Me ha emocionado este video que recoge Diario Responsable (verlo aquí, con la noticia). En Roma se representaba la ópera Nabucco, de Giuseppe Verdi, en la que el coro de los esclavos hebreos «Va pensiero» ocupa un lugar central. Es el coro de unos deportados, que lloran por su patria, hermosa pero perdida para ellos. La reacción del público llevó a Muti a un breve discurso, y a un emocionado bis del coro.
El video tiene, como es lógico, varios significados. Una protesta por los recortes del presupuesto para la cultura; al menos este era el sentido de las palabras del alcalde de Roma al inicio de la representación. Una protesta contra Berlusconi, el primer ministro, que estaba presente en la representación. Pero quiero entender que el público manifestaba, sobre todo, su lamento por la situación de su patria. No son los únicos que se lamentan. Pero ese lamento está cargado de esperanzas. Cómo dice el Cantar del Mio Cid, «Dios, que buen vasallo si obiera buen señor».
