Los riesgos de la empresa como clan

Visto el interés suscitado por el post anterior en el que hablábamos de las fortalezas de la empresa como clan para las empresas familiares, me he sentido en la obligación de advertir de los riesgos que ese tipo de estructura puede suponer para las empresas familiares a medida que van creciendo y requieren de una organización más acorde con la idea de separar propiedad, gobierno y dirección. Cuando una familia empresaria opera con una estructura de clan (vínculos muy cerrados, lealtad extrema, decisiones informales y basadas en relaciones personales), se generan fortalezas importantes, pero también riesgos relevantes para la empresa y para la propia familia. Aporto en este post una lista de algunos de esos riesgos.

  1. Confusión entre familia, propiedad y empresa
  • Decisiones empresariales basadas en afectos, jerarquías familiares o antigüedad, no en mérito.
  • Dificultad para separar problemas personales de los profesionales.
  • Uso de recursos de la empresa para asuntos familiares sin control.
  1. Falta de profesionalización
  • Puestos clave ocupados por familiares no capacitados.
  • Resistencia a incorporar talento externo.
  • Escasa adopción de buenas prácticas de gobierno corporativo.
  1. Concentración del poder y dependencia de personas clave
  • Liderazgos paternalistas o autoritarios.
  • Riesgo elevado ante la salida, enfermedad o fallecimiento del líder.
  • Sucesiones improvisadas o inexistentes.
  1. Conflictos familiares latentes o invisibles
  • Conflictos no expresados para “no romper la armonía”.
  • Alianzas internas, favoritismos y rivalidades encubiertas.
  • Explosión de conflictos en momentos críticos (sucesión, herencias, crisis).
  1. Dificultad para adaptarse al cambio
  • Reglas implícitas que “siempre funcionaron”.
  • Resistencia a innovar o cambiar el modelo de negocio.
  • Riesgo de pérdida de competitividad frente a empresas más profesionales.
  1. Problemas en la sucesión generacional
  • Suposición de que los hijos “naturalmente” continuarán el negocio.
  • Falta de criterios claros para elegir líderes.
  • Confusión entre ser heredero y ser gestor.
  1. Exclusión de ramas familiares
  • Sensación de injusticia entre familiares no involucrados.
  • Conflictos entre familiares que trabajan y los que sólo son propietarios.
  • Riesgo de rupturas familiares o demandas legales.
  1. Falta de reglas formales
  • Ausencia de protocolos familiares, estatutos o acuerdos de accionistas.
  • Dependencia excesiva de la confianza personal.
  • Vulnerabilidad ante conflictos graves o entrada de terceros.

Seguro que el lector encontrará más. Por favor, aportadlos en vuestros comentarios.

 

 

 

 

 

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