Leyendo el articulo “How to Lead When Things Feel Increasingly Out of Control” publicado hace poco en la Harvard Business Review, me ha venido a la cabeza que podía ser un buen marco para las empresas familiares, a las que a veces se les tilda de posponer decisiones clave contribuyendo con ello a la pérdida de oportunidades en tiempos convulsos.
Durante décadas, muchas empresas familiares han sabido gestionar la incertidumbre. Han atravesado crisis económicas, cambios de ciclo, tensiones familiares y transiciones generacionales complejas.
Sin embargo, hoy la sensación es distinta. No se trata de una crisis puntual, sino de una incertidumbre permanente: mutaciones bruscas en la geopolítica, cambios tecnológicos acelerados, mercados enrarecidos por la aplicación de aranceles y medidas antidumping, nuevas regulaciones, resultando todo ello en una presión creciente sobre los equipos y los líderes.
En este contexto, una pregunta se repite en muchos consejos de administración y consejos de familia: ¿cómo marcar rumbo cuando no tenemos todas las respuestas?
Cuando el miedo se convierte en freno
Investigaciones recientes sobre liderazgo señalan que el principal riesgo en estos entornos no es la falta de información, sino el miedo.
El miedo no suele expresarse abiertamente, pero se filtra en las decisiones: retrasar inversiones “hasta que haya más claridad”, concentrar excesivamente el control, evitar conversaciones difíciles o proteger el negocio existente a costa de renunciar al futuro.
En la empresa familiar, este miedo se ve amplificado por tres factores. Primero, el peso del legado: nadie quiere ser la generación que “estropeó” lo que otros construyeron.
Segundo, la superposición entre familia y empresa, que hace que los errores se vivan como fracasos personales. Y tercero, la sucesión, que añade una carga emocional adicional a cualquier decisión estratégica relevante.
Cuando el miedo toma el control, el liderazgo se distorsiona. Se confunde prudencia con parálisis, control con buen gobierno, y actividad con dirección. Se trabaja mucho, pero se pierde el sentido de hacia dónde se va.
Paradójicamente, cuanto mayor es la incertidumbre, más necesaria es la claridad. ¿Qué puede hacer entonces una empresa familiar?
Tres ideas clave para marcar el rumbo
1 – Decisiones progresivas
Una primera acción es acudir a decisiones progresivas en lugar de cambios disruptivos. En lugar de plantear inversiones como “todo o nada”, resulta más eficaz avanzar mediante opciones graduales con proyectos piloto, pruebas acotadas e inversiones escalonadas.
Este enfoque reduce el riesgo percibido, facilita el aprendizaje y permite avanzar sin quedar bloqueados por el miedo a equivocarse.
2 – Tiempo deliberado para reflexionar
La segunda acción es proteger deliberadamente el tiempo para pensar en el largo plazo.
En momentos de turbulencia, la agenda de los líderes se llena de urgencias operativas, conflictos y decisiones reactivas. Si no se reserva tiempo real y protegido para reflexionar sobre la visión, el proyecto familiar acaba reducido a la gestión del día a día.
Ahí juega un papel trascendental contar con un buen consejo de administración en el que consejeros externos aporten claridad por medio de sus reflexiones no influenciadas por cuestiones y sesgos familiares. Resulta crítico para ver el bosque y no solo los árboles.
3 – El relato compartido
La tercera acción es cuidar el relato compartido. En ausencia de certezas, las personas buscan sentido.
Los miembros de la familia, los directivos no familiares y los empleados necesitan entender cómo encaja su esfuerzo diario en un proyecto que trasciende la coyuntura.
Hoy, más que nunca, el verdadero acto de liderazgo en la empresa familiar es sostener la visión cuando el entorno empuja a encerrarse en el corto plazo. Liderar en tiempos de incertidumbre no consiste en eliminar el miedo, sino en transformarlo en foco, aprendizaje y propósito.
Las empresas familiares que lo consiguen no son las que evitan los cambios, sino las que saben integrar el legado con la adaptación, la prudencia con la acción y la familia con la empresa.
Imagen de la home: Sina HN Yazdi · Unsplash
