Cuando la Responsabilidad Social se vive de verdad

Hay muchas maneras de entender la Responsabilidad Social (RS), porque las empresas son muchas cosas distintas, y las personas que las dirigen o que trabajan en ellas son también seres de infinitas posibilidades. Lo alarmante no es que no tengamos una definición universalmente aceptada de RS: no la tendremos nunca (afortunadamente). Lo importante es que la vivamos, nos la creamos y participemos de ella. Y esto define muchos caracteres de esa RS que, ya lo he dicho, es tan rica. He aquí algunos:

  • Es ética, porque toda conducta humana debe serlo, si no queremos que haga daño a los demás y, sobre todo, a uno mismo.
  • Es sostenibilidad, siempre que entendamos esta en sus varias dimensiones: medioambiental, pero también económica (si no ganas dinero, esto no se sostiene), social (si hay mal ambiente en la casa, esto no funciona) y ética (si la gente aprende a hacer las cosas mal, esto no tiene futuro).
  • Si ha de ser sostenible económicamente, ha de ser rentable. Lo que no quiere decir que se practique la RS para ganar dinero porque, si eso es lo que te mueve, el día en que ganes más actuando de forma irresponsable… se acabará la RS de tu empresa.
  • La han de vivir todos, empezando por los de arriba, y llegando hasta el último. Porque, si no, estás creando comportamientos esquizofrénicos en tu organización.
  • Es fuente de innovación y de ventajas competitivas, no porque lo busques tú, sino porque está actuando sobre las personas que la ponen en práctica. No hagas RS para ser más competitivo, haz RS y serás más competitivo. O, al menos, estarás convirtiendo a tu gente en ventajas competitivas. No tengas prisa.
  • No es un estado, es un itinerario. La tienes que volver a poner en práctica cada día. No te duermas en los laureles.
  • Se aprende haciendo. Vivan las técnicas, las estructuras, la organización y los montajes. Pero no digas que eres responsable hasta que la estés viviendo cada día: hasta que estés aprendiendo, cada día, qué significa ser responsable.
  • Hay que venderla, claro. De esto se encarga el Departamento de RS, o el de Comunicación, o el que sea. Pero venderás humo mientras no consigas que todos la vivan cada día. Y si tus stakeholders se dan cuenta de esto, tu reputación caerá.
  • Es bueno que midas los resultados. Pero ten en cuenta que los resultados que debes conseguir no son obvios. Y que esforzarse por mejorar los rendimientos medidos puede llevar a errores, como pensar que eres más responsables porque has manipulado las cuentas de tu consumo de agua o de electricidad renovable.

Los Comentarios de la Cátedra son breves artículos que desarrollan, sin grandes pretensiones académicas, algún tema de interés y actualidad sobre Responsabilidad Social de las Empresas.