¿Cómo dirigiría la empresa ESPAÑA, S.A.?

¿Qué haría un destacado empresario o competente directivo si le encargaran dirigir una empresa denominada ESPAÑA, S.A.?

En primer lugar, analizaría el mercado y este mercado hoy es global. Cuáles son las oportunidades y las amenazas de este entorno mundial donde debe desarrollar sus negocios. Estudiaría qué hacen nuestros competidores e intentaría averiguar las claves del éxito de empresas florecientes como FINLANDIA, S.A, CHINA, S.A, INDIA, S.A, SINGAPUR, S.A.

Sólo con esto el buen empresario ya tendría un sueño, la visión del emprendedor. Las empresas como los gobiernos deben poseer una visión a largo plazo. Las grandes empresas se forjan a través de la visión de un emprendedor. El sueño normalmente es audaz, casi temerario, ambicioso, apuntando alto.

En segundo lugar, el buen empresario tocaría de pies en el suelo, y analizaría sus fortalezas y debilidades, cuáles son sus recursos, en qué podría tener ventajas competitivas, cuál sería la fuerza motriz que haría que su empresa fuera especialmente bien. Qué haía mejor que los demás, o qué haría diferente y que no hagan los demás. Habría visto como FINLANDIA, S.A se ha convertido en una de las más competitivas del mundo, y especializada en las tecnologías de la información, INDIA S.A. lider mundial en software, o cómo grandes corporaciones como CHINA, S.A, USA, S.A., han buscado la especialización de sus unidades de negocio (o regiones y estados y ciudades), como Dalian, Toscana o California, San José o Silicon Valley.

En este análisis de las oportunidades y amenazas del mercado y de sus capacidades, sus fortalezas y debilidades, vería que ya había perdido el tren de determinados negocios como las manufacturas en general, el textil, la electrónica, etc., pero, analizando sus fortalezas, potenciaría su buena localización, sus infraestructuras turísticas y hoteleras, el servicio a los muchos clientes que aprecian su cultura, su clima, su gente, su gastronomía; vería la variedad de oportunidades en sus unidades de negocio (regiones y ciudades), etc., y con todo ello, el buen empresario ya tendría un sueño, su visión del negocio.

De la visión a la misión que podría ser, por ejemplo “convertirse en el mejor centro médico de Europa”, “el mejor lugar para vivir la jubilación”, “ la principal ruta gastronómica del mundo” o “ el mejor destino turístico del mundo”, o especializaría sus unidades de negocio (regiones o ciudades) de acuerdo con sus fortalezas, como, por ejemplo, “Andalucía, primer productor mundial de aceite de oliva y de la dieta mediterránea”, “ Barcelona, primer puerto del Mediterráneo”, “Capital europea del diseño”, «Ciudad de ferias y congresos», «Euskadi, especialista en industria metálica “, «Baleares sol, playa y ocio», «Canarias, verano todo el año», etc.

Ahora tendría que ponerle el cascabel al gato, debería fijar unos objetivos a conseguir, a corto y largo plazo, definir unas políticas para llegar a estos objetivos y un plan de acción concreto. Esto no es más que la formulación de una estrategia competitiva. El corto plazo vendría cuantificado en el presupuesto anual y la estrategia tendría un horizonte a cinco o diez años.

Formular la estrategia es relativamente fácil, el papel lo aguanta todo. Ahora habría que implantarla, y esto requiere el equipo adecuado, las personas idóneas para cada tarea, una organización coherente con la estructura, unos sistemas de gestión que nos ayuden a conseguir la estrategia, y un estilo de dirección de los principales ejecutivos que implanten una cultura corporativa que fortalezca la misión.

Esta cultura daría poder y libertad a las personas, no poniendo trabas ni impedimentos a la iniciativa emprendedora, la oficina central, la corporación, permitiría que sus unidades de negocio (regiones y ciudades ) crezcan y brillen, interactuando con todo el mundo, ofreciendo sus productos y servicios, y ello a través de una organización territorial descentralizada.

Promocionaría una actitud pro activa de apertura al exterior. Desaparecerían los nacionalismos y las medidas anti extranjeras. La central favorecería la entrada de capitales y la inversión , minimizaría la burocracia, eliminaría obstáculos para atraer y retener a los mejores profesionales, buscaría la especialización, incentivaría el dominio de idiomas, dispondría de dos o tres aeropuertos internacionales, varios puertos grandes que funcionasen eficientemente para albergar tráfico internacional, excelentes infraestructuras de transporte, y todo ello lo daría a conocer con adecuadas campañas de comunicación.

El líder, el consejero delegado, debería sentir pasión por el servicio y por la innovación, por superar las expectativas de sus clientes, y rodearse de un equipo, cada uno en su especialidad mejor que él, sería flexible e intuitivo para adaptarse a los cambios del entorno.

El buen empresario soñaba en dirigir esta tarea apasionante, pero despertó del sueño y constató que ESPAÑA, S.A. no existía, y que la realidad de algo parecido que era su país estaba muy lejos de lo que el había soñado y de lo que le hubiera gustado hacer.

Comentarios

  1. Marketingstorming

    Estupendo post

    Hace unas semanas nosotros planteábamos una reflexión en parecidos términos:

    *********************

    «España necesita un Director de Marketing»

    Cada día lo tengo más claro: lo que España necesita es un excepcional Director de Marketing.

    Nos encontramos ante una de las situaciones más complicadas que hemos vivido como país en épocas modernas. El déficit desbocado, la deuda que no para de crecer, la separación de poderes cuestionada, la Jefatura del Estado en tela de juicio. Trazando un paralelismo con el mundo empresarial, sería como si el Presidente estuviera ausente en una permanente convalecencia y el CEO no supiera dónde le está “atizando la competencia”.

    Todos los gobiernos de la “vieja Europa”, otorgan los máximos poderes a los Ministros de Economía, como si en una empresa el primer ejecutivo hubiera pasado a ser el Director Financiero. Esa sería una buena medida si el problema de raíz fuera económico, pero mucho me temo que los problemas financieros son efecto y no causa.

    Sin entrar en la bondad de las medidas adoptadas por estos nuevos Directores Financieros que nos gobiernan e incluso asumiendo que estuvieran tomando las decisiones acertadas, nos falta “proyecto país”. Y es en eso en lo que un Director de Marketing haría un excelente papel coordinando la definición de:

    Una visión: ¿queremos ser un país de servicios en el que nos la juguemos a ser destino de ocio y el huerto de Europa? ¿queremos seguir apostando por la construcción (ej: Eurovegas)? ¿queremos ser el puente con Latinoamérica?
    Un modelo de negocio: ¿cuáles van a ser nuestras estructuras de ingresos y de gastos? ¿qué modelo de proveedores público y privado necesitamos para garantizar los servicios? ¿cuáles son nuestras actividades clave? ¿cómo nos relacionamos con los clientes?
    Un análisis del entorno: ¿quiénes son nuestros competidores? ¿en qué mercados operamos? ¿cuál es nuestra ventaja competitiva?
    Una cartera de productos: definiendo unos que nos den resultados a corto y otros a largo, manejando adecuadamente el ciclo de vida de los mismos, utilizando productos que nos aporten diferentes niveles de margen y de riesgo.
    Un plan de comunicación: ¿qué mensajes queremos mandar al exterior? ¿cómo vamos a explicar a nuestros ciudadanos los recortes necesarios?
    Un plan de RRHH: ¿tenemos los gestores que necesitamos? ¿saben desarrollar el producto que hemos definido y hacerlo competitivo en el mercado? ¿tenemos el territorio dividido en las “áreas de ventas” que necesitamos?
    Un plan financiero: del mismo modo que en la empresa el Director de Marketing trabaja codo con codo con el Director Financiero, en este caso nuestro nuestra empresa “España S.A.” necesitaría que ambos fueran de la mano.
    Un plan de control que nos permita establecer alertas tempranas sobre desviaciones en el plan.
    Creo que la desazón actual de los ciudadanos no es fruto de las circunstancias tan duras por las que atravesamos, sino por esa falta de “proyecto país” y de ver que tan solo se están atajando los efectos financieros de esa deriva y no las causas.

    ¿Qué otros elementos del Plan de Marketing echas tú de menos en España S.A.?

    http://marketingstorming.com/2013/03/24/espana-necesita-un-director-de-marketing/

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  2. josep mª tubau

    Hola Jaume, és cert que tot el que dius té una lògica aclaparadora per endreçar una empresa, però el mal és que Espanya no ho és, en primer lloc el llast de la seva historia pesa prou perquè els seus accionistes (diguem-ne habitants) siguin els primers en voler estar desunits, procurant posar pals a les rodes dels directius.
    Tampoc podem oblidar que la picaresca del habitants de la Mediterrània fa que qualsevol a qui posis de directiu, en poc temps es voldrà untar els dits d’oli. Amb sols aquestes dues premisses (te’n puc dir moltes més) fan que la tasca de dirigir aquesta empresa sigui rebutjada per una majoria de gent honrada. Si no em creus, només et recomano de llegir cada dia la premsa, i veure les noticies de la TV.

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