EVENTO IESE: Las familias como accionistas responsables

A lo largo de los años, la Cátedra de Empresa Familiar del IESE ha desarrollado de forma extensa una idea central: las familias cohesionadas no se convierten automáticamente en buenos propietarios.

Los valores, el compromiso y la visión de largo plazo constituyen claras ventajas de la familia empresaria, pero solo se traducen en un desempeño sostenible cuando se apoyan en una gobernanza robusta.

En muchas empresas familiares, los desafíos de gobernanza no se manifiestan en las primeras etapas. Con una propiedad concentrada y relaciones estrechas, la confianza es personal y los roles rara vez se ponen en cuestión.

Sin embargo, estas dinámicas tienden a erosionarse a medida que la familia crece, se suceden las generaciones y la propiedad se fragmenta.

Lo que antes funcionaba mediante acuerdos informales pasa a requerir reglas y procesos más explícitos. En su ausencia, las decisiones tienden a cargarse de una excesiva carga emocional, debilitando la dirección estratégica de la empresa.

Gobernanza = claridad

En este contexto, la gobernanza suele malinterpretarse. Lejos de fomentar burocracia o de alejar a la familia de la empresa, se trata ante todo de aportar claridad: claridad en los roles, en los derechos de decisión y en el ámbito adecuado para cada conversación.

Ser un accionista responsable va mucho más allá de aprobar balances o debatir el plan de dividendos. Exige articular una estrategia de propiedad compartida: una definición clara del tipo de propietarios que la familia aspira a ser, de cómo equilibrar crecimiento, control y liquidez, y del horizonte temporal que debe guiar sus decisiones.

Sin esa perspectiva común, los consejos y el equipo directivo se ven obligados a interpretar señales ambiguas, y la ejecución cotidiana se complica innecesariamente.

Asimismo, se requieren consejos con atribuciones claramente delimitadas y auténtica independencia, que sepan traducir las expectativas de los propietarios en una orientación estratégica coherente y una supervisión eficaz, aportando además un juicio independiente en decisiones clave sobre liderazgo, gestión del riesgo y rumbo a largo plazo.

El papel de los accionistas responsables

Estas reflexiones apuntan a una verdad sencilla pero fundamental: las empresas familiares solo alcanzan su pleno potencial cuando las familias asumen su papel como accionistas responsables, disciplinados y orientados al largo plazo.

El 16 de marzo de 2026, estas cuestiones ocuparán un lugar central en la Conferencia 2026 IESE CCG-ESGI, Family Firms: Purpose, Economic Performance and Social Impact, que se celebrará en nuestro campus de Madrid.

Las sesiones, que se impartirán en inglés con traducción simultánea, reunirán a destacados académicos, líderes empresariales e inversores para examinar cómo las decisiones de propiedad inciden tanto en el desempeño a largo plazo como en el impacto social.

Durante la conferencia, tendré el privilegio de moderar un panel con tres referentes de empresas familiares de primer nivel: Sabina Fluxá, Vicepresidenta Ejecutiva de Iberostar; Francisco J. Riberas, Presidente de Gestamp; y Gildo Zegna, Presidente de Ermenegildo Zegna.

Confío en que puedan acompañarnos en este encuentro de alto nivel, centrado en el papel de una propiedad responsable para garantizar que la familia siga siendo, generación tras generación, una fuente de fortaleza para la empresa.

Imagen de la home: Elaine Heyes.