Volkswagen: ¿demandas de grandes inversores?

A raíz del problema de Volkswagen con las emisiones fuera de límites de algunos de sus motores diésel, leo, ya en enero de 2016 y lejos de la inmediatez de las reacciones cuando la noticia fue primicia, que «66 grandes accionistas institucionales de VW, incluyendo algunos fondos de EEUU y del Reino Unido, presentarán una demanda colectiva de cientos de millones de euros contra el grupo por haber falseado las emisiones contaminantes de millones de vehículos».

A estos aguerridos grandes inversores habría que preguntarles por qué invirtieron en esa empresa, y si cuando lo hicieron tuvieron en cuenta el riesgo de que algo así podía ocurrir específicamente en ella. Desde nuestra distancia no lo sabremos nunca, pero la situación invita a la reflexión.

Lo usual es que inversores de este tipo y tamaño decidan invertir, o no, en base a unos estudios técnicos de carácter marcadamente financieros que incluyen la evolución del valor de la acción (capitalización, dividendos, rentabilidad, etc.) comparada con la de otras empresas del mismo sector y de posicionamiento parecido. Sin embargo, ¿se habían preguntado más detalladamente acerca de cómo hacía la empresa para conseguir esos resultados en su funcionamiento cotidiano? Por ejemplo, qué sistemas de incentivos (positivos o negativos) utilizaba, y si, digamos, podían inducir a comportamientos poco cuidadosos proclives a primar un resultado económico-financiero por encima de la calidad de los procedimientos empleados para conseguirlos?  No digo que ése fuera el caso de VW; es solo un ejemplo –lo que sí me parece probable es que los susodichos inversores tuvieran poco en cuenta este tipo de consideraciones. Y sin embargo ahora ponen una demanda multimillonaria porque temen que la rentabilidad de las acciones se resienta. ¿La pondrían también si se hubieran enterado de la misma mala práctica privadamente y hubieran invertido considerando que eso podría influir positivamente en el valor de la acción y eso hubiera resultado cierto? Seguramente no…

Entonces, ¿de qué tipo de inversores estamos hablando? ¿De unos que están a las maduras pero que cuando son verdes se quejan de que SU decisión de inversión no fue brillante? Quizá deberían demandar menos y aprender a ser más concienzudos en sus decisiones para evitarse sorpresas así. Después de todo argüir ahora que «ellos creían que la empresa lo hacía bien» sin haberlo comprobado cuidadosamente hasta donde fuera posible no es más que una declaración pública de su incompetencia, de la que sus clientes, que al final ponen el dinero que ellos administran, harían bien en tomar nota. ¿Asistían activamente a las juntas de accionistas?

Desde otro ángulo, ¿es éste el tipo de accionistas que una empresa como VW quiere tener? ¿O estaría mejor con otros que se metieran en el negocio, lo entendieran, e invirtieran cuando consideraran que tal o cual manera de hacer les pareciera con más potencial de generar resultados desde el punto de vista del propio negocio y no del de los mercados financieros?

Y otro: ¿Cree usted que los empleados de VW van a presentar también una demanda? Al fin y al cabo la mayoría de ellos pueden a su vez sentirse defraudados porque parte de su compensación podía considerarse procedente de «trabajar en una empresa de prestigio», quizá incluso con sueldos en la banda baja por esa misma razón, ya que en el mercado podía haber muchas empleados potenciales interesados en tal prestigio. O argumentar que «todo el posible efecto en los empleados puede considerarse ya incluido en el sueldo» a través de aquel mercado de trabajo. Aunque un tanto arbitrariamente la empresa sí parece dispuesta a resarcir a los clientes afectados… ¿Por qué solo a ellos? ¿Por la regulación?

En definitiva: Aparte del motivo de revuelo inicial por el escándalo de la obvia mala práctica que llevó a la empresa a estafar y defraudar a un buen número de clientes, y por esta vía a empobrecer la carrera profesional y personal de las personas directamente implicadas y las responsables correspondientes, el caso ilustra un buen número de aspectos a tener en cuenta si de lo que se trata es de dirigir bien y de invertir con criterio. Lo cual es independiente de que, como parece, de momento las ventas y los beneficios de VW no se hayan resentido mucho –eso no elimina las múltiples responsabilidades y deficiencias que aparecen, incluida la de no haber sido un inversor suficientemente responsable y luego pretender que otros remedien las consecuencias.

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