Las reformas que necesitamos

Encuentro en la web del Witherspoon Institute (verla aquí web ) un interesante artículo de William English, que nos puede venir muy bien a la hora de diseñar las reformas que necesita nuestro país (y ya se ve que otros también), porque se remonta a temas más profundos. He aquí algunas ideas:

  • Reformar el estado del bienestar implica darse cuenta de un hecho fundamental: tal como lo hemos montado, es insostenible. English cita una columna de Paul Samuelson en Newsweek en 1967: «la seguridad social se basa simplemente en lo que se ha llamado la octava maravilla del mundo: el interés compuesto». En un país cuya población y cuyo producto per capita crece a una tasa de interés compuesto, casi cualquier promesa es creíble. Cuando cesa el crecimiento -y el de la población ya ha llegado a tasas negativas-, esas promesas dejan de ser verdad. Moraleja: ¿quién le va a decir a los ciudadanos que esto se acabó?
  • Los países occidentales hemos basado nuestro crecimiento, en gran parte, en «recoger la fruta madura que está en las ramas bajas del árbol»: hemos aprovechado las mejores oportunidades de los rendimientos crecientes, como los que han proporcionado la educación universal y la puesta en funcionamiento de los nuevos recursos. A partir de ahora, va a ser más difícil. O sea, el crecimiento será menor.
  • Los intereses creados han levantado formidables barreras a la innovación y la emprendedoría. Han evitado cuidadosamente las innovaciones que suponían una merma de su poder y han matado muchas gallinas de los huevos de oro. La libre competencia no existe, en muchos mercados.
  • El crecimiento del Estado está en la frontera de la corrupción. Hay muchos millones de personas que «viven del Estado», directa o indirectamente.
  • Y el Estado transfiere rentas a las clases medias y altas, no a los realmente necesitados. Ya saben el chiste de aquel que, por fin, se enteró de cómo se repartían en Italia las transferencias después de un terremoto: «esto para ti (debían ser 100 euros), esto para mí (otro tanto), y esto para los terremotados (un euro)». English saca una conclusión, que lanza a la cara de los teóricos: identificar justicia social con reparto de la renta es una mentira.
  • La mayoría de los problemas estructurales no se pueden resolver con las palancas del gobierno. Hay que involucrar a la «sociedad civil», dar más autonomía a las instituciones y a las personas. También porque esto forma el carácter de la gente. «A ver qué hace el gobierno» no es la buena manera de plantear las cosas.

2 thoughts on “Las reformas que necesitamos

  1. Estoy de acuerdo. El primer punto es extremadamente delicado, mucha gente piensa que ese «estado de bienestar» es intocable pero la realidad pinta a que eso va a desaparecer. Siempre hemos sabido que este sistema tenía su trampa lo que ocurre es que ahora nos hemos dado con ella en las narices y todavía resulta difícil de digerir.
    saludos

  2. Muy buen artículo Antonio!! Tienes toda la razon en lo que dices. Hemos vivido en un paín donde todo valía y la cultura del crédito se situaba como algo inherente a la educación de cualquier ser humano, transmitiendo como «normal» el hecho de vivir siempre por debajo de las posibilidades económicas.
    Yo siempre digo que la vida económica se la forja cada uno, de ahí lo que dices de darle autonomía a las personas, esto cecería mucho más con emprendedores.

    Muchas gracias por tu artículo.

    Manuel.

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