“La frustración es la madre de la invención”

La cita que da título a este post pertenece a James Dyson, inventor de la aspiradora sin bolsa. La leí hace unos días en una entrevista publicada en la versión impresa de Expansión.

Normalmente vemos la frustración como algo negativo, pero está claro que en la historia de la empresa familiar Dyson, este sentimiento tiene una lectura muy distinta, pues les ha servido de motor para la innovación.

“Como a todo el mundo, nos frustran los productos que no funcionan como deberían. Nuestra razón de ser es la innovación y la mejora”, asegura este ingeniero inglés en página web de Dyson, la empresa que fundó en 1993.

Su frustración personal le animó a crear la primera aspiradora sin bolsa. “Estaba un día en mi casa a finales de los 70 y mi aspiradora, que era una de las mejores del mercado, se atascaba continuamente porque la bolsa acumulaba una capa de polvo en su interior y se obstruía”, explica James Dyson en la entrevista.

5 años y 5.127 prototipos después, había inventado la primera aspiradora sin bolsa del mundo. Él y su mujer decidieron invertir todo su dinero en el proyecto y casi les cuesta la ruina, pues las multinacionales del sector rechazaban su idea. Tuvieron que esperar una década para ver su producto en el mercado, de la mano de una empresa japonesa y bajo el nombre de G-Force. “Si no hubiese creído tan firmemente en mi proyecto, hubiera tirado la toalla, pero mis padres me enseñaron constancia, tenacidad e inconformismo”, asegura. No es la primera vez que digo en este blog que innovar requiere trabajar duro.

Los derechos de las ventas del G-Force les permitieron crear Dyson Ltd. en 1993 y empezar a comercializar su invención bajo su propia marca. En 18 meses se había convertido en la aspiradora más vendida en Reino Unido.

Conociendo toda la historia, no es de extrañar que James Dyson considere que “los fracasos y los errores son parte integral del proceso de invención” y añada que “no hay que tener miedo a asumir ciertos riesgos”.

Dyson es actualmente una multinacional con 12.000 trabajadores que está presente en 82 países. Pese al gran crecimiento que ha experimentado desde su creación, sigue siendo una empresa familiar en la que están involucrados todos los hijos del fundador y que en un futuro espera ver también a sus nietos participando en el proyecto empresarial.

El caso de Dyson es un buen ejemplo de cómo la sensación de frustración puede ser una palanca de cambio. “La frustración nos hace más humanos y más inteligentes”, explica la psicóloga María Jesús Álava Reyes, profesora de la Universidad Complutense de Madrid. Esta psicóloga considera que este sentimiento es necesario para aprender y aboga por dejar de verlo como algo negativo. “Dejemos que los niños experimenten lo que es la frustración siempre con atención y con compañía”, propone. Pero de esto ya hablaremos en el próximo post.

One thought on ““La frustración es la madre de la invención”

  1. A pesar de que la frustración es un sentimiento desagradable que aparece cuando no conseguimos lo que deseamos, nos ayuda a entender y comprender que no todo es posible… que la vida en ocasiones es injusta. Disponer de tolerancia a la frustración es un aprendizaje vital que todos deberíamos realizar

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