociones primeras? Desde el punto de vista de la trascendencia humana, si uno apunta al Bien, a la Verdad, a la \u00c9tica&#8230; arrastrar\u00e1 tras de s\u00ed los sentimientos, que se ir\u00e1n acrisolando. La virtud y la v\u00eda moral reconducen los sentimientos que se desv\u00edan, y les dan criterio, razones&#8230; Otra opci\u00f3n ser\u00eda recurrir a la voluntad (esforzarse, usar la fuerza de voluntad&#8230;), pero de eso nos cansamos y nos desmotivamos. Por eso, aunque las otras v\u00edas son complementarias,\u00a0<strong>conquistaremos al coraz\u00f3n con el mismo coraz\u00f3n,\u00a0<\/strong>porque lo semejante genera confianza o, como dec\u00eda el capit\u00e1n en <em>Moby Dick<\/em>, \u00ab<em><strong>lo semejante cura a lo semejante<\/strong><\/em>\u00ab. Y aunque es bueno animar a usar la voluntad, cuando no es posible nada m\u00e1s, el <strong>testimonio da ejemplo,\u00a0<\/strong>funciona la connaturalidad por contacto.<\/p>\n<p>6. Las <strong>crisis existenciales<\/strong>\u00a0nacen derivadas de las heridas del coraz\u00f3n. Por eso, o somos capaces de <strong>generar afectos contrarios a los desafectos<\/strong> que sufrimos&#8230; o estaremos perdidos. O <strong>resucitamos el coraz\u00f3n<\/strong> o no arreglaremos nada. Volviendo a Spinoza, un afecto no puede ser reprimido ni suprimido sino por otro afecto semejante, pero m\u00e1s fuerte. O me vuelvo a ilusionar con cada cosa&#8230; o no superar\u00e9 esas crisis.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed ten\u00e9is su ponencia. \u00a1A disfrutarla!<\/p>\n<iframe class='xavier' width='100%' height='400' frameborder='0' allow='fullscreen' allowfullscreen src='https:\/\/www.youtube.com\/embed\/H4kYM42mJ2k'><\/iframe>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abEsconder el coraz\u00f3n en el s\u00f3tano del edificio -como en d\u00e9cadas anteriores- no es apropiado, porque entonces el coraz\u00f3n acaba explotando&#8230;\u00a0y los sentimientos inundan todas las plantas del edificio\u00bb. Esta semana hemos comenzado los I-WiL Lunch del 2018 con una interesant\u00edsima sesi\u00f3n del fil\u00f3sofo, te\u00f3logo, profesor de la Universidad Ram\u00f3n Llull y sacerdote Ignasi Fuster, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":334,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[96524,61165,10580,96578,49461,100908,7965],"tags":[105974,105977,105978,105975,105970,105976,105971,100908,19,104361,105972,105973,7965],"class_list":["post-10648","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-alineacion-corazon-y-mente","category-antropologia","category-capital-humano","category-centro-de-la-persona","category-emocion","category-i-wil-lunch","category-videos","tag-antiguo-testamento","tag-crisis-existenciales","tag-dimension-emocional-del-ser-humano","tag-don-quijote","tag-educacion-del-corazon","tag-esclavitudes-del-hombre","tag-gestion-de-emociones","tag-i-wil-lunch","tag-iese","tag-ignasi-fuster","tag-kant","tag-spinoza","tag-videos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/nuriachinchilla\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10648","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/nuriachinchilla\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/nuriachinchilla\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/nuriachinchilla\/wp-json\/wp\/v2\/users\/334"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/nuriachinchilla\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10648"}],"version-history":[{"count":13,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/nuriachinchilla\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10648\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10656,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/nuriachinchilla\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10648\/revisions\/10656"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/nuriachinchilla\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10648"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/nuriachinchilla\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10648"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.iese.edu\/nuriachinchilla\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10648"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}