{"id":1300,"date":"2010-04-20T15:14:03","date_gmt":"2010-04-20T14:14:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.nuriachinchilla.com\/?p=1300"},"modified":"2010-04-20T15:14:03","modified_gmt":"2010-04-20T14:14:03","slug":"reconstruccion-del-alma-a-pesar-del-entorno-o-gracias-a-el","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.iese.edu\/nuriachinchilla\/2010\/04\/reconstruccion-del-alma-a-pesar-del-entorno-o-gracias-a-el\/","title":{"rendered":"Reconstrucci\u00f3n del alma: \u00bfa pesar del entorno o gracias a \u00e9l?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">Despu\u00e9s de la tragedia de Hait\u00ed lleg\u00f3 la de Chile, la de Polonia, despu\u00e9s la de China, la semana pasada el volc\u00e1n de Islandia y este domingo, en mucho menor grado, el incendio del comedor de mi casa (a causa de un cortocircuito del termostato de la pecera) con s\u00f3lo da\u00f1os materiales, gracias a Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Mientras en distintas partes del mundo siguen sucediendo situaciones de sufrimiento colectivo, muchas veces incrementadas por culpa de los pol\u00edticos (\u00a1no os perd\u00e1is este <a href=\"http:\/\/www.nuriachinchilla.com\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/TVNORUEGA.wmv\" target=\"_blank\"><span style=\"text-decoration: underline\"><strong>v\u00eddeo<\/strong><\/span><\/a> desde Venezuela!), me llega el art\u00edculo que os adjunto (es el texto que est\u00e1 abajo en cursiva) y que nos ayuda a reflexionar sobre nuestro papel como protagonistas en la reconstrucci\u00f3n de una sociedad mejor. Tambi\u00e9n os adjunto <a href=\"http:\/\/www.epacvaw.org\/spip.php?page=article&amp;id_article=527\" target=\"_blank\"><span style=\"text-decoration: underline\"><strong>el link<\/strong><\/span><\/a> con la buena noticia de que el pasado mes de marzo en Islandia cerraron por ley todos los clubs de <em>strippers<\/em>, un primer paso para acabar con la pornograf\u00eda.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify\">Despu\u00e9s del movimiento de tierra y mar que conmovi\u00f3 y sigue replicando en todo el pa\u00eds, uno advierte la otra parte de la historia que es la que penetrando por el alma, nos muestra los desperfectos, roturas y fisuras que llev\u00e1bamos albergados dentro, probablemente, sin saberlo, los ciudadanos de a pie. Tambi\u00e9n en la estructura de las almas hay fundamentos que fallan y peque\u00f1as o grandes  trozos que aparecen,  a causa de los  temblores f\u00edsicos que nos acaban de estremecer a todos, sin excepci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Como en el orden f\u00edsico distinguimos en nuestro ser espiritual lo que son fundamentos y lo que pudi\u00e9ramos llamar panderetas o estructuras menores. Unas y otras, fundamentos y panderetas, da\u00f1ados o estremecidos por acontecimientos extremos nos llevan a pensar en lo que somos, en lo que cre\u00edamos ser y en lo que tendremos que arreglar despu\u00e9s de un gran impacto f\u00edsico, emocional y moral.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><!--more-->De esta estructura moral que ha quedado al descubierto en el post -terremoto, en nivel individual y colectivo, es de lo que quisiera ocuparme aqu\u00ed. Y para ordenar la reflexi\u00f3n, me voy a referir a tres sentimientos que nos llevan a auscultar el alma individual y colectiva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El primer sentimiento es de la fragilidad que nos recorre la epidermis al enfrentar un poder y violencia que nos sobrepasan. El dolor propio y ajeno se unen al ver la incapacidad de reaccionar proporcionalmente frente a lo inesperado, a lo destructor y a la desolaci\u00f3n que genera el fen\u00f3meno del terremoto y maremoto sucesivos en el umbral de nuestra casa. Este primer sentimiento nos lleva necesariamente al ejercicio obligado de una virtud secular que el lenguaje nos ha descrito como humildad que no es otra cosa que el reconocimiento del \u201chumus\u201d o polvo y nada que somos, en definitiva frente a la creaci\u00f3n en movimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Un segundo sentimiento es el de necesidad imperiosa de uni\u00f3n con todos los \u201cotros\u201d que se encuentran igualmente abatidos por la adversidad y naturalmente constre\u00f1idos a formar pi\u00f1a para absorber el impacto que nos supera como personas y como grupo de habitantes del planeta. Si en la alegre prosperidad del d\u00eda anterior, cada cual prescind\u00eda de los dem\u00e1s, tratando de hacer su vida a su manera y antojo, a partir del cataclismo, nos sentimos necesitados de apego, de compa\u00f1\u00eda y de la verdadera compasi\u00f3n, nunca tan bien entendida como ahora. Padecer \u201ccon los otros\u201d para poder resistir unidos el posible retorno de la adversidad inexplicable, que nos supera y aflige. Este sentimiento se extiende por la geograf\u00eda cercana como una ola de afecto que supera cualquier consideraci\u00f3n del pasado. Compartimos en las l\u00e1grimas propias, las ajenas y solo acertamos a estrecharnos en un abrazo de protecci\u00f3n, de defensa y de temor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Finalmente nos acompa\u00f1a en estos d\u00edas un sentimiento de valoraci\u00f3n m\u00e1s aguda de lo esencial y de lo accidental. La naturaleza f\u00edsica, en su imagen de destrucci\u00f3n y muerte de nuestras casas y nuestras cosas, de nuestros cercanos, algunos muertos, otros  heridos y todos los dem\u00e1s humillados, nos est\u00e1 recordando sin tregua que la vida, la salud, la familia, Dios y nuestros nuevos amigos pertenecen a la especie de lo esencial, mientras las p\u00e9rdidas materiales de casas, barcos, carreteras o puentes pertenecen a la categor\u00eda de lo accesorio. Lo esencial de nuestra vida, de nuestros afectos, de nuestro destino como personas y como grupo humano \u2013pueblo, regi\u00f3n, patria- es lo que nos sostiene y estimula a  sentirnos unidos, vivos, aunque fr\u00e1giles y humillados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00bfQu\u00e9 es lo que nos queda ahora, en medio de la desolaci\u00f3n f\u00edsica que ya incorporamos a nuestra rutina diaria, con tanta imagen reiterada de ruina y tragedia? \u00bfQu\u00e9 podemos hacer ahora? \u00bfC\u00f3mo rehacer la vida anterior que ya no est\u00e1 y prefigurar la que podremos tener en poco tiempo m\u00e1s?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Me parece que si juntamos los tres sentimientos comunes que estamos se\u00f1alando, podr\u00e1 surgir un plan de vida que nos ayude a reparar, reconstruir y consolidar nuestra futura convivencia. Podemos formularnos un proyecto de vida que rescatando lo esencial de nuestro esp\u00edritu nos lleve a una mayor unidad y a una sustancial humildad desde donde aseguremos los fundamentos futuros de la convivencia humana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Se impone, desde luego revisar a fondo nuestros valores personales y colectivos, desde una disposici\u00f3n interior distinta: la sociedad que estamos construyendo solo tendr\u00e1 fundamentos estables si partimos desde la fragilidad personal, desde un anhelo por la tarea com\u00fan y con la mente bien esclarecida entre los fines y los medios, entre lo esencial y lo accidental, entre lo necesario y lo prescindible, entre lo bueno y lo malo, entre lo bello y lo feo,     reconstrucci\u00f3n que ya se nos viene como pa\u00eds ser\u00e1 la tarea de quienes est\u00e1n liderando el trabajo. Es la hora en que ya no caben adjudicaciones de culpas pasadas o penas presentes. Solo cabe, si queremos resucitar con mejor existencia colectiva que, partiendo de la fragilidad evidente, hagamos un esfuerzo por lograr una nueva forma de unidad sentida para poder realizar con el mayor orden posible, guiados por la autoridad m\u00e1s competente, un deslinde claro entre lo que es fundamental y lo que es accidental en la inmensa tarea. Que a estas alturas de la reconstrucci\u00f3n, nos percatemos con sabidur\u00eda que la mejor forma de tener \u00e9xito en nuestra empresa ser\u00e1 la reconstrucci\u00f3n del alma, de todas las almas de cada uno de los que en verdad hemos sido damnificados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Que el terror que nos estremeci\u00f3 y el temor que todav\u00eda nos abate se conviertan en est\u00edmulos fuertes de un nuevo modo de enfrentar la adversidad. En estos momentos, urge poner en movimiento todas las virtudes que son cardinales en nuestra vida como personas y pueblo: la fortaleza para enfrentar la adversidad, la justicia para dar a cada uno lo suyo, la prudencia para saber discernir lo esencial de lo accidental y, finalmente, la temperancia para que, una vez sobrevivientes de este naufragio colectivo, salgamos todos fortalecidos en nuestra realidad humilde, en nuestra uni\u00f3n efectiva y eficiente y por sobre todo en la sabidur\u00eda que nos permita discernir entre los fundamentos y las \u201cpanderetas\u201d.<\/p>\n<p><strong>RECONSTRUCCI\u00d3N DEL ALMA<\/strong><br \/>\n<em>Jes\u00fas Gin\u00e9s Ortega, BERIT, UST <\/em><\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Despu\u00e9s de la tragedia de Hait\u00ed lleg\u00f3 la de Chile, la de Polonia, despu\u00e9s la de China, la semana pasada el volc\u00e1n de Islandia y este domingo, en mucho menor grado, el incendio del comedor de mi casa (a causa de un cortocircuito del termostato de la pecera) con s\u00f3lo da\u00f1os materiales, gracias a Dios. 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