Configuración institucional de la empresa familiar

Hoy no me referiré a los tres pilares básicos de toda empresa, que son la iniciativa, el dinero y el poder. Esto ya lo desarrollé en este artículo de In Family Business.

Dedicaré hoy este post a argumentar la necesidad de que la empresa familiar desarrolle estructuras y se dote de procesos que la conviertan en una institución.

Es bien sabido que las personas pasan, mientras que las instituciones nacen para trascender a las generaciones. Las instituciones no dependen de la voluntad de una persona en concreto ni del humor con el que se levanta el día que ha de tomar una decisión importante. Esa decisión se tomará (con mejor o peor acierto) habiendo pasado por cierto proceso formal y probablemente habrá habido más de una aportación fruto de la reflexión de varias personas.

Ya sé que algunos pensarán que esto hace perder agilidad a la empresa y no deja de ser cierto, pero hay que saber encontrar el equilibrio adecuado entre la velocidad y el riesgo de error que puede suponer que alguien confunda una querencia personal con aquello que es lo mejor para la empresa.

“Las personas pasan, mientras que las instituciones nacen para trascender a las generaciones”.

Siempre he defendido que el empresario o la empresaria tienen una visión y un oficio que le dotan de un ojo clínico especial, pero esto habitualmente desaparece con él o ella. Si no queremos que la empresa familiar también desaparezca, hemos de poner los medios (estructuras y procesos) para que esto no ocurra.

No me centraré aquí en la descripción de los medios, pues han sido tratados ampliamente en este mismo blog. Se pueden hallar muchas entradas de posts que hablan de consejo de administración, comité de dirección, consejo de familia, asamblea familiar, etc…

Tampoco pretendo hacer un inventario de procesos que deberían requerir nuestra atención, pero sí quiero poner el foco en los que a mi modo de ver son de mayor importancia. Empecemos con la constitución de un consejo de administración y ya abordaremos los otros en próximos posts.

 

>> La creación del consejo de administración

Todo proceso arranca con una tarea y aquí la tarea consiste en responder a esta pregunta: ¿Cuándo es el mejor momento para constituir un consejo de administración?

Mi respuesta es clara: cuanto antes, aunque obviamente el fundador ha de tener la disposición a hacerlo.

“A veces la persona que de la nada ha creado una empresa importante, no ve necesario contar con un consejo de administración. Pero la necesidad existe.”

A veces el problema no es la falta de disposición, es simplemente que, ese empresario que de la nada ha creado una empresa importante, no ve necesario contar con un consejo de administración. Sin embargo, la necesidad existe. Solo por citar algunos ejemplos, es importante que la empresa familiar cuente con un consejo:

  • Cuando las injerencias de la familia perturban la buena marcha de la empresa.
  • Cuando se quieren clarificar roles y separar la dirección del día a día de la gestión estratégica del negocio.
  • Cuando los propietarios son demasiado numerosos para dirigir y controlar la empresa ellos mismos.
  • Cuando se quiere mantener el negocio en la familia y, al mismo tiempo, el objetivo es crecer con solvencia.
  • Cuando los roles y cometidos personales en la empresa empiezan a cuestionarse.
  • Cuando el propio consejo, el consejo de uno mismo, que un día fue innovador, ya no sirve para revitalizar y uno se cansa de pen­sar solo.

Estas reflexiones extraídas del libro Génesis del Consejo, que hace años publicamos con mi amigo José María Navarro-Rubio, pueden ayudar a las empresas familiares a responder a la pregunta que planteaba unos párrafos más arriba, sobre cuándo conviene pensar en la constitución de un consejo de administración.

En próximos posts hablaremos de otras estructuras y otros procesos imprescindibles para la sostenibilidad de la empresa familiar.

One thought on “Configuración institucional de la empresa familiar

  1. Totalmente de acuerdo, pero creo que estas medidas y estructuras en una pequeña empresa de reformas, por muy familiar que sea, es mucho más complejo de aplicar. Sin embargo, existe el mismo problema cuando los fundadores desaparecen de la gestión del día a día. Algo para reflexionar. Gracias por el artículo!

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