Human, but not a person

¿Cómo es posible esta combinación en una frase, referida a un ser humano? ¿Se puede ser humano, pero no persona? Aunque parezca absurdo, es una idea que ya ha sido inoculada -como un virus maligno y profundamente contagioso- en nuestras mentes. Sin habernos dado cuenta, hay muchas personas mayores en nuestras familias que, con la idea de hacernos un favor, hablan de irse voluntariamente a una residencia, y dejar su sitio en la familia, cuando dejan de ser autónomos.

Esta idea proviene en parte de La ley de los Grandes Simios (leer más) que, aunque no fue aprobada por el gobierno,  introdujo hace 10 años en el Congreso  el argumento de que los seres humanos forman parte de los homínidos, junto a especies como chimpancés, gorilas, etc. De ahí lo de “human, but not person”. Esta categorización del ser humano abre la puerta a la eutanasia, porque estos seres pueden ser eliminados en caso de enfermedad u otras necesidades. La idea de facilitarles el paso a la muerte con ayuda (suicidio asistido) o directamente, se va abriendo camino con una serie de pasos que la sociedad va dando sin apenas notarlo: “ser autónomo es vital y es la raíz de nuestra dignidad”; “hacemos un favor a los otros miembros de la familia si nos quitamos de en medio para no causarles trabajo extra”; “no hay que ser egoísta”, etc.

Pensemos: ¿cuándo ha empezado la autonomía a ser sinónimo de dignidad? ¿Acaso no son dignos de vivir los bebés, los seres más dependientes que hay? ¿Cuál es la diferencia entre un bebé dependiente y un adulto enfermo de alzheimer, un adulto con síndrome de Down, o una persona parapléjica como resultado de un accidente, todos ellos dependientes también, en diferentes grados?

Y por otro lado: ¿Qué mensaje doy a mis hijos y nietos si me “autorretiro” a una residencia “para hacerles un favor”, o incluso como “obra de caridad”? Pues sencillamente les estoy diciendo que se preparen, que a ellos también les harán lo mismo sus hijos y nietos… ¿Cómo podemos enseñar a nuestros hijos y nietos el verdadero amor? ¿O solo enseñamos a amar lo perfecto, lo bonito, lo que no tiene defectos? ¿Verdad que sería absurdo? Porque todos tenemos defectos, problemas y dependencias, en mayor o menor medida.

Hay que enseñar a nuestros hijos y nietos el amor desinteresado, esencialmente gratuito, sin esperar nada a cambio. Nunca como una inversión… No vale cuidar a nuestros mayores y dependientes de otras edades para que, llegado el momento, nos cuiden a nosotros también. Eso es egoísmo interesado.

La eutanasia llama a la eutanasia: En Holanda se ha pasado de 1815 casos en 2003 a 6585 en 2017. En este último año el 10% de las eutanasias se han practicado a personas que no tenían ninguna enfermedad terminal, como podemos leer en este artículo. No es de extrañar que muchas personas mayores se resistan a quedarse ingresados en hospitales holandeses…

Los interesados en que se aplique en todo el mundo, como solución a los problemas de escasez de recursos, de pensiones, etc.,  saben que vender la muerte directamente es difícil. Por eso, practican estrategias de marketing que pasan inadvertidas pero que van configurando y “educando” nuestra mentalidad para que demos pasos en la dirección que les interesa.

Ya lo hizo Anthony Trollope en el siglo pasado con su novela El plazo fijado, donde la población de un lugar imaginario aprueba por mayoría una ley que establece la eutanasia obligatoria para todos los ciudadanos de más de 66 años. Al llegar a esa edad, deberán ser llevados a una institución situada en la ciudad de Necrópolis en la que reciben buenos cuidados mientras se preparan para morir, lo que tiene que suceder no más tarde de un año”. Mientras tanto, reciben charlas pro-eutanásicas para ir viendo con buenos ojos lo que nadie quiere aceptar.

Y como muestra, un botón: os dejo aquí este vídeo que, bajo capa de parodia, va inoculando el virus eutanásico.

 

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5 Comentarios

  1. Me encantó tu perspectiva …nos estamos deshumanizando. Es hora de unir fuerzas desde distintos países. Un fuerte abrazo

  2. Muchas gracias Nuria por tus reflexiones tan asertivas, mediáticas y humanas.
    Nos vas abriendo los ojos, sobre situaciones que muchas veces otros se encargan de invisibilizarlas para que justamente en el mundo se vaya relativizando principios que siempre se habían priorizado…..como puede ser el proteger la vida en las distintas circunstancias.
    A valorar entonces al adulto mayor, más que hacerle sentir que ya cumplió su etapa en su historia de vida.
    Un abrazo desde Chile,
    Verónica

  3. Beatriz Briceño Picón

    Nuria, parece que me hubiera perdido, pero no. Te he seguido de lejos pero con el mismo interés y cariño. Ahora cerca del gran día en el que nació el Amor, quiero que sepas que, a pesar de todo lo que pasa en Venezuela, sigo con el mismo ánimo de siempre en relación a nuestras tareas… Y pienso que los ángeles nos abonan el terreno para sembrar más familia que nunca. Has publicado algún nuevo libro, qué novedades hay en el IESE??? El golpe de timón se dio y ahora el viento nos será favorable. Un fuerte abrazo de Navidad también para tus lectores. Bea

  4. Gracias, Karin, Veronica y Beatriz. El último libro es Integrar la vida (practicum, resumen y ejercicios, del libro Dueños de nuestro destino). Seguimos!

  5. Para mi esta expresión de humanos pero no personas, la vivo más dedicada a los maltratadores, asesionos, corruptos, humanos sin corazón de persona. Las personas lo son a cualquier edad y condición, los que tienen enfermedades de predica de memoria o similares, siguen siendo personas hasta su abrazo final, con la misma dignidad.

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